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·8 de febrero de 2026
Grönlund suma experiencia olímpica en una de las pruebas más duras del esquí de fondo

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Timo Grönlund escribió un nuevo capítulo en la historia del deporte boliviano al debutar este domingo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina d’Ampezzo 2026, compitiendo en el esquiatlón masculino, una de las pruebas más exigentes del programa olímpico.
El representante de Bolivia finalizó en el puesto 73, de 75 esquiadores en donde hubieron dos abandonos, tras completar los 20 kilómetros de una carrera que combina dos estilos distintos —clásico y libre— y que demanda un enorme desgaste físico y técnico. No se trata, además, de la especialidad principal de Grönlund, lo que realza aún más el valor de su participación.
La competencia se disputó en el Estadio Tesero Cross Country, donde los atletas largaron en masa y debieron adaptarse rápidamente al cambio de esquís tras los primeros 10 kilómetros en técnica clásica, para cerrar el recorrido en estilo libre.
Grönlund, quien representa a Bolivia desde 2017 y está disputando sus terceros Juegos Olímpicos, mostró perseverancia y fortaleza mental para completar una prueba reconocida mundialmente por su complejidad, reafirmando su condición de referente del esquí de fondo boliviano.
El podio quedó en manos de potencias tradicionales del deporte blanco: el oro fue para el noruego Johannes Klaebo, la plata para el francés Mathis Desloges y el bronce para el también noruego Martin Nyenget.
La participación de Timo en Milán–Cortina no termina aquí. El boliviano aún tiene tres pruebas más por disputar:
Más allá de los resultados, Grönlund continúa dejando en alto el nombre de Bolivia en el máximo escenario del deporte mundial, demostrando que la presencia nacional en los Juegos Olímpicos de Invierno es fruto de constancia, sacrificio y compromiso.









































