Anfield Index
·24 de febrero de 2026
Informe: Tres clubes Premier pujan por el crack del Liverpool en verano

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·24 de febrero de 2026

Hay un momento en toda gran carrera en el Liverpool en el que el sentimiento choca con el pragmatismo. Para Andy Robertson, ese momento puede estar acercándose. Según informó CaughtOffside, el Liverpool se prepara en silencio para un futuro que podría no incluir al capitán de Escocia, con el Celtic, el Atlético de Madrid y tres clubes de la Premier League siguiendo su situación de cerca.
Robertson, que fue en su día la encarnación del atronador costado izquierdo de Jürgen Klopp, se encuentra ahora entrando en el último año de su contrato. Fuentes cercanas al sector de los agentes creen que el verano de 2026 podría ser decisivo. El Liverpool no lo está forzando a salir, pero el club está abierto a “ofertas razonables” si ello garantiza que tenga continuidad en otro lugar.
Esto no es traición. Es la aritmética del fútbol. Robertson lo ha dado todo: la gloria de la Premier League, noches de Champions que brillaron como vitrales de catedral, copas nacionales alzadas bajo confeti rojo. Llegó procedente del Hull City en 2017, anónimo para algunos, imprescindible para todos en una temporada.
Pero el tiempo, como un extremo rival, no puede ser superado para siempre.

Foto IMAGO
Las estadísticas tienen una franqueza contundente. Robertson solo ha disputado 638 minutos de Premier League esta temporada. No es una cifra propia del lateral incansable que una vez lideró Europa en ocasiones creadas desde la defensa.
El Liverpool de Arne Slot, nombrado en junio de 2024, planifica tanto para mañana como para hoy. Opciones más jóvenes, en particular Milos Kerkez, están emergiendo. Slot respeta el liderazgo de Robertson, pero no puede ignorar la biología.
CaughtOffside señaló que “el declive físico natural ha afectado su forma y rendimiento”. No es una crítica. Es el reconocimiento del paso del tiempo. Robertson sigue siendo feroz de espíritu, inteligente en la colocación, valiente en las carreras de recuperación. Pero el rol del lateral moderno es implacable: esprintar, desdoblarse, replegar, repetir.
El Liverpool siempre ha sabido cuándo pasar página. Emlyn Hughes, Kenny Dalglish como jugador-entrenador, la despedida americana de Steven Gerrard. No decisiones crueles, sino necesarias.
En Inglaterra, Wolves, Crystal Palace y Aston Villa figuran entre los tres clubes de la Premier League acreditados por estar pendientes de la situación de Robertson. Cada uno representa un camino distinto.
El Aston Villa de Unai Emery, nombrado en noviembre de 2022, ofrece ambición europea. El Crystal Palace de Oliver Glasner, al mando desde febrero de 2024, promete una reinvención táctica. Los Wolves, guiados por Vítor Pereira, le darían a Robertson responsabilidad y minutos.
Y luego está el Celtic. Allí vive el romance. Robertson ha hablado a menudo con calidez de Parkhead, y el tirón de casa es real. El Atlético de Madrid, también, admira su garra y, según se informa, ve en él rasgos adecuados para el acero de Diego Simeone.
Aun así, la identidad de Robertson es el Liverpool. El rugido de Anfield, el himno del Kop, las noches en que su centro se curvaba como un signo de interrogación y alguien de rojo respondía.
La transición del Liverpool a la era de Arne Slot ha sido reflexiva más que frenética. El neerlandés heredó campeones y entiende el equilibrio entre respeto y renovación. Robertson simboliza ese equilibrio.
Nadie olvida a los sobrevivientes de Estambul ni a los ganadores de Madrid. Nadie olvida al chico de Glasgow que superó a la propia duda. Pero los clubes de fútbol deben mirar hacia adelante. La planificación del Liverpool refleja esta verdad: lealtad honrada, evolución abrazada.
Para los aficionados del Liverpool, habrá tristeza si se va. Para Robertson, habrá orgullo. Y para esos tres clubes de la Premier League que rondan, habrá esperanza de que los últimos actos de un guerrero sigan tronando.
El fútbol rara vez ofrece finales pulcros. Sin embargo, si se cierra el camino de Robertson en el Liverpool, se cerrará con medallas en la vitrina, recuerdos en las gradas y un legado grabado para siempre en los ladrillos de Anfield.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































