Atlético Stats
·17 de septiembre de 2026
Grimaldo, la pieza que hace imprevisible al Atlético de Madrid

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·17 de septiembre de 2026

El duelo ante Osasuna dejó grandes noticias en el plano colectivo, pero sobre todo sirvió para confirmar el impacto de una individualidad en la pizarra de Diego Pablo Simeone. Alejandro Grimaldo firmó una de sus mejores actuaciones como rojiblanco, destrozando el entramado defensivo navarro gracias a su inteligencia para interpretar los espacios, especialmente cuando apareció por los carriles interiores.
Analizamos paso a paso las claves de su partido y cómo intentó (sin éxito) gestionarlo el equipo rojillo.
El tono del partido se marcó desde las primeras acciones, dictando el comportamiento posterior de Osasuna. El Atlético comenzó haciendo daño obligando a los defensores rivales a salir de su zona de confort mediante una estructura muy clara: Ademola Lookman se metía por dentro, Grimaldo daba amplitud pegado a la línea de cal y Álex Baena atacaba el intervalo entre el central y el lateral.
Tras sufrir en estas situaciones iniciales, la defensa de Osasuna comenzó a protegerse en exceso. Empezaron a dudar a la hora de saltar a la presión, lo que provocó que su bloque se estirase demasiado, regalando enormes espacios entre líneas que el Atleti no tardó en explotar.
Con el bloque rival estirado, vimos a Grimaldo mutar su posición. Generalmente, el carrilero pasó a ocupar zonas interiores tanto en la fase de creación de la jugada como en la de finalización. Su rol se asemejó más al de un mediocentro o un mediapunta, dependiendo de la altura en la que recibiese el balón.

El mejor ejemplo de esta libertad posicional fue la jugada del 1-0. Grimaldo se mete por dentro, interpreta el espacio a la perfección, hace dudar al central y da continuidad a la jugada. Sorprendentemente, acaba apareciendo por el perfil derecho, tira una pared milimétrica con Johnny Cardoso y asiste a Jonathan David. Esta movilidad constante generó una incomodidad extrema en Osasuna, incapaz de fijar marcas.
El posicionamiento interior de Grimaldo produce un efecto dominó positivo en todo el frente de ataque:
Una vez posicionado por dentro, tanto Grimaldo como Baena dispusieron de muchísimo tiempo y espacio para recibir, precisamente porque los centrales rojillos no se atrevían a saltar. Sabían que, si daban el paso adelante, el Atleti les castigaría explotando el espacio a la espalda de su línea defensiva.
Grimaldo funcionó como el gran nexo del equipo. Su gran interpretación de los espacios desatascó las jugadas ante el mal ajuste en la presión de Osasuna, generando ventajas numéricas claras (situaciones de 5 vs 4 por dentro) con mucho espacio para progresar.
Sin embargo, esta versión tan ofensiva y libre de Grimaldo no se entiende sin la figura de Johnny Cardoso. El centrocampista estadounidense fue la pieza indispensable para liberar al internacional español. Equilibrando constantemente su posición y abarcando muchísimo campo, Cardoso realizó el trabajo sucio y táctico necesario para sostener la estructura del equipo ante posibles pérdidas.

Todo apunta a que esta versión de Grimaldo irá a más con el paso de los partidos, tanto por la mejora física y de automatismos del propio jugador, como por la potenciación que Simeone está haciendo de un recurso táctico que hace al Atleti mucho más imprevisible.







































