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·6 de junio de 2026
GRUPO B: Todo lo que necesitas saber de cara al Mundial

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·6 de junio de 2026

La selección canadiense llega a este Mundial con la oportunidad perfecta para darle una alegría a su gente. Además del factor local, de jugar en casa, que siempre ayuda; el grueso de los jugadores de esta selección se encuentran en el momento de mayor madurez futbolística de su carrera. La principal característica de esta selección reside en la verticalidad de su juego. Frente a la calma y la búsqueda de contemporizar los partidos que muchas selecciones, tanto europeas como sudamericanas, imponen hoy en día, los de Jesse Marsch tienen claro su premisa: imponer un ritmo altísimo para destruir al rival. En relación con esto, he aquí su principal punto fuerte: el alto nivel físico de sus jugadores.
Jugadores de Canadá protestando una amarilla. Fuente: Getty Images
Ya en lo futbolístico, partiendo de esa base de la verticalidad, los del norte de América imponen un sistema de juego bastante claro. En fase defensiva, como se podría preveer por ese 4-4-2 que plasman en el terreno de juego, lo que hace el equipo es, esperar al rival en un bloque medio, obligarle a jugar por fuera para encerrarlos, robar y salir rápido a la contra aprovechando la velocidad de jugadores como Davies o David. No plantan un bloque bajo ni mucho menos, sino que son valientes buscando hacer un partido rápido, en el que el rival no pueda descansar en ningún momento para sacar rédito a ese alto nivel físico de su plantilla. En fase ofensiva, los canadienses no quieren tener el control del partido mediante la posesión del balón, sino que buscan hacer daño al rival en las transiciones rápidas. Sobre todo, en estas transiciones, buscan la velocidad en banda de Buchanan o Davies. Si es verdad que, en ataque estático, como el equipo ahí sufre demasiado, esto varía bastante. A estos dos extremos, los dos jugadores con más calidad del equipo junto a David, se les otorga una libertad de movimiento brutal, metiéndose por medio para hacerse con el balón y, a partir de ahí decidir. Así, los laterales ocupan todo el carril de banda para centrar y aprovechar las figuras de David, Larin o Oluwaseyi, jugadores con gol y un nivel contrastado en Europa.
Alphonso Davies atendiendo a los aficionados. Fuente: Getty Images
En cuanto a los jugadores más destacados, todos ellos se encuentran en la parte de ataque. Aquí encontramos a David, delantero goleador con un nivel más que contrastado en las grandes ligas europeas; Davies, que en esta selección juega en posiciones más adelantadas aprovechando su calidad y velocidad; y Buchanan, extremo que ha hecho una gran campaña en un Villarreal que se ha clasificado a Champions. En la parte defensiva, pese a ser la peor línea del conjunto canadiense, el jugador más importante es Miller.
Once probable: Clair; Niko Sigur, Miller, Ralph Priso, Laryea; Koné, Saliba, Buchanan, Davies; Oluwaseyi, David
Convocados de la Selección canadiense para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@cannmt)
Bosnia llega a esta cita mundialista después de una durísima repesca donde se cargó a Italia. Este sistema de repesca como hábitat natural nos muestra una de las grandes características de esta selección: Bosnia es mejor cuando juega con presión. Desde Brasil 2014 no disputan un Mundial. Aquí, Barbarez ha construido un equipo duro, rocoso, muy difícil de ganar que aguanta la presión de una manera sobrenatural. Plasmando este cambio institucional en el campo, esta selección ha aprendido a mezclar la competitividad de la vieja guardia con la frescura y ganas de los jóvenes talentos. En resumen, el juego de los de Barbarez se puede reducir a una palabra: pragmatismo. Pese a no ser un equipo muy vistoso en su juego, la competitividad y el mal llamado «juego rústico», le están dando rendimiento a esta selección.
