Un 10 Puro
·26 de septiembre de 2026
"It's coming home": la España bicampeona estrena sus dos estrellas en Wembley

In partnership with
Yahoo sportsUn 10 Puro
·26 de septiembre de 2026

Hay que reconocerle al calendario, aunque sea el de selecciones, un gran sentido del humor. España estrena sus dos estrellas contra Inglaterra (20:45, La 1 de TVE), en Wembley, la Catedral del país que considera el fútbol una propiedad con inquilinos extranjeros. Después de ganar el Mundial, cuesta imaginar un lugar más apropiado para sacar pecho. It's coming home, que para allá va la España de De la Fuente. Miren y aprendan.
Los ingleses pusieron las reglas del fútbol moderno y llevan una eternidad esperando que el invento vuelva a casa. España tuvo épocas en las que simplemente clasificarse para un gran torneo era motivo para ir de verbena. Ahora llega como bicampeona mundial. Una evolución estupenda, especialmente porque permite escuchar sus excusas con una tranquilidad antes desconocida.
Durante décadas estuvo el gol de Zarra en Maracaná, en 1950, como quien guarda una escritura en la caja fuerte. Aquel triunfo sobre Inglaterra pasó de padres a hijos con todos sus sellos. Hoy podemos recordarlo sin necesidad de vivir dentro: España ha conseguido que vencer a los ingleses deje de ser una hazaña suficiente. Es, simplemente, un paso.
La final de Berlín ofrece una referencia bastante más reciente. Nico Williams y Oyarzabal pusieron los goles del 2-1 que nos dio la Eurocopa de 2024 y volvió a dejar el "It's coming home" pendiente de entrega. La selección de Luis de la Fuente regresa ahora con otro Mundial. Admitirán que hay motivos para cierta satisfacción española.
Eso no convierte el partido en una visita turística. Kane, Bellingham y Saka tienen fútbol suficiente para amargar la noche al más pintado, aunque Tuchel afronte bajas como las de Rice y Palmer. Reconocerlo no estropea la fiesta: explica por qué ganar allí tiene valor. Presumir antes de competir resulta mucho más convincente cuando después compites.
España abre la Nations League y afronta cuatro encuentros en once días. De la Fuente tendrá que administrar piernas, esfuerzos y expectativas. Pero este primer partido desde el título mundial exige también asumir una posición: la campeona llega para mandar. Con el balón, por supuesto. Para discursos sobre la grandeza del fútbol ya tienen los anfitriones abundante producción propia.
España puede entrar en Wembley sin pedir permiso para sentirse superior. Luego habrá que demostrarlo durante noventa minutos, que es donde caducan las genealogías. Ellos tienen la Catedral y pueden poner la música. España lleva dos estrellas cosidas: no hace falta levantar la voz para que se vean.







































