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·12 de junio de 2026
GRUPO J: Todo lo que debes saber de cara al Mundial 2026

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·12 de junio de 2026

Austria llega a este Mundial como una de las grandes tapadas del torneo. Pese a que no tienen mucho nombre y nadie se espera nada de ellos, explotando al máximo un sistema muy organizado en el que todos los jugadores saben a la perfección que hacer, pueden dar más de una sorpresa y colarse en eliminatorias interesantes. Bajo el mandato de un estratega brutal como es Ralf Rangnick van a pelear con Argelia y, por qué no con Argentina, por esa segunda plaza que les dé la clasificación a dieciseisavos de final. En los últimos años, sin hacer mucho ruido, ha mutado de ese sistema centrado en las individualidades hacia un fútbol más coral, uno de los más estructurados del panorama europeo.
Jugadores de Austria celebrando un gol. Fuente: Getty Images
Van a salir con un 4-4-2, que muchas veces se convertirá en un 4-2-3-1 ya que Kaladzic, el punta que acompaña a Arnautovic, tiene total libertad para moverse, bajando muchas veces a recibir y poblando la frontal en busca de hacerse con más balón o de cazar las segundas jugadas. Otra opción que maneja también Rangnick es la de Paul Wanner, un mediapunta más clásico que podría ayudar más en labores defensivas. En fase defensiva, esta selección la vamos a ver presionando en zonas medias del campo, activando una presión que asfixie al rival en campo propio. Desde se bloque medio-alto, los austriacos llevan al rival a la zona en la que quieren presionar para buscar el robo y la transición rápida. Obligan al rival a que juegue en banda, presionándole en ese momento con hasta tres jugadores, central mediocentro y extremo. Muchas veces, en esa presión se forma una línea de 3 defensas, dando más altura a los laterales e incrustándose el pivote, Schlager, entre centrales. Cuando el partido lo requiere, también son capaces de meterse atrás, bien sea en un 4-4-2 o en un 5-3-2, aunque ahí es donde más sufren. En fase ofensiva, el equipo destaca por su versatilidad táctica. Quieren salir jugando desde atrás aprovechando la calidad técnica de defensas como Alaba o Laimer. Buscan tener la posesión pero con un objetivo, no como hecho en sí. Prácticamente tienen prohibido el pase atrás. En zonas más ofensivas, destacan por el constante movimiento de sus jugadores. Otra cosa a mencionar es la importancia que tienen sus laterales en ataque. Tanto Laimer, que parte de la izquierda, jugando en los carriles interiores, haciendo valer su capacidad técnica y táctica, como Lienhart, el lateral derecho, ocupando el carril exterior y dejando a Sabitzer, que parte desde ese extremo, jugar dentro para ayudar a filtrar balones a los jugadores más adelantados; son de vital importancia para el esquema de Rangnick. En el mediocampo, los jugadores que ocupan ese carril combinan constantemente, teniendo además, la capacidad para intercambiar sus posiciones en cualquier momento.
Alaba con la selección de Austria. Fuente: Getty Images
Pese a ofrecer un estilo de juego muy coral, en esta selección destacan varios jugadores por encima del resto. El primero, David Alaba. El central del Real Madrid, pese a sus problemas físicos, sigue siendo ese pilar fundamental para este equipo en esa figura de iniciador de juego, especialmente, desde la base. Aparte, la jerarquía y veteranía que ofrece son fundamentales en torneos como este. Sin duda, otro jugador a mencionar es Konrad Laimer. El polivalente jugador del Bayern es clave en ese sistema asimétrico por el que apuesta Rangnick en los laterales. Con su calidad técnica es un jugador muy importante a la hora de acumular gente en medio para controlar el partido mediante la posesión.
