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·13 de enero de 2026
El sacrificio que divide al americanismo: Jardine aprieta por Emi Gomez y una salida bloquea el último bombazo del Clausura 2026

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·13 de enero de 2026

América aún no cierra su plantel y la llegada de Emiliano Gómez depende de liberar una plaza de extranjero; Víctor Dávila, aferrado a su contrato, se ha convertido en el gran obstáculo
El Clausura 2026 ya comenzó, pero en Coapa el mercado sigue abierto y la tensión va en aumento. André Jardine lanzó una advertencia que sacudió al americanismo: el plantel del América no está cerrado. Tras amarrar refuerzos como Dourado, Tapia y Mejía, el estratega brasileño exige un último golpe de autoridad en el ataque para apuntalar el proyecto y competir por todo.
Ese “último movimiento” tiene nombre y apellido. En la inteligencia deportiva azulcrema el objetivo es Emiliano Gómez, figura del Puebla, pero su llegada depende de una carambola administrativa de alto riesgo. Para abrir una plaza vital de extranjero, la directiva ya señaló a un “sacrificado”, una decisión que ha encendido el debate interno.
En los pasillos de Coapa se tomó la determinación de cortar a un futbolista que arribó con etiqueta de figura y terminó sin cabida en el proyecto. De acuerdo con múltiples reportes, el elegido para dejar su lugar es Víctor Dávila. El chileno es el nombre que el club busca mover para liberar el cupo que permitiría registrar al delantero uruguayo.
Sin embargo, lo que parecía una gestión lógica se transformó en un drama. Según reportes de ESPN, Dávila rechazó ofertas del Necaxa y del Pachuca, cerrándose a cualquier posibilidad de salir y apostando por cumplir el contrato que hoy mantiene con las Águilas. Esa postura congeló la operación y dejó al América contra el reloj.
La situación destapó uno de los episodios financieros más incómodos de la gestión reciente de Santiago Baños. Se estima que el club desembolsó entre siete y ocho millones de dólares por un jugador que hoy no entra en planes, además de un salario anual superior al millón de dólares. Ese blindaje económico impide que equipos con presupuestos más ajustados puedan absorber la operación, atrapando al América en su propia estructura salarial.
El efecto dominó es claro: si Dávila mantiene su negativa, el fichaje de Emiliano Gómez podría caerse definitivamente. Jardine se quedaría sin la pieza final que busca para su ataque, y el club perdería la oportunidad de sumar al delantero que prometía devolverle el miedo al área rival.
Así, el inicio del Clausura 2026 transcurre con más tensión en los despachos que en la cancha. El americanismo observa con impotencia cómo un error de planeación millonario amenaza con frenar un refuerzo clave. En Coapa lo saben: el mercado aún respira, pero cada día que pasa convierte la operación en una carrera contrarreloj donde un solo contrato puede decidir el rumbo del torneo









































