OneFootball
·4 de abril de 2026
In partnership with
Yahoo sportsOneFootball
·4 de abril de 2026
Son las 23:29 en la gélida Zenica cuando Haris Tabaković coloca el balón para el duelo decisivo del playoff mundialista entre Bosnia e Italia. Frente a él está Gianluigi Donnarumma, uno de los mejores porteros de esta generación. El delantero cedido del Gladbach respira hondo una vez más y luego revienta el balón, imparable, por debajo del larguero. Grita toda su liberación, flexiona los músculos y, eufórico, se golpea el ancho pecho bosnio.
Cuatro lanzadores después, su país sella de forma sensacional el billete al Mundial y manda a Italia al valle de las lágrimas. También porque Tabaković forzó la prórroga con su gol en el tramo final del tiempo reglamentario. Ahora irá al Mundial con 31 años. Un escenario que hace unos años aún parecía impensable. Entonces daba la sensación de que el tren de la gran carrera ya había pasado.
En la primavera de 2020, el atacante se quedó sin contrato tras romperse el ligamento cruzado en el club húngaro Diósgyőri. Cambiar de club no era nada fácil pese a estar libre. Muchos equipos no podían o no querían asumir riesgos, también por la pandemia del coronavirus y sus consecuencias económicas.
En esa crisis existencial apareció Alexander Kiene. El técnico alemán dirigía entonces al Austria Lustenau en la segunda división austríaca y vio el potencial del delantero sin equipo. Sin embargo, el entusiasmo no fue mutuo de inmediato: "Al principio, Haris era escéptico porque solo era la segunda división", recuerda Kiene en declaraciones a 'Bild'.
📸 Alex Bierens de Haan - 2026 Getty Images
Como Tabaković había estado casi un año completo sin ritmo de competición, acabó aceptando el desafío tras intensas conversaciones. Fue el pistoletazo de salida de una transformación impresionante. Según Kiene, el éxito se basó en tres pilares. Primero, el foco estuvo en la fortaleza mental: "Tuvimos muchísimas conversaciones individuales", cuenta el técnico de 48 años. Además, Tabaković buscó apoyo externo en un coach mental para asumir su nuevo rol de líder.
En segundo lugar, el delantero trabajó obsesivamente su físico para volver a confiar en su cuerpo tras la grave lesión. En ese tiempo, el bosnio también ganó bastante masa muscular. El tercer factor fue el sistema táctico, perfectamente adaptado a él: "Defendíamos arriba, teníamos poco recorrido hasta la portería y trabajábamos con muchos pases y centros al área", explica Kiene. Para él, la colaboración fue una "situación en la que todos salían ganando".
Las cifras hablan por sí solas: en 48 partidos oficiales con el Lustenau, Tabaković firmó unos fenomenales 46 goles y además dio once asistencias. Esa cuota catapultó su carrera a otra dimensión. Tras pasar por Austria Viena, se marchó al Hertha BSC, donde fue máximo goleador de la 2. Bundesliga. Después de una etapa en el Hoffenheim, acabó llegando cedido a los Potros del Bajo Rin.

Allí, en lo personal, también tuvo un muy buen arranque. En 26 partidos logró once goles y cuatro asistencias. Con ello, también es el jugador del Gladbach con más participaciones de gol esta temporada. Aunque ahora lleva cinco partidos de Bundesliga sin marcar, ha demostrado, también con la camiseta de la selección, que no ha perdido su olfato goleador.
Una evolución que no sorprende en absoluto a su mayor y quizá más importante impulsor: "Al final ha conseguido todo eso porque es un profesional ejemplar, que realmente vive para el fútbol", afirma Kiene. También en su vida privada, Tabaković no deja nada al azar: sigue formándose en cursos de gestión deportiva de la FIFA y lee literatura especializada sobre emprendimiento.
Pero cuando Tabaković regrese de la selección con el pecho henchido y mucha confianza, el foco volverá a estar claramente en la Bundesliga y en el Borussia. En el partido en casa ante el colista Heidenheim, querrá poner fin a su pequeña sequía. No solo porque una victoria supondría otro paso de gigante hacia la permanencia, sino porque cada nuevo gol refuerza la candidatura del delantero cedido a quedarse de forma definitiva en Mönchengladbach. Aunque el Gladbach no tiene opción de compra por el jugador de 31 años, no se descarta un traspaso permanente. En Hoffenheim, Tabaković tiene contrato hasta 2027.

"Sigue siendo un abierto y sincero 'no lo sé'", respondió Tabakovic a 'RP online' al ser preguntado por su futuro. "No ha habido conversaciones, así que no puedo decir nada al respecto. Los ocho partidos todavía pueden cambiar muchas cosas, también la visión de los directores deportivos, si me pongo en su lugar. No sé qué va a pasar", añade.
Aunque, como revela en la misma entrevista, no le vendría mal cierta seguridad para planificar. Al fin y al cabo, este verano también tiene otros compromisos con Edin Džeko y compañía.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
📸 2026 Getty Images









