Once probable: A. Schlager; Laimer, Alaba, Psch, Lienhart; Xaver Schlager, Seiwald, Sabitzer, Schmid; Kaladzic, Arnautovic
Convocatoria de Austria para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@oefb_1904)
La ampliación del Mundial a 48 selecciones permite historias como esta. Jordania está ante su primera experiencia mundialista, no habían conseguido clasificarse nunca antes a un torneo de esta envergadura. Llegan a este Mundial 2026 cargados de ilusión y con la esperanza de poder rascar algún punto ante selecciones, sobre el papel, mucho mejores que ella. Frente a la falta de calidad técnica con balón, Jamal Sellami ha conseguido formar un equipo que explote al máximo sus características y que minimiza al extremo sus debilidades. Tras una fase de clasificación muy buena, quedando delante de selecciones como Irak o Arabia Saudí, tienen ante sí el mayor premio que puede haber para una selección de este calibre.
Once de Jordania en un partido de preparación para el Mundial 2026. Fuente: Getty Images
En lo futbolístico, plantan un 5-4-1 muy claro. Sabiendo de sus limitaciones técnicas, este equipo basa su juego en el orden y la disciplina, la transición rápida y la efectividad de cara a puerta. En fase defensiva, el equipo se mete en un bloque bajo extremo, probablemente el más claro de todo el Mundial, con todos sus jugadores en su campo y dejando muy pocos huecos entre líneas. Como viene siendo habitual en esas selecciones que plantean un bloque bajo, buscan congestionar la zona central del campo, donde más daño le pueden hacer los rivales, obligando a el equipo contrario a jugar por bandas y buscar los centros. Uno de los puntos más fuertes de esa selección es la defensa de área. El poderío aéreo que tienen los centrales hace que sea muy difícil hacerles daño mediante centro lateral. Bien es verdad que, por el centro, por mucho que intenten meter mucha gente, tácticamente no son muy buenos y dejan muchos huecos que el rival aprovecha. En fase ofensiva, el juego está muy claro: transiciones rápidas. En cuanto recuperan, buscan la espalda de la defensa rival, con los dos extremos muy abiertos y aprovechando la velocidad de los jugadores de arriba. Si son capaces de mantener en alguna jugada la posesión del balón, vemos como los laterales se suman al ataque, ocupando todo el carril de fuera y dejando a los dos extremos, dos de los jugadores más destacados de esta selección, moverse por la zona ofensiva con total libertad. En estas internadas buscan el centro y remate de su delantero Oli Olwan, un jugador que se desenvuelve muy bien en el área, capaz de mirar a la portería de primeras o, también, de dejar de cara a la segunda línea. Aunque es verdad que técnicamente son uno de los peores equipos de este Mundial 2026, no hay que desprestigiar para nada los contragolpes de esta selección, siendo unos de los más eficaces de todo el continente asiático.
Al Tamari con la selección de Jordania. Fuente: Getty Images
En esta selección, podemos destacar a varios jugadores que sobresalen. El líder absoluto y mejor jugador de Jordania es Al Tamari. El extremo del Rennes, conocido como «el Messi de Jordania«, es el jugador sobre el que va a girar todo el juego ofensivo de esta selección. Partiendo de la banda derecha, Sellami le otorga libertad total de movimiento para que pueda aprovechar tanto su desborde y 1vs1 en banda, como su calidad técnica para jugar en espacios reducidos por dentro. Acompañándolo en la parte ofensiva encontramos a Ali Olwan. El punta jordano es un 9 con gol. Es uno de los jugadores más productivos de esta selección. Aparte, hay que destacar la dualidad que ofrece en esa posición de 9, siendo un jugador que combina varios registros. Además de ser letal de cara a portería, tiene la capacidad para aguantar el balón de cara esperando a los jugadores de segunda línea.
