Dosis Futbolera
·21 de abril de 2026
El Real Madrid se agarra a un clavo ardiendo (2-1)

In partnership with
Yahoo sportsDosis Futbolera
·21 de abril de 2026

Treinta minutos de absolutamente nada. Eso fue la primera media hora en el Santiago Bernabéu entre Real Madrid y Deportivo Alavés. Dominaron los de Álvaro Arbeloa, pero volvieron a dejar patente su incapacidad para jugar al fútbol con sentido ante un bloque bajo. Por su parte, los de Quique Sánchez Flores se parapetaron en un bloque medio con un 1-5-3-2 con el que controlaron bien las acometidas merengues. Eso sí, en ataque no mostraron prácticamente nada, más allá de incapacidad para aprovechar un nuevo mal partido de Álvaro Carreras.
En el fútbol, al igual que en la vida, los accidentes ocurren. Así llegó el 1-0 para el Real Madrid. Pelota que le llega a Kylian Mbappé en el pico izquierdo del área, maniobra rápida del galo, culminada con un lanzamiento mordido. Eso sí, Nahuel Tenaglia, que pasaba por allí, desvió la pelota, convirtiéndola en inalcanzable para Antonio Sivera. Tras el gol, y hasta el descanso, muy poca cosa a reseñar. Por el bando local, la nueva lesión de Éder Militão y, por el visitante, sus primeras ocasiones en el partido, que entre Lunin y el poste evitaron que se convirtieran en el gol del empate.
El Deportivo Alavés, indolente a más no poder, vio cómo el Real Madrid, sin hacer gran cosa, cerró el partido con facilidad en el amanecer del segundo tiempo. Pelota que le llega a Vinicius en tres cuartos de campo, que el brasileño deposita en la portería de Antonio Sivera con un latigazo desde veinticinco metros. Más destacable que el gol fue el festejo del brasileño. El ‘7’ merengue, poco efusivo tras el gol, pidió disculpas al público del Santiago Bernabéu, ¿por su manifiestamente mejorable partido en Múnich?
Tras el 2-0, el partido solo tenía un interés. ¿Cuál? Saber el estado futbolístico y anímico de Eduardo Camavinga tras su ingenua expulsión en el Allianz Arena. La respuesta a esta pregunta la tuvimos rápido. Su estado en ambos rubros es desastroso. En la media hora que dispuso, sus intervenciones con la pelota en los pies fueron burocráticas y, en las funciones de pivote defensivo, volvió a demostrar cero conocimiento de las tareas que debe hacer un ‘6’.
Finalmente, el partido concluyó con la victoria blanca por 2-1 y una pitada a los jugadores de Álvaro Arbeloa por el gol recibido, obra de Toni Martínez. Por el lado merengue, el partido no tuvo historia alguna , solo intentar agarrarse a un clavo ardiendo en LaLiga. Por su parte, el Deportivo Alavés, cuyo partido se puede catalogar de académico, se va con la sensación de haber podido hacer bastante más en ataque. Al cuadro babazorro le costó animarse en ataque, salvo en los últimos veinticinco minutos.









