Selección de Bosnia y Herzegovina en un entrenamiento previo al Mundial. Fuente: Getty Images
En cuanto a lo puramente futbolístico, el combinado bosnio varía constantemente entre un 4-4-2 y un 3-5-2. Para cambiar de formación, son claves las figuras de Kolasinac, lateral que en caso de línea de 3 se mete de central, y Bajraktarevic, extremo que pasa a jugar en el centro si el equipo pasa a 3-5-2. En fase defensiva, la misión está clara: bloque bajo y a esperar al rival. Los bosnios juntan líneas para esperar al rival dejando arriba solo y sin mucho trabajo defensivo a su estrella, ya veterana, Edin Dzeko. Al igual que Canadá, buscan hacer daño a su rival mediante transiciones rápidas. Si es verdad que lo hacen de una manera diferente. Lo que intentan hacer es mandar balones a Dzeko y que él aguante el balón esperando a la subida de sus compañeros. En fase ofensiva, como acabo de comentar, su plan es el de transicionar rápido. En ataque estático es dónde más sufre este equipo, ya que no tienen la capacidad técnica para elaborar un juego combinativo. Aparte de las transiciones, los de Barbarez tienen como objetivo salir por banda, sobre todo la derecha, dándole altura a los laterales y extremos, en espacial, Amar Dedic y Amar Memic, para colgar balones y aprovechar la jerarquía en el área de Dzeko. Otras dos cosas a destacar en ataque son: lo bien que combina la doble punta, aparte de Dzeko como referencia, Demirovic funciona como ese segunda punta que complementa a su compañero y el buen rendimiento del equipo en las acciones de balón parado, con una estatura media de 1’85cm.
Dzeko entrenando con la selección bosnia. Fuente: Getty Images
En cuanto a los jugadores destacados, encontramos esta dualidad que hemos comentado antes entre la competitividad de los veteranos y la ambición de los jóvenes, Los tres jugadores más importantes de esta selección, en principio, son: Dzeko, capitán y referente total de esta selección; Kolasinac, lateral/central veterano con una larga experiencia en el fútbol europeo de máximo nivel; y Bajraktarevic, joven extremo del PSV que ha hecho una temporada brillante y que se espera que en el Mundial 2026 pegue ese boom definitivo.
Once probable: Vasilj; Kolasinac, Muharemovic, Nikola Katic, Amar Dedic; Ivan Sujnic, Ivan Basic, Bajraktareiv, Amar Memic; Dzeko, Demirovic
Convocatoria al Mundial de Bosnia y Herzegovina. Fuente: Instagram (@bih.reprezentacija)
Para la selección catarí, este Mundial 2026 será el primero en su historia en el que se participa por clasificación y el segundo que disputa en su historia. En contraposición a su participación en el Mundial 2022, Catar ya no es esa selección asustadiza y superada que mostró en su mundial, sino que mediante la ayuda y la pizarra de Lopetegui, la selección asiática ha conseguido dar un paso adelante, incluso ganando en 2023 la Copa de Asia. Sin la presión que sufrió este combinado en 2022, los catarís han conseguido plasmar en el campo un juego y un nivel más propio de una selección mundialista. Hay dos grandes dudas en esta selección de cara a esta cita mundialista. Una es el poco rodaje con el que viene este combinado nacional, sin disputar casi ningún partido en este año 2026, y la otra es el cómo va a trasladar el juego que implementa en Asia en un contexto como el de un Mundial.
Jugadores de Catar entrenando. Fuente: Instagram (@qfa)
Ya en lo futbolístico, Julen Lopetegui ha implantando en este combinado una vocación más protagonista y valiente con el balón, para evitar la conformación de un equipo miedoso y con complejos como el que pudimos ver en 2022. En fase ofensiva, plasman en el campo un 4-3-3, que tiene como bases el juego asociativo, con mucho contacto con el balón y la presencia de muchos jugadores en campo contrario. En la salida de balón, los de Lopetegui, siempre salen, o intentar salir, mediante el juego en corto desde atrás. Aquí, un jugador como Madibo, con gran experiencia en el juego europeo, es clave para facilitar la salida limpia desde la zaga. Aparte, de cara al siguiente pase y avanzar en el juego, es muy importante el orden que tiene esta selección. En fase defensiva, volvemos a este orden, aunque en este caso, destinado a transicionar de una manera que no sea demasiado dolorosa para los asiáticos. En defensa posicional, el equipo se transforma en un 4-4-2. Encontramos una defensa zonal muy bien estructurada. Ni mucho menos se meten en bloque bajo por decisión propia, pero el bajo nivel técnico defensivo, obliga al equipo a cerrarse. Para suplir esta falta de calidad defensiva, Lopetegui exige a sus jugadores una presión muy fuerte, al 100%, durante lo máximo posible. Con esto, busca minimizar los momentos en los que tenga que defender para hacerse con el balón rápidamente.
