Fondo Segunda
·5 de febrero de 2026
El Real Valladolid más pobre de los últimos 50 años

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Tras un nuevo tropiezo este sábado en el Nuevo Arcángel por parte de los de Luis García Tevenet, el Real Valladolid se coloca al borde del precipicio hacia el fútbol semiprofesional, visualizándolo más como una realidad que como una simple amenaza de esas que al final nunca llegan a concretarse. Tres puntos; un partido; dos posiciones es lo que separa al conjunto blanquivioleta del abismo hacia Primera Federación, que, a día de hoy, lo marca la Real Sociedad “B”, teniendo únicamente por detrás el “colchón” de la SD Huesca. Reafirmando así que la escuadra pucelana se encuentra inmersa en un profundo estado de crisis, la más crítica de los últimos 49 años, más que en una “mala racha”, como indican desde dentro de la entidad.
Luego de un descenso indigno para la historia que carga el Real Valladolid a sus espaldas —el segundo peor de la Primera División española en cuanto a puntuación se refiere, solo “superado” por el Sporting de Gijón de la temporada 1997-1998, que sumó tres puntos menos que los pucelanos—, el aficionado blanquivioleta afrontaba esta temporada con la mayor de las ilusiones tras la reforma interna del club y, sobre todo, las tan codiciadas salidas de Ronaldo Nazario y Domingo Catoira. Sin embargo, con el paso de las jornadas, esas expectativas y aquel entusiasmo inicial se fueron esfumando.
El equipo arrancó como un tiro las cinco primeras jornadas bajo los mandos de Guillermo Almada, colocándose tercero y empatado a puntos con el segundo, encadenando tres victorias y dos empate. Pero, posteriormente, fue descendiendo progresivamente en la clasificación, con algún que otro altibajo, aunque sin perder de reojo los puestos de promoción a Primera División. No obstante, la situación se agravó hasta el punto de llegar a estar, en algunas jornadas, más cerca del descenso que de ese ilusionante play-off.

Foto: LaLiga
Guillermo Almada fue vendido por una cantidad cercana al medio millón de euros al Oviedo tras el varapalo contra el Andorra y, desde entonces, el club ha ido en picado. Una derrota por 3-0 frente al Eibar dejaba entrever la mala situación por la que pasaba —y sigue pasando— el equipo. La llegada de Tevenet parecía que podría aportar algo de aire fresco a un combinado falto de fútbol y de claridad en el último tramo. Su carta de presentación fue positiva: un empate frente al líder que supo a poco y con el equipo mostrando una nueva cara.
Pero nada más lejos de la realidad. Desde entonces, el Pucela solo ha logrado una victoria y ha perdido sus otros tres enfrentamientos, dejando un bagaje, hasta el momento, de 1-1-3 para el “nuevo” técnico andaluz. Aunque lo más preocupante, sin duda, es la falta de proximidad o afinidad respecto a las versiones mostradas contra Racing y Ceuta: un equipo falto de ideas y, en distintos tramos del partido, “perdido”, sin rumbo, supeditado a su rival.

Foto: LaLiga
Una situación cada vez más alarmante que deja al Real Valladolid cerca de un nuevo descenso, esta vez al fútbol semiprofesional. Un escenario al que los miles de aficionados blanquivioletas temen por el porvenir en el que pueda encontrarse envuelto el club, llegándose a sospechar lo peor.
La situación es tan crítica y alarmante que, para encontrar un contexto similar al que atraviesa hoy el Pucela en la jornada 24, habría que retroceder casi 50 años —49, para ser exactos— hasta la temporada 1976/1977. En aquel curso, los de José Luis Saso —aunque la campaña la comenzó Luis Aloy— se encontraban, a falta de 14 encuentros —la liga estaba formada por 20 equipos—, octavos y a tres puntos del descenso, aunque con un amplio margen respecto al Pontevedra, que marcaba esa zona roja, con hasta ocho equipos de distancia entre ambos. Aquel año, el Real Valladolid terminó duodécimo, a solo dos puntos de caer a Tercera División.
Por ello, y para evitar repetir los caminos de las temporadas 1943/1944 y 1969/1970, en las que el conjunto vallisoletano descendió al “pozo”, la Federación de Peñas del Real Valladolid, junto con el Fondo Norte —la grada de animación—, han transmitido un comunicado oficial en el que afirman:
“Hay momentos en la historia de un club en los que ya no valen excusas, ni relatos cómodos, ni mirar hacia otro lado. Y el Real Valladolid está viviendo uno de ellos. La clasificación es tozuda, la dinámica viene de lejos y la realidad, por dura que sea, no se puede maquillar más: el descenso a Primera RFEF es hoy una posibilidad real. Probablemente la peor situación deportiva que ha vivido este escudo en los últimos 50 años.”
Por ello, y para no retomar el rumbo de las temporadas 1943/1944 y 1969/1970 en las el conjunto vallisoletano bajó al “pozo”, la Federación de Peñas del Real Valladolid junto con el Fondo Norte -la grada de animación- ha trasmitido un comunicado oficial en el que afirman: “Hay momentos en la historia de un club en los que ya no valen excusas, ni relatos cómodos, ni mirar hacia otro lado. Y el Real Valladolid está viviendo uno de ellos. La clasificación es tozuda, la dinámica viene de lejos y la realidad, por dura que sea, no se puede maquillar más: el descenso a Primera RFEF es hoy una posibilidad real. Probablemente la peor situación deportiva que ha vivido este escudo en los últimos 50 años.”
Entre otros aspectos, el documento también señala:
“Un equipo que sólo ha conocido la victoria ante su gente en tres ocasiones en los últimos doce meses no está atravesando una mala racha: está inmerso en una crisis profunda. Deportiva, anímica y también institucional.”
Aun así, también hay palabras que invitan a cierto “optimismo” y a la esperanza de que el equipo pueda salir de este bache:
“(…) asumirlo no es rendirse; es el primer paso para reaccionar. Negarlo, en cambio, solo nos acerca más al abismo. (…) Ni los árbitros, ni la era Ronaldo, ni las decisiones pasadas o presentes van a ganar el próximo partido. Nada de eso va a sacar puntos de aquí a final de temporada. La única salida posible —la única— pasa por centrarnos, sin matices ni distracciones, en ganar. En ganar cuanto antes. En encarrilar una permanencia que ahora mismo es el único objetivo real y honesto.”
La realidad es que, a día de hoy, el club se encuentra en una situación límite, de la que tanto los jugadores como el cuerpo técnico intentarán salir, con el apoyo de la afición, para no pasar a los anales de la historia de forma peyorativa.
Por otra parte, el equipo, a escasas horas del cierre del mercado, ha hecho oficial la incorporación del lateral francés Clément Michelin y ha dado por cerrado el mercado de traspasos, salvo sorpresa.
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