La Colina de Nervión
·22 de mayo de 2026
Fichajes Athletic: Aimar Duñabeitia gana peso para la era Terzić

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·22 de mayo de 2026

El central del Bilbao Athletic aparece como una vía interna para reforzar la defensa tras el nuevo contratiempo físico de Unai Egiluz.
Aimar Duñabeitia no necesita llegar de fuera para convertirse en uno de los nombres propios del mercado del Athletic. El central del Bilbao Athletic aparece como una solución interna en un momento delicado: la defensa pierde margen con el nuevo contratiempo de Unai Egiluz y el club prepara el inicio de la etapa de Edin Terzić.
No hay un fichaje cerrado ni una decisión oficial tomada con el jugador de Gernika. Pero sí hay un escenario claro. El Athletic necesita medir qué tiene en casa antes de salir a un mercado siempre limitado por su filosofía. Y ahí Duñabeitia empieza a tener sentido.
El caso de Unai Egiluz obliga al Athletic a mirar con más atención su fondo defensivo. El club comunicó el pasado 15 de mayo que el central tuvo que retirarse de un entrenamiento en Lezama y que las pruebas confirmaron una rotura de la plastia del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.
El matiz es importante. No se trata solo de una lesión más, sino de un nuevo golpe en una zona ya castigada. Egiluz había sido operado en agosto de 2025 tras romperse el ligamento cruzado anterior de esa misma rodilla durante un amistoso ante el Racing de Santander.
Para el Athletic, la consecuencia deportiva es evidente. Un central joven que podía ganar espacio en la rotación vuelve a quedar fuera del plan inmediato. Y esa ausencia abre una pregunta incómoda: si hace falta profundidad atrás, ¿debe llegar desde el mercado o desde Lezama?
Aimar Duñabeitia Madariaga nació en Gernika el 26 de febrero de 2003. Tiene 23 años, juega como defensa central y pertenece al Bilbao Athletic, donde ha acumulado continuidad en las últimas temporadas.
Sus números ayudan a entender por qué su nombre entra en la conversación. En la temporada 2023/24 disputó 22 partidos de liga con el Bilbao Athletic y marcó tres goles. En la 2024/25 jugó 28 encuentros en Primera Federación. En el curso 2025/26 suma 19 partidos y dos tantos con el filial.
No es un juvenil recién aparecido. Es un central que ya ha pasado por categorías exigentes, que conoce el club y que empieza a estar en una edad clave. A los 23 años, el Athletic debe decidir si su siguiente paso pasa por acercarse al primer equipo o por seguir acumulando minutos fuera del foco principal.
El Athletic no se mueve en el mercado como el resto de clubes. Su filosofía reduce el número de candidatos y convierte cada necesidad en una búsqueda mucho más compleja. Un central válido, competitivo y encajable en el club no aparece cada semana.
Por eso Duñabeitia tiene valor estratégico. No porque sea una solución garantizada, sino porque permite al club ganar una opción antes de gastar energía en un mercado estrecho. Si responde en pretemporada, puede ahorrar una operación difícil. Si no lo hace, al menos ayudará a medir con más precisión qué necesita realmente la plantilla.
Ese es el verdadero punto de la historia. Duñabeitia no es un fichaje mediático. Es una posible respuesta interna a una necesidad que puede crecer durante el verano.
La llegada de Edin Terzić también cambia el contexto. El técnico alemán será el entrenador del Athletic durante las dos próximas temporadas, hasta el 30 de junio de 2028. Su etapa empezará con varias decisiones estructurales sobre la plantilla, y la defensa será una de ellas.
Terzić llega con experiencia en el Borussia Dortmund, donde ganó la Copa de Alemania en 2021 y llevó al equipo a la final de la Champions League en 2024. Su Athletic necesitará centrales capaces de competir en duelos, defender con concentración y sostener el ritmo de una temporada exigente.
Duñabeitia tendrá que convencer desde cosas muy concretas: fortaleza en el área, buena toma de decisiones, salida limpia y personalidad para no sufrir con el salto de categoría. En San Mamés, la adaptación no suele tener demasiado margen de espera.
El error sería presentar a Duñabeitia como una solución automática. No lo es. El salto desde el Bilbao Athletic al primer equipo exige algo más que buenos números. Exige contexto, minutos y una idea clara de uso.
Si el club decide apostar por él, debe hacerlo con un plan. No basta con tenerlo como recurso de emergencia. Un central joven necesita competir, corregir errores y entender cuándo puede asumir riesgos. Si no va a tener espacio real, el Athletic deberá valorar otra vía para no frenar su desarrollo.
Ahí está la clave. Un fichaje interno solo funciona si el jugador deja de ser una opción de despacho y pasa a tener recorrido deportivo.
Duñabeitia gana peso en los fichajes Athletic porque reúne tres elementos que ahora mismo importan mucho: conoce Lezama, juega en una posición sensible y aparece justo cuando la lesión de Egiluz reduce alternativas.
No hay que exagerar. Tampoco minimizar. El central de Gernika no está confirmado como refuerzo del primer equipo, pero sí representa una posibilidad lógica para un club que siempre mira dentro antes de mirar fuera.
El verano dirá si Terzić lo ve preparado. Pero, en una defensa con menos margen del esperado, el fichaje más razonable puede estar mucho más cerca de lo que parece.
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