Madrid-Barcelona.com
·19 de enero de 2026
Hasta Edu Aguirre denuncia el robo de Gil Manzano al Barça: 'No es fuera de juego'

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La derrota del FC Barcelona en San Sebastián ha dejado un poso de indignación difícil de borrar. El 2-1 final ante la Real Sociedad no refleja en absoluto lo visto sobre el césped del Reale Arena... donde el equipo de Hansi Flick fue muy superior en juego, ocasiones y dominio. Sin embargo, la falta de acierto y, sobre todo, una actuación arbitral desastrosa de Gil Manzano acabaron condenando a un Barça que mereció mucho más.
Desde el primer minuto, el conjunto culer llevó la iniciativa. Presión alta, circulación rápida y constantes llegadas al área rival. El plan de Flick funcionó: la Real apenas podía salir de su campo y el Barça acumulaba ocasiones claras. Pero, una vez más, la ineficacia de cara a puerta penalizó al equipo.
Lamine Yamal, Fermín y Dani Olmo tuvieron oportunidades suficientes para encarrilar el partido. El dominio era evidente, pero el marcador seguía sin moverse. Y cuando parecía que todo iba a cambiar, apareció la jugada que marcó el encuentro.
El Barça cayó contra la Real Sociedad | Getty Images
En la primera mitad, Lamine Yamal marcó un gol que subió inicialmente al marcador. Era el 0-1, un tanto psicológico que habría cambiado por completo el desarrollo del partido. Pero desde el VAR llegó la intervención: fuera de juego milimétrico.
La imagen mostró a Lamine prácticamente en línea. Como mucho, adelantado por unos milímetros imposibles de percibir a simple vista. Aun así, Gil Manzano decidió anular el gol. Una decisión que provocó incredulidad en el banquillo, en los jugadores y en todo el barcelonismo.
Lo más llamativo llegó después. Incluso Edu Aguirre, uno de los periodistas más identificados con el madridismo, no pudo creerse lo ocurrido en San Sebastián. En el último programa de El Chiringuito, fue tajante al analizar la acción:
"Es una máquina y ya está, o te la crees o no te la crees. Yo siempre he dicho que esto para mí nunca sería fuera de juego. Pero ni Madrid ni Barcelona. El delantero no coge ventaja. Esto no es ventaja para marcar un gol".
Si estas palabras salen de un periodista habitualmente crítico con el Barça, el diagnóstico es demoledor. Si hasta Edu Aguirre ve injusticia, cómo habrá sido el arbitraje.
La actuación de Gil Manzano fue un cúmulo de errores. Faltas no señaladas, criterio desigual, interrupciones constantes y una sensación permanente de inseguridad. El colegiado acabó siendo protagonista en un partido que debía decidirse por fútbol.
El Barça no solo se vio perjudicado en el gol anulado. Hubo varias acciones en el área rival sin revisar, faltas claras no pitadas y una permisividad excesiva con el juego duro de la Real. Todo ello fue minando la paciencia del equipo de Flick.
Pese al resultado, el partido deja una conclusión evidente: este Barça está muy vivo. Juega bien, compite y genera ocasiones. Lo que falta es afinar la puntería y recibir un arbitraje justo.
La derrota duele, sí. Pero aún más duele la sensación de haber sido claramente perjudicado. En una Liga tan ajustada, estos detalles marcan diferencias.
San Sebastián deja una herida abierta. Y una pregunta inevitable: si hasta los madridistas alucinan, qué más hace falta para señalarlo. El Barça cayó, pero lo hizo con dignidad. Y con razones de sobra para sentirse indignado.









































