MuyDeFútbol
·20 de febrero de 2026
Huijsen mejora con Rüdiger

In partnership with
Yahoo sportsMuyDeFútbol
·20 de febrero de 2026

Tras llegar de la mano de Xabi Alonso para el Mundial de Clubes, Huijsen alternó luces y sombras. Su inicio con el Real Madrid fue prometedor. Muy prometedor. Salida de balón limpia, personalidad para romper líneas, valentía para asumir riesgos. Ilusionaba. Con el paso de la temporada, sin embargo, su nivel bajó. Y bajó mucho. Aparecieron errores graves, desconexiones impropias de un club que no perdona. Una roja contra la Real Sociedad. Un penalti en la última jornada de liga, también ante la Real. Acciones que pesan. Y que dejan huella.
Huijsen en sus primeros partidos con el Real Madrid. Fuente: El Mundo
Sin embargo, el partido de Champions del martes fue diferente. Probablemente uno de sus mejores encuentros desde que llegó al Madrid. Se le vio concentrado, intenso, metido en cada acción. En defensa dejó cifras que respaldan las sensaciones: 3/7 duelos aéreos ganados (43%), 5/5 duelos en el suelo (100%) y 9 despejes. En ataque estuvo fino: 87/98 pases completados (89%) y 5/10 pases largos (72%). Números sólidos. Pero, más allá de los números, transmitió algo importante: seguridad.
A pesar de no estar firmando una gran temporada, el martes, junto a Rüdiger, se le vio más protegido. Más cómodo. Como si tener a su lado a un central experimentado le quitara peso de encima. No es lo mismo crecer acompañado por alguien curtido en mil batallas que compartir eje con otro central joven que, como él, aún está construyendo su identidad.
Después de costar 58 millones de euros al club blanco, las dudas son inevitables. Porque ha tenido partidos muy buenos. Pero también muy malos. Demasiado contrastes. Dentro del club no se cuestiona su talento ni su proyección; creen que puede ser el futuro de la defensa. Sin embargo, en el madridismo la conversación está ahí. Silenciosa a veces. Incómoda otras.
Huijsen en su primer partido oficial en el Bernabeu. Fuente: madridistaReal
Tiene 20 años. Solo 20. Pero esto es el Madrid. Aquí no hay mucho margen para el aprendizaje público. Se exige rendimiento inmediato, carácter competitivo y regularidad. Y, de momento, Huijsen no ha encontrado esa estabilidad. La sensación es agridulce: se ve el potencial, pero también se ven las grietas. Por eso la pregunta flota en el ambiente, casi inevitable: ¿tiene realmente nivel para consolidarse en el Real Madrid?
Desde el inicio de temporada se abrió el debate sobre la defensa titular. La lesión de Éder Militão dejó al equipo tocado en el eje central. Actualmente, los centrales disponibles del primer equipo son Huijsen, David Alaba, Raúl Asencio y Rüdiger.
De los cuatro, Alaba parece tener pie y medio fuera, castigado por las lesiones y lejos de su mejor versión. Quedan entonces dos posiciones para tres nombres. La pareja inicial de Xabi Alonso era Huijsen-Militão hasta la lesión del brasileño. Tras la baja de Éder, entró Asencio.
Los 5 centrales del Real Madrid. Fuente: OkDiario
Con la llegada de Arbeloa, la dupla fue Asencio-Huijsen. Pero la defensa siguió generando dudas, sobre todo por la irregularidad de Dean. Y entonces llegó el partido del martes. Huijsen, junto a Rüdiger, rindió a un nivel alto. Muy alto. La pregunta surge sola: ¿hace Rüdiger mejor a Huijsen? ¿O simplemente le ofrece el contexto ideal para crecer?
Quizá la respuesta no sea blanco o negro. Tal vez Huijsen necesite tiempo. Tal vez necesite guía. O quizá el Madrid necesite certezas inmediatas. Y ahí está el dilema. Porque el talento está. Se ve. Se intuye. Pero en el Bernabéu no basta con prometer. Hay que confirmar.
En vivo









