Once probable: Abulaila; Taha, Nasib, Al Arab, Al Nadi, Haddad; Al Rawabdeh, Al Rashdan; Fakhoury, Al Tamari, Ali Olwan
Convocatoria de Jordania para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@jordan.fa)
La selección argelina se ha metido en el Mundial 2026 después de una fase de clasificación muy sólida, mostrando unos argumentos que le hacen ser una selección a tener en cuenta en este torneo. Son junto, a Austria, los principales candidatos para hacerse con esa segunda plaza del grupo. Vladimir Petkovic ha confeccionado una plantilla que es más que los nombres de Riyad Mahrez o Ramy Bensebaini, son un equipo. El sistema de juego que ha impuesto Petkovic a esta selección, un juego muy vertical y dominador en las transiciones, hacen soñar a todo un país. El principal objetivo de Argelia en este Mundial es pasar de grupos y, una vez estén en las eliminatorias, soñar con superar su mejor clasificación histórica, esos octavos de final que consiguieron en Brasil 2014.
Jugadores de Argelia celebrando un gol. Fuente: Getty Images
En cuanto a lo puramente futbolístico, vemos una selección en un 4-2-3-1 claro, con mucha libertad de movimiento en los extremos y con mucha acumulación de gente en medio, llegando, en momentos a formar un 4-5-1. En fase ofensiva encontramos una selección que acumula mucha gente en campo contrario. Aunque la base fundamental sobre la que construye su fútbol es el equilibrio, cuando van al ataque, van con todo, sin especular. En salida de balón, rehuyen completamente del juego de posesión, apostando por un juego directo sobre la figura de Gouiri. Su principal arma ofensiva son las transiciones rápidas. En esas transiciones, Petkovic apuesta por un sistema asimétrico, dándole especial importancia y libertad a Riyad Mahrez. En esa banda derecha, Belghali es el que ocupa el carril de fuera, permitiendo como hemos dicho, que Mahrez se mueva por dentro y sea ese jugador que cree fútbol en la zona de tres cuartos. Por la izquierda, el lateral del City, Ait Nouri, es el que se ocupa el carril de dentro, ocupando tanto las zonas del pivote como las del mediapunta. Argelia, en ese sistema asimétrico, vuelca el juego constantemente a la derecha, crean jugadas de peligro por esa banda para luego acabarlas en el lado izquierdo con la entrada tanto del extremo como la de Ait Nouri.. En fase defensiva tienen una lectura táctica del partido brutal. La experiencia de jugadores veteranos curtidos en mil batallas como Bensebaini es importantísima a la hora de cubrir los huecos, tener claro cuando hay que saltar y saber leer el partido. En gran parte del partido, para buscar esas transiciones, sitúan en un bloque medio bajo, muchas veces en 5-4-1, metiéndose Bentaleb entre centrales. Se sienten cómodos en su campo, cerrando líneas y obligando al rival a dejar huecos a la espalda para luego aprovecharlos en las contras.
Mahrez con el brazalete de capitán de la selección de Argelia. Fuente: Getty Images
Para entender este juego y este sistema asimétrico no se podría entender sin los jugadores más destacados de esta selección. El jugador más importante y con más nivel de esta selección es Riyad Mahrez. Es el líder de esta selección, tanto dentro del vestuario como en el campo. Partiendo desde esa banda derecha pero, como ya hemos comentado, con una libertad de movimiento total, suele ser el jugador que empieza todas las jugadas ofensivas de Argelia, bajando mucho a recibir para que sea él quién construya. El otro jugador más destacado de Argelia es Ait Nouri. El jugador del City, gracias a esa versatilidad y capacidad técnica que atesora, es fundamental en el sistema de Petkovic, metiéndose mucho en el carril central para crear superioridades. Un jugador muy interesante y a tener en cuenta es Ibrahim Maza. El mediapunta del Leverkusen llega a este torneo con la intención de acabar de explotar y darse a conoce en todo el mundo después de una temporada alucinante en el Bayer Leverkusen.
