Pericos Marca
·27 de abril de 2026
Estruendosa pitada para un Espanyol dramático (0-0)

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·27 de abril de 2026

El Espanyol encaraba su particular «Día D» con la urgencia de quien necesita oxígeno tras un inicio de 2026 asfixiante. La sequía de victorias obligaba a Manolo González a mover piezas, apostando por un once titular formado por Marko Dmitrovic, Omar El Hilali, Leandro Cabrera, Fernando Calero, Carlos Romero, Urko González, Edu Expósito, Ramon Terrats, Cyril Ngonge, Pere Milla y Kike García. El RCDE Stadium rugió desde el silbido inicial, consciente de que los suyos salieron con el colmillo afilado y la intención de morder rápido.
Apenas se cumplía el segundo minuto de juego cuando Cyril Ngonge, eléctrico en la asistencia, filtró un balón que Kike García no logró embocar con limpieza; su remate en semifallo terminó en las manos de Ryan sin mayores complicaciones. La réplica del Levante, sin embargo, heló la sangre de la parroquia local casi de inmediato. En una contra vertiginosa, Víctor García se perfiló por la derecha para soltar un latigazo que obligó a Marko Dmitrovic a intervenir con una parada enorme. El serbio salvó los muebles a los cinco minutos de juego, manteniendo el equilibrio en un marcador que empezaba a arder.
A partir de ahí, el encuentro entró en una fase pantanosa y espesa. El Espanyol asumió la responsabilidad de llevar el peso del balón, buscando grietas en un planteamiento granota que parecía más interesado en que el cronómetro corriera que en proponer fútbol. Las constantes pérdidas de tiempo de los visitantes cortaron el ritmo de un conjunto blanquiazul que, pese a dominar la posesión, no lograba traducir ese control en ocasiones claras de gol. Con un juego embarullado y la sensación de que el empate ya conformaba a los de Orriols, se llegó al descanso en medio de la tensión de una tarde donde el Espanyol seguía buscando su primera alegría del año.
El segundo tiempo en el arrancó con un Espanyol mucho más gris, perdiendo el poco brillo mostrado en los primeros cuarenta y cinco minutos y dejando que la espesura se apoderara del juego. No tardó en llegar el primer aviso serio cuando, en el minuto 52, Marko Dmitrovic conectó un envío en largo magistral para Pere Milla; sin embargo, al atacante le faltó esa punta de velocidad necesaria en la definición y Ryan detuvo el cuero sin mayores complicaciones. Poco después, en el 56, fue Edu Expósito quien probó fortuna con un latigazo desde la frontal que se perdió lamiendo el palo derecho de la portería granota, en un intento desesperado por sacudirse el letargo.

BARCELONA, SPAIN – APRIL 27: Matias Moreno of Levante UD is challenged by Kike of RCD Espanyol during the LaLiga EA Sports match between RCD Espanyol de Barcelona and Levante UD at RCDE Stadium on April 27, 2026 in Barcelona, Spain. (Photo by Alex Caparros/Getty Images)
La grada no tardó en reaccionar ante la deriva del encuentro y los primeros silbidos empezaron a resonar con fuerza, reflejando el nerviosismo de una afición que veía cómo su equipo se diluía. Ante este panorama, Manolo González movió el banquillo en el 57 dando entrada a Tyrhys Dolan y Roberto Fernández por Ramon Terrats y Cyril Ngonge, buscando una chispa que no terminaba de prender. Apenas un minuto después, Pere Milla abandonaba el verde para dejar su sitio a un Antoniu Roca que regresaba al césped tras semanas condenado al ostracismo técnico.
El tramo final fue un auténtico despropósito que rozó lo esperpéntico. En el minuto 84 se produjeron las últimas permutas con la entrada de Charles Pickel y Pol Lozano, pero la participación de este último fue tan efímera como desastrosa. El 10 apenas duró cuatro minutos sobre el campo; lo que tardó en cometer dos faltas que le costaron sendas amarillas y la consiguiente expulsión. Con diez hombres y el corazón en un puño, el Espanyol se encomendó a un Marko Dmitrovic que se vistió de héroe en el 89 para sacar un mano a mano prodigioso ante un remate de Etta Eyong que ya se cantaba como gol en el RCDE Stadium.
Ya en el tiempo de descuento, el drama pudo decantarse hacia cualquier bando. Primero la tuvo Roberto Fernández tras un servicio medido de Edu Expósito, pero su remate se marchó fuera por milímetros. Acto seguido, Etta Eyong volvió a toparse con un Dmitrovic imperial que sostuvo el empate con uñas y dientes. El susto definitivo llegó en el último suspiro del añadido, cuando Carlos Álvarez estrelló un disparo lejano en el larguero que dejó helado al estadio. Al sonar el silbato final, el veredicto del RCDE Stadium fue implacable: una sonora pitada y gritos de «jugadores mercenarios» despidieron a un equipo que encadena dieciséis jornadas sin conocer la victoria. La situación es sonrojante y el pueblo perico ha dicho basta.









































