Pericos Marca
·19 de mayo de 2026
Joan Golobart destaca la reacción final del Espanyol y el papel de Monchi

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·19 de mayo de 2026

Con la tranquilidad de haber encarrillado el objetivo de la permanencia y disfrutando de los días de descanso, la actualidad del Espanyol se analiza mejor desde la perspectiva que otorgan los años de experiencia. Esta martes, el exjugador blanquiazul Joan Golobart ha pasado por los micrófonos de ‘Pericos en Radio Marca‘ para repasar el momento que vive el club, aportando su particular visión y profundizando en esa filosofía de vida tan ligada al sufrimiento blanquiazul, algo que, según él, va en el propio ADN de la entidad.
Golobart comenzó recordando entre risas cómo se vive este sentimiento en su propia casa cuando va al fútbol acompañado de sus tres hijos: «Tengo uno que es muy estoico y parece que esté en el Liceo, uno que es más normalito y uno que es, bueno, un hooligan total«. Explicó que, en un partido que ganaban cómodamente, le llegó a decir a este último: «Si marcamos el tercero, yo me marcho. Porque yo no he pagado el abono para disfrutar de goles y victorias amplias». Una broma que refleja a la perfección la realidad de una afición acostumbrada a no tener partidos tranquilos.
Más allá de las anécdotas familiares, el exfutbolista valoró muy positivamente la reacción final del vestuario para revertir una situación que se había complicado, calificando la primera vuelta de «formidable» y recordando que, tras un bache en enero con decisiones arbitrales en contra, el equipo supo reaccionar en un escenario que «no es nada fácil«.
El exjugador también analizó sus conocidos ‘cinco mandamientos de los aficionados’, unas normas que definen la idiosincrasia perica. El primero de ellos, «amarás al escudo por encima de las clasificaciones«, lo comparó directamente con la paternidad: «Tú puedes hacer una comparativa con un hijo. Tú no dejarás de querer a tu hijo porque suspenda cuatro exámenes, no tiene nada que ver. Tú quieres a alguien por una serie de cosas, no por lo brillante que sea«. En este sentido, destacó el gran porcentaje de gente joven y familias que acuden al estadio para vivir una emoción a través del corazón.
Respecto al segundo mandamiento, «nunca abandonarás al equipo durante la batalla«, Golobart fue tajante sobre el papel que debe asumir la grada: «Los jugadores tienen la responsabilidad que tienen, el presidente la suya, y la nuestra como afición es dar ánimos. Dar ánimos cuando ganas es muy fácil; lo que se ha de hacer es dar ánimos cuando el equipo está perdido«. Para él, el seguidor firma un contrato virtual en el que se compromete a apoyar pase lo que pase, alejándose del rol de juez.
Otro de los puntos clave de su filosofía es el tercer mandamiento: «diferenciarás el rendimiento de la dignidad«. Golobart defendió el compromiso del bloque por encima de los resultados individuales: «Tú puedes tener a una persona a tu lado cuyo rendimiento sea negativo, pero tú sabes que está dando el máximo. A través de esta realidad, tú no puedes comenzar a insultar ni a menospreciar». En esta línea, quiso poner en valor el trabajo del técnico, Manolo González, destacando la dignidad que ha aportado al banquillo pese a que los partidos se hayan decidido por pequeños detalles o por decisiones del VAR.
Recordando el cuarto mandamiento, «entenderás que la afición también juega«, Joan Golobart elogió el papel histórico de la grada blanquiazul, concluyendo de manera rotunda sobre el arraigo del club: «Si tú vives el ambiente del campo del Espanyol, es difícil que no seas cercano al equipo«.
En la segunda parte de su intervención, Golobart hizo hincapié en una de las carencias que, a su juicio, ha arrastrado la entidad en los últimos tiempos: la falta de una estructura de mando clara fuera del terreno de juego. «El club desde hace tiempo, aunque ha llegado gente con ganas de hacer cosas, ha sufrido una falta de liderazgo brutal«, afirmó con rotundidad, añadiendo que «un club que no tiene liderazgo es un club que no puede llegar a ningún sitio«.
Para el exjugador, esta carencia provocó que toda la presión mediática recayera sobre una única figura: «En los últimos años, al final el único portavoz del club era el entrenador. Y esta no debe ser la tarea del entrenador, porque ya tiene una labor muy complicada por contrato, que es la de entrenar y dar el mejor rendimiento de sus jugadores».
En este contexto, Golobart valoró de forma muy positiva la irrupción del director deportivo, Monchi, y su fuerte personalidad, recordando incluso su enérgica actitud: «A mí me alegró cuando escuché que estaba allí. Él ya va a hacer su papel. El ‘show’ que monta cuando ganamos al Athletic Club es un ‘show’ que… yo tengo gente que me comentó que se había pasado. No, no se pasó. Tenía que demostrar que había una cosa viva aparte del entrenador«. Según su análisis, esta vehemencia es necesaria: «Él lo exageró porque es un tío con experiencia, sabe lo que necesita el fútbol, sabe que ha de animar a todo el mundo. Lo hizo de maravilla. Es un hombre que conoce el fútbol y tiene unos contactos brutales. Ahora tenemos un líder muy potente que dará la cara por el club en los momentos que haga falta«.

Foto: David Jiménez
De cara al futuro inmediato y en cumplimiento de su quinto mandamiento —el que exige planificación y ambición cuando llegue el momento adecuado—, Golobart se mostró firmemente partidario de mantener al actual técnico en el banquillo. «Yo sería partidario de su continuidad. Creo que ahora mentalmente, con la permanencia, obtendrá una limpieza emocional muy importante que tal vez le retornará al nivel técnico que tiene. A mí su trayectoria me ha gustado mucho«, defendió, valorando positivamente que intentara buscar soluciones tácticas valientes durante el año: «Se perdió un poco durante la primera vuelta probando cosas, pero a mí me gustan los entrenadores que prueban cosas para dar un salto cualitativo