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·4 de julio de 2026
Francia dio otro paso hacia el título ante un Paraguay que se va con la frente en alto del Mundial (Video del 1-0 en Boston)

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En este Mundial 2026 se ha destacado a muchísimos jugadores. Algunos consagrados y reconocidos (como Leo Messi, Harry Kane, Lamine Yamal) y otros que han resultado un sorpresa (como el arquero Vozinha de Cabo Verde, como Brahim Díaz el talentoso volante de Marruecos o Gilberto Mora, el juvenil atacante de México).
Sin embargo, de los entrenadores se ha hablado más por los aspectos negativos – como las rabietas de Bielsa, o lo mal que planteó los partidos de Alemania, Julian Nagelsmann- que por lo mucho que se ha notado su mano en el juego de sus equipos.
Por eso, independientemente del resultado que en este caso fue negativo, queremos destacar el trabajo de Gustavo Alfaro, un entrenador tranquilo, que no se cree más importante que sus propios jugadores, que cada vez que habla dice frases que llevan a reflexionar y que en este Mundial ha vuelto a dejar muy en alto a esos directores técnicos trabajadores, tácticos, inteligentes.
Que llevan a rivales evidentemente superiores – tanto individual como colectivamente- a tener que esforzarse al máximo de sus posibilidades para poder sacar adelante un partido que en la cancha se les complicó muchísimo más de la cuenta.
Le pasó a Alemania que terminó eliminada con Paraguay y ahora le ocurrió durante más de una hora a Francia.
Una Francia que, por algo ocupa el primer lugar en todas las casas de apuestas. Una Francia desplegando todo su fútbol y pasándole por encima a cuanto rival se le cruzara en el camino. Una Francia que tiene un cuarteto ofensivo conformado por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Oliisi y Bradley Barkola y al que incluso se ha llegado a comparar con esos extraordinarios delanteros de Brasil 70´: Pelé Jairzinho, Rivaldo y Tostao.
Esa Francia que se enredó con las marcas impuestas por Paraguay y que durante 45 minutos la deslució, la enredó,le cerró los caminos al arco de Orlando Gill y que llevó el primer tiempo a un 0-0 que no estaba en los calculos de nadie.
Ahora, es necesario reconocer que Paraguay no tuvo lo que seguramente Alfaro pretendía: capacidad para crear peligro en la contra en la contra. En ese sentido la selección guaraní se convitió en el tercer equipo que no protagoniza ninguna intervención de riesgo en el área rival en un partido eliminatoria del Mundial (datos desde 1966) tras Francia contra Argentina en 2022 y Argentina contra Alemania en 1990 (en ambos casos fue en la final).
Y también es cierto que cuando se juega ante un rival que tiene tantas variantes, tantas opciones para crear peligro, tantos caminos para poder llegar al gol, que basta con una jugada que no estaba en los planes, con un solo error en el planteamiento defensivo para terminar perdiendo el partido.
Como ocurrió en el minuto 65´cuando Doué que había ingresado por Barcola encaró hacia el área y Diego Gómez lo enganchó. El árbitro Ilgiz Tantashev fue al VAR y cobró el penal. No había notra posibilidad, porque la falta fue clarísima. Pareció que iba a cobrar la falta Dembelé, peroKylian Mbappé fue el encargado de ejecutar el penal y engañó completamente a Orlando Gill. Empató así el astro francés a Lionel Messi como el goleador del Mundial con siete goles.
Y no pasó nada más. porque más allá que Paraguay hizo algunos cambios ofensivos y fue con más garra que fútbol a buscar el empate, la suerte ya estaba echada.
Incluso, en la última jugada del partido pudo llegar el segundo gol de Francia, pero Orlando Gill en una doble tapada notable impidió que Kyllian Mbappé llegara al doblete.
Habría sido demasiado castigo para Paraguay. Que mal que mal se va con la frente muy en alto de Estados Unidos.
Mientras Francia sigue lo que parece un camino inalterable hacia el título. Esta tarde se topó con un rival que resultó mucho más duro de lo que presupuestaba y supo sortearlo.
Ahora viene Marruecos en cuartos de final. Que por muy bien que juegue no pareciera ser el destinado a parar a los «blues».
¿Y después, España o Portugal?…¡Qué lindo sería!







































