Un 10 Puro
·10 de mayo de 2026
Florentino no irá al Camp Nou: el Clásico sin palco ni paz

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Florentino Perez y Joan Laporta junto a Isabel Díaz Ayuso en el palco del Estadio Santiago Bernabéu en el Clásico de ida. (Photo by Angel Martinez/Getty Images)Angel Martinez
El Clásico de este domingo llega sin protocolo, sin vino previo entre directivas y sin el hombre más importante del Real Madrid en el palco. Florentino Pérez no acudirá al Camp Nou. No es un gesto improvisado ni una coincidencia de agenda. Es una declaración. La pantomima de cordialidad que durante años funcionó como barniz entre los dos clubes más poderosos del mundo ha desaparecido por completo, y esta noche quedará escenificada ante millones de espectadores.
Habrá representación madridista en el estadio azulgrana —lo exigen las mínimas normas del protocolo deportivo—, pero Florentino no se sentará junto a Joan Laporta. No lo ha hecho desde el 19 de marzo de 2023, y no tiene intención de hacerlo mientras la causa que el Real Madrid ha puesto en marcha contra el Barcelona siga su curso.
La razón que lo explica todo tiene nombre propio: el Caso Negreira. El Real Madrid mantiene una ofensiva activa en los frentes judicial, FIFA y UEFA, y en Chamartín consideran que sentarse a sonreír frente a Laporta mientras esa batalla sigue abierta sería una contradicción que no pueden ni quieren permitirse.
El foco en estos momentos apunta especialmente a la UEFA. El acercamiento del Real Madrid al organismo europeo —tras el fin de la guerra por la Superliga— abre una vía que en Valdebebas ven como decisiva: es la UEFA, y no la FIFA, el organismo con capacidad real de sancionar al Barcelona en el ámbito deportivo. La documentación que maneja el club blanco crece al ritmo que avanza la investigación interna, y el objetivo no es menor: lograr que el Barcelona sea excluido de competición europea por lo que consideran un intento probado de alterar el desarrollo normal de las competiciones.
A todo eso se suma la vieja cruzada arbitral. En el club blanco persiste la convicción de que determinadas decisiones han beneficiado al Barcelona de forma reiterada durante años, y ese malestar no ha cedido ni un milímetro. En Valdebebas creen que es un factor que ha incidido directamente en resultados y clasificaciones, y que sigue sin recibir el tratamiento que merece por parte de las instituciones del fútbol español.
Esta noche, mientras el balón rueda en el Spotify Camp Nou, la guerra entre Barcelona y Real Madrid seguirá disputándose en despachos, tribunales y organismos deportivos. El palco vacío de Florentino es solo la imagen más visible de una fractura que, pase lo que pase en el césped, no tiene visos de cerrarse en mucho tiempo.
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