Gonzalo García, la confirmación | OneFootball

Gonzalo García, la confirmación | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Un 10 Puro

Un 10 Puro

·6 de enero de 2026

Gonzalo García, la confirmación

Imagen del artículo:Gonzalo García, la confirmación

El madridismo es exigente, pero también nostálgico. Aplaude los galácticos, celebra los fichajes imposibles, pero nunca ha dejado de anhelar una estrella propia, un futbolista que crezca con el escudo tatuado en la piel antes que en la camiseta. Gonzalo García apareció el 4 de enero de 2026 para tocar exactamente esa fibra.

Tres goles. De cabeza, con la derecha y con la izquierda. Un repertorio completo, sin artificios, sin fuegos artificiales innecesarios. Un delantero centro clásico ejecutando el oficio más antiguo del fútbol moderno: estar donde hay que estar. El Bernabéu no tardó en entenderlo. Tampoco en pronunciar sentencia.


OneFootball Videos


No fue una aparición aislada. Gonzalo ya había avisado meses atrás, en el Mundial de Clubes, donde fue pichichi y una de las grandes sorpresas del torneo. Aquello pudo parecer una historia de verano, un destello puntual. Lo del domingo ante el Betis fue distinto: fue una reconfirmación. Y en el Real Madrid, ese matiz lo cambia todo.

Un contexto que explica la oportunidad

Xabi Alonso no llegó al banquillo blanco para gestionar inercias. Llegó para reinterpretar un equipo que cerró la era Ancelotti prácticamente sin títulos, además de con dudas estructurales. El inicio de la temporada 2025-26 no ha sido sencillo, ni en resultados ni en sensaciones. El debate alrededor de Vinicius, el peso ofensivo casi exclusivo de Mbappé y la sensación de desorden en ciertos tramos han acompañado al equipo durante meses.

La lesión del francés abrió una ventana inesperada. Y Gonzalo no dudó. Respondió como se responde en el Real Madrid: con goles.

Su presencia ordenó el ataque. Fijó centrales, dio sentido a los espacios y permitió que jugadores como Bellingham encontraran zonas más naturales para aparecer. No fue solo lo que marcó, sino cómo condicionó el juego del equipo. En un Madrid cargado de talento móvil, su figura actuó como ancla.

Cantera, memoria y una vieja necesidad

Desde Raúl, el Real Madrid no ha logrado asentar un delantero centro salido de Valdebebas. Jesé, Morata, Portillo, Soldado, Negredo, Mariano, Álvaro Rodríguez… la lista es larga y dolorosa. Por talento, por lesiones, por decisiones del club o por simple falta de paciencia, ninguno terminó de romper el muro.

Por eso Gonzalo genera algo más que entusiasmo. Genera identificación. Es canterano, madrileño y entiende el contexto que pisa. No necesita traducción emocional. Cuando dice que “esta camiseta significa ganar todos los títulos”, no suena a consigna aprendida, suena a convicción.

En un fútbol que ha vuelto a valorar al ‘9’ clásico —Haaland, Gyökeres, Sesko, Woltemade—, Gonzalo encaja mejor de lo que muchos imaginaban. No es alto, pero domina el juego aéreo. No es explosivo, pero interpreta el espacio. No es un experimento, es un delantero.

Un nuevo debate para Xabi Alonso

El derbi de la Supercopa será el primer gran examen del año. Gonzalo apunta a ser nuevamente titular. Vinicius sigue buscando su mejor versión. Mbappé no estará, pero reaparecerá. Y ahí aparecerá la pregunta incómoda: ¿cómo encajar todas las piezas?

No es un problema menor. Es un dilema de entrenador grande. Apostar por Gonzalo implica tocar jerarquías, asumir riesgos y aceptar que el equipo, quizá, funcione mejor con menos estrellas y más equilibrio. No sería la primera vez que ocurre en el Madrid.

Una ilusión con los pies en el suelo

El madridismo ha aprendido a no precipitarse. Gonzalo no es Raúl. Todavía no. Tampoco necesita serlo ahora. Lo que confirmó el 4 de enero es algo más sencillo y, a la vez, más valioso: puede aportar al Real Madrid en el tramo más exigente de la temporada.

Eso, en este club, ya es mucho decir.

Empezó como una apuesta de Xabi Alonso en Estados Unidos y le salió. Ahora el Bernabéu ya le he visto en acción. Y el calendario no espera. La ilusión ha vuelto a nacer desde la cantera. Esta vez, con argumentos.

Ver detalles de la publicación