Espanyol 2 - Celta 2 | Poco resultado para tanto fútbol | OneFootball

Espanyol 2 - Celta 2 | Poco resultado para tanto fútbol | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: moiceleste.com

moiceleste.com

·14 de febrero de 2026

Espanyol 2 - Celta 2 | Poco resultado para tanto fútbol

Imagen del artículo:Espanyol 2 - Celta 2 | Poco resultado para tanto fútbol
Imagen del artículo:Espanyol 2 - Celta 2 | Poco resultado para tanto fútbol

El Celta logró un empate (2-2) ante el Espanyol en Cornellà que le sabe a muy poco a los celestes, que firmaron un gran encuentro, fueron superiores pero se encontraron con la efectividad habitual del Espanyol y con un gol anulado de forma tan extraña que ni la realización fue capaz de justificarla. Dos ex del Espanyol, Ferran Jutglà y Borja Iglesias.

De entrada Claudio Giráldez optó por un once formado por Radu en portería, con el trío habitual de centrales: Javi Rodríguez, Starfelt y Marcos Alonso. En los carriles Javi Rueda y Carreira, con Miguel Román y Fer López en la sala de máquinas, y como jugadores más adelantados Swedberg, Jutglà y Borja Iglesias. Partido muy serio de un Celta que estudió a conciencia al rival para lograr de una vez por todas hacerle daño. Y aunque la primera ocasión del encuentro fue a cargo de Edu Expósito, sería el equipo vigués el dominador absoluto en esos primeros minutos. A los 18 minutos a punto estuvo de anotar Javi Rodríguez, después de una buena acción de Jutglà, que habilita a Carreira y este asiste al canterano, cuyo remate salió literalmente rozando la escuadra. Las llegadas del Celta iban siendo más frecuentes y más peligrosas. Borja Iglesias y Jutglà tuvieron sendas ocasiones, en el caso del santiagués con un remate a ras de suelo y el catalán con un cabezazo. Eran avisos que precederían al gol, cuando Javi Rueda logra ganar la espalda de la zaga tras recibir un excelente pase y pone un inmejorable balón para que Jutglà, muy bien situado con la caña preparada, solo tenga que empujar el balón al fondo de las redes, poniendo el 0-1 que hacía justicia a los méritos de unos y otros. Justo antes del descanso pudo marcar el segundo el Celta con un remate inverosímil de Marcos Alonso, que no encontró portería de milagro. El marcador no se movería antes del descanso y tras el receso el Celta salió decidido a poner tierra de por medio, y debió hacerlo por la cantidad y calidad de las ocasiones que tuvo en el arranque del segundo acto. En el 48 Sergio Carreira protagonizó una de las más claras tras un remate desde el perfil izquierdo que buscaba la escuadra, pero Dimitrovic realizó una parada espectacular para despejar el peligro.  A renglón seguido fueron Jutglà y Swedberg quienes probaron fortuna, sin encontrar el gol. Manolo González tomó decisiones ante la superioridad celeste, realizando un triple cambio que mejoró a su equipo, que se sacudió el dominio de encima, y en el 66 empató el partido con un golazo de Kike García, que le tiene tomada la medida al Celta. Claudio Giráldez respondió con otro triple cambio dando entrada en el terreno de juego a Moriba, Pablo Durán y Mingueza, en lugar de Jutglà, Swedberg y Javi Rueda, que unos minutos antes había recibido un duro balonazo en la cabeza. Fer López adelantó su posición como delantero por banda derecha, y Moriba se situaba al lado de Miguel Román. La respuesta de Giráldez fue efectiva ya que el Celta volvió a hacerse con el dominio, en gran medida porque el Espanyol con el empate se sentía cómodo, esperando una contra para dar la vuelta al marcador. Y entonces llegó la jugada polémica del partido. Corría el minuto 77 cuando Borja Iglesias anotó el 1-2. El Hilali, que conoce bien como funciona el VAR, fingió una lesión para parar el juego y que el VAR pudiese revisar la acción el tiempo que fuese suficiente. Y fue ahí donde encontraron un resquicio. Después de varios minutos de revisión, llamaron a Cuadra Fernández, que tras ver la repetición determinó que era fuera de juego, a pesar de que el balón viene de un jugador espanyolista con clara intención de golpear el balón. Evidentemente no hacia Borja Iglesias, pero no es un rebote sino un toque claramente intencionado. Tan vergonzante fue la revisión, que la repetición ofrecida por la televisión para justificar el fuera de juego, para la acción en el momento en el que Pablo Durán toca el balón para controlarlo, no para dar un pase que en ningún momento dio. El gol anulado dejó muy tocado al Celta, indignado ante un error flagrante que le estaba penalizando, y no supo rehacerse a esa situación, y unos minutos después encajó el 2-1, que llevaba el delirio a Cornellà, convencidos de que esa pobre forma de jugar daría rédito una vez más ante el Celta. Pero en tiempo de descuento la injusticia fue un poco menor, cuando el propio Borja Iglesias anotó el empate tras recibir un gran pase de tacón de Pablo Durán y batir a Dimitrovic. A pesar del empate, el Celta aún buscó el tercero para conseguir una victoria que le birló Cuadra Fernández, pero no hubo tiempo suficiente. El empate es bueno, pero a buen seguro no deja satisfechos a los pupilos de Giráldez tras un gran encuentro. 

Ver detalles de la publicación