Afif en un partido con la selección catarí. Fuente: Getty Images
En Catar, encontramos a un jugador por encima del resto, este es Akram Afif. Afif es la máxima estrella de la selección, un jugador con experiencia en Europa y con gran importancia en el contexto del continente asiático. Aparte, en esta selección, se le otorga libertad absoluta para que se meta por dentro, salga por fuera… Aparte, también podemos destacar a Junior, extremo vertical con el que pueden salir por banda rápidamente o a Madibo, jugador de mediocampo con toque y capaz de mover el balón de una manera rápida y efectiva.
Once probable: Barsham; Al-Oui, Al-Hussain, Mendes, Al-Brake; Waad, Madibo, Al-Mannai; Afif, Junio, Almoaz Ali
Convocatoria de la selección catarí para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@qfa)
Suiza llega a este Mundial con la vitola de favorita en este grupo B. Como ya viene siendo habitual en ediciones anteriores, la selección helvética afronta esta cita mundialista con el cartel de esa selección tapada que, pese a no ser una de las favoritas para el título, siempre da pelea a los rivales con una mayor entidad. Murat Yakin ha conformado un equipo con una idea muy clara, lo que es una gran noticia para ellos puesto que, se asegura que ponga a quién ponga, los jugadores saben qué hacer, cómo hacerlo y por qué hacerlo. Aparte, pese a que técnicamente y por nivel de los jugadores no sean favoritas al título, son una selección muy camaleónica, que se adapta a la perfección a cualquier rival y cualquier situación de partido. Pese a que jugadores importantes en anteriores citas como Shaqiri ya no están, la madurez competitiva de jóvenes como Manzambi hacen a esta selección dar un paso adelante.
Jugadores de Suiza celebrando un gol. Fuente: Getty Images
En lo puramente futbolístico, el plan de Yakin reside en poder alterar el plan del partido en función de lo que te encuentres sin que los jugadores sufran tácticamente. El técnico suele apostar por un 4-3-3, aunque esta selección se desempeña a la perfección con un sistema de 3 centrales, retrasando la posición de Ricardo Rodríguez y dándole el carril entero a Ndoye. En fase defensiva apuestan por un bloque bajo bastante cerrado, con un 4-1-4-1 con Xhaka entre líneas. No tienen problema en ceder el balón al rival para, una vez recuperen, que Xhaka, ese jugador técnicamente superior en el medio, pueda lanzar contras buscando a los Embolo, Ndoye o Vargas. Si es verdad que, aunque esto es por lo que suelen apostar, no tienen problema en, contra rivales inferiores, lanzarse arriba y plantar un bloque medio-alto. Por otro lado, en fase ofensiva, esta selección se adapta perfectamente a todos los escenarios posibles. No tienen problema en hacerse con el balón y dominar, aunque si el otro equipo les quita el balón, se convierten en hachas al espacio. En ataque estático, cuando se hacen con el balón, cobra especial importancia los tres de arriba. Tanto los extremos como el punta, tienen una capacidad de movimiento brutal, permutando continuamente para marear a los centrales. Con esto y, sumándose Manzambi, acumulan gente en el área que aprovechan cuando los laterales cogen altura ocupando todo el carril entero.
Johan Manzambi con la selección suiza. Fuente: Getty Images
En cuanto a los jugadores más destacados, en todas las líneas encontramos gente que están en el máximo nivel europeo. En defensa, la figura de Akanji, central rápido al espacio y con muy buena salida de balón brilla por encima del resto. Avanzando al mediocampo, vemos a Xhaka, capitán y figura de esta selección, y a Manzambi, jugador joven capaz de ofrecer algo más en tres cuartos que este año ha explotado en el Friburgo. Por último, en la delantera, Vargas es ese jugador con desborde, capaz de encarar e irse en el 1vs1.
Once probable: Kobeñ; Widmer, Akanji, Elvedi, Ricardo Rodríguez; Xhaka, Freuler, Manzambi; Vargas, Ndoye, Embolo
Convocatoria de la Selección Suiza para el Mundial. Fuente: Instagram: (@swissnatimen)







































