Inter News 24
·19 de agosto de 2026
Gabriel Jesus, locura del Inter: ¿quinto delantero para Chivu? Análisis

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·19 de agosto de 2026

El mercado del Inter aún podría tener un último golpe en la recámara. No necesariamente una operación planificada, no necesariamente un negocio destinado a concretarse, sino una sugerencia capaz de encender la imaginación: Gabriel Jesus.
El brasileño sigue bajo contrato con el Arsenal hasta el 30 de junio de 2027, pero su futuro en Londres parece de todo menos seguro. El club inglés está dispuesto a escuchar ofertas y, según las informaciones que circularon en los últimos meses, una valoración en torno a los 30 millones de libras se considera razonable para dejarlo salir.
El problema, sin embargo, no sería tanto el traspaso. Sería el salario.
¿Por qué precisamente Gabriel Jesus? La respuesta está, ante todo, en sus características técnicas.
El Inter de Cristian Chivu ya cuenta con Lautaro Martinez y Marcus Thuram, además de los otros delanteros de la plantilla, pero un quinto atacante con el perfil del brasileño permitiría al técnico rumano añadir algo profundamente distinto.
Jesus no es el clásico delantero de área. Es un atacante capaz de bajar entre líneas, asociarse en el juego, atacar la profundidad, arrancar desde fuera y, sobre todo, participar en la construcción de la jugada.
En un equipo que puede seguir utilizando el 3-5-2, pero que con Chivu ha mostrado la intención de tener más fluidez y más posibilidades de modificar su propia estructura, un jugador así podría convertirse en una pieza valiosa.
Imaginemos, por ejemplo, a Thuram-Jesus arriba: el francés podría atacar más la profundidad y ocupar la zona central, mientras que el brasileño tendría libertad para moverse, venir al apoyo y crear superioridad. O bien Jesus junto a Lautaro, con dos jugadores extremadamente móviles y técnicos, capaces de no dar puntos de referencia.
Y sobre todo habría otro aspecto: la posibilidad de utilizarlo también en una estructura de tres delanteros o como segundo punta, sin pedirle que sea simplemente el suplente de alguien.
Aquí, sin embargo, la imaginación choca con la realidad.
Gabriel Jesus es uno de los jugadores mejor pagados del Arsenal. Las estimaciones disponibles indican para 2026-27 una remuneración bruta de alrededor de 13,78 millones de libras al año, equivalentes a unas 265 mil libras semanales.
En Italia se habla de cifras del orden de los 9 millones de euros netos por temporada, un nivel que haría la operación muy difícil para el Inter.
Y es precisamente aquí donde el negocio podría volverse interesante solo si existiera una voluntad clara por parte del jugador.
El Inter no podría simplemente igualar el salario londinense. Tendría que encontrar un acuerdo mucho más sostenible, probablemente mediante un contrato plurianual, una parte variable importante y quizá una reducción significativa del fijo.
La ventaja, para los nerazzurri, estaría en que el Arsenal tiene un incentivo concreto para separarse del jugador: Jesus aún tiene un año de contrato y, con el paso de los meses, el riesgo de llegar al verano de 2027 sin ingresar un solo euro sería real.
Si el Arsenal confirmara su disposición a negociar por una cifra cercana a los 30 millones de libras, el Inter tendría que afrontar de todos modos una inversión importante.
La verdadera clave podría ser entonces la fórmula.
Una cesión de pago con obligación o derecho de compra, o bien una compra definitiva con pago aplazado, permitiría al Inter repartir el impacto económico de la operación, con Gabriel Jesus renovando hasta 2028 antes del traspaso.
Pero el punto decisivo seguiría siendo siempre el contrato del brasileño.
Para que la operación fuera realmente viable, Jesus tendría que aceptar una rebaja sensible respecto a su salario actual. Y es precisamente esta la variable que convierte a Gabriel Jesus en una sugerencia y no, al menos por ahora, en una negociación concreta.
Desde el punto de vista futbolístico, sin embargo, sería difícil encontrar un perfil más intrigante.
A sus 29 años, Jesus aportaría experiencia internacional, Premier League, Champions League, técnica y versatilidad. Y, sobre todo, podría ser utilizado de una forma diferente respecto a los demás atacantes.
El Inter no necesitaría otro nueve puro. Necesitaría un jugador capaz de cambiar la manera en que ataca.
Y eso es exactamente lo que Jesus podría ofrecerle a Chivu.
El Inter está construyendo una plantilla profundamente renovada: Stones, Akanji, Spence, Curtis Jones y los demás refuerzos dibujan un equipo que está buscando nuevas soluciones sin renunciar a la competitividad inmediata.
Añadir a Gabriel Jesus significaría ir aún más lejos.
¿Sería una locura económica? Probablemente sí, si el sueldo siguiera siendo el del Arsenal. ¿Sería una locura futbolística? Decididamente menos.
De hecho, si el brasileño aceptara un sacrificio económico y el Arsenal rebajara sus exigencias por el traspaso, podría surgir uno de esos negocios de final de mercado capaces de cambiar la percepción de una plantilla.
Porque el quinto delantero del Inter podría no ser simplemente un suplente.
Podría ser el que le permita a Chivu cambiarle la cara al equipo.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇮🇹 en este enlace.







