Once probable: Luca Zidane; Ait Nouri, Bensebaini, Aissa Mandi, Belghali; Bentaleb, Boudaoui; Amoura, Maza, Mahrez; Gouiri
Convocatoria de Argelia para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@argelia_futbol)
La vigente campeona llega al Mundial 2026 con dos objetivos: revalidar el título que consiguieron en 2022 y brindarle un último baile inmejorable al mejor jugador de su historia, Leo Messi. Pese a que jugadores muy importantes de ese Mundial de 2022 como Ángel Di María ya no estén en esta selección, lo cierto es que con la madurez futbolística de algunos jugadores como Julián Álvarez o Enzo Fernández más la consolidación definitiva del plan de Scaloni, afrontan este Mundial como una de las grandes favoritas para el título. Tienen muy claro lo que tienen que hacer, a qué quieren jugar, y este plan lo llevan al extremo.
Jugadores de Argentina celebrando un gol. Fuente: Getty Images
El plan de juego es similar al de 2022, con un 4-3-3 de inicio aunque con la capacidad de variar durante el partido aprovechando la riqueza táctica de estos jugadores. Tanto en fase ofensiva como en fase defensiva, vemos un equipo que juega en torno a la figura de Leo Messi, juegan por y para él. En ataque, se le otorga libertad total de movimiento. Aunque parta de la derecha, continuamente se introduce en el carril central para asociarse y combinar con los jugadores del medio, dejando toda la banda para que la aproveche Nahuel Molina. Por la otra banda, los roles se intercambian. El extremo, se espera que sea Nico González, a expensas de esos problemas físicos que arrastra, es el que ocupa el carril de fuera, haciendo el campo grande buscando el 1vs1 y meter balones en el área, mientras que el «Colo» Barco, el lateral izquierdo, se mete al medio para crear esa superioridad en la zona central. Argentina sale con el balón desde atrás, bajando mucho Messi para ser él quién empiece las jugadas. Algo que favorece esta libertad y visión de juego de Messi es la figura de Julián Álvarez, un delantero que prefiere llegar que estar, creando muchos más huecos en la defensa rival que tanto Messi como lo centrocampistas, bien sea MacAllister, Enzo Fernández, Nico Paz… filtren balones. En defensa, Scaloni hace mucho hincapié en la presión tras pérdida. Para ahogar más al rival, la línea defensiva coge altura. En esa presión intensa, intentan volcar el juego por la banda izquierda para liberar de trabajo defensivo a Messi, guardándolo para el ataque. Pese a que van arriba a presionar, no renuncian si es necesario a hundirse en un bloque medio-bajo. En este caso, plantarían un 4-4-2, con las líneas muy juntas y soltando un poco más arriba a Julián y Messi. En cuanto se recupere el balón, el plan es claro: jugar con Messi y que él inicie la contra.
Messi mirando a su afición al acabar un partido de preparación para el Mundial 2026. Fuente: Getty Images
Como ya hemos dicho, el mejor jugador y en el que Argentina basa su juego es Leo Messi. Dicho esto, sería injusto que el astro argentino está mal rodeado. En este contexto, podemos destacar a varios jugadores. En punta, la figura de Julián Álvarez da mucho a esta selección. El del Atlético de Madrid es un jugador top mundial capaz de cambiar partidos con su velocidad, desborde y gol. Aparte de esto, ese estilo móvil encaja a la perfección con un Messi que va a surtirle de balones inimaginables. Por otro lado, en el centro del campo, está Enzo Fernández. El jugador del Chelsea va a ser el principal socio de Messi en esa labor de construir juego, siendo ese jugador que rebaje la dependencia sobre el 10 en el proceso de creación. Además, su despliegue físico permite al ex del Barça trabajar menos en fase defensiva y que esté más fresco para los momentos importantes del partido.
Once probable: «Dibu» Martínez; «Colo» Barco, Lisandro Martínez, «Cuti» Romero, Nahuel Molina; De Paul, MacAllister, Enzo Fernández; Nico González, Messi, Julián Álvarez
Convocatoria de Argentina para el Mundial 2026. Fuente: Instagram (@afaseleccion)
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