Afición Central
·18 de febrero de 2026
FIFA analiza sanciones a jugadores que se tapen la boca al emitir expresiones de odio o discriminación

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·18 de febrero de 2026

La Comisión de Jugadores de la FIFA analiza la posibilidad de imponer sanciones a los futbolistas que "hablen y se tapen la boca" en situaciones que involucren expresiones de odio o comportamientos discriminatorios entre rivales.
Así lo confirmó este miércoles el exfutbolista francés Mikaël Silvestre, integrante del organismo, tras los incidentes ocurridos en el Benfica–Real Madrid por la Liga de Campeones, donde Vinícius Júnior denunció insultos racistas del argentino Gianluca Prestianni.
Silvestre explicó que la intención no es penalizar conversaciones tácticas ni intercambios internos entre compañeros, sino intervenir cuando exista una clara intención de ocultar agresiones verbales.
"Estamos tratando de encontrar formas de sancionar a los jugadores que hablan y se tapan la boca. Una cosa es hablar de táctica, pero claramente había odio entre los jugadores. Tal vez necesitamos sancionar este tipo de comportamiento, ya sea que te pongas las manos delante de la boca o te cubras con la camiseta", señaló en SkySports.
El exdefensa francés añadió que se trata de un proceso "en progreso" que requiere coordinación con árbitros y organismos disciplinarios. También lamentó que en el Estadio Da Luz no se emitiera un anuncio oficial para informar al público sobre la activación del protocolo contra el racismo, que detuvo el partido durante ocho minutos.
Respecto a una posible sanción para Prestianni, Silvestre reconoció la dificultad de obtener pruebas concluyentes en tiempo real, especialmente con el partido de vuelta programado para el 25 de febrero en el Santiago Bernabéu. "Es difícil para el árbitro tener pruebas y también es difícil que la investigación avance rápido. Si se demuestra que es cierto, el futbolista no debería poder jugar y debería recibir una sanción grande, además de un programa de educación", afirmó.
La UEFA confirmó la designación de un inspector de ética y disciplina para investigar el caso, mientras que la Autoridad para la Prevención y la Lucha contra la Violencia en el Deporte de Portugal también abrió una investigación. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, expresó estar "en shock y entristecido" y reiteró que "no hay espacio para el racismo" en el fútbol.









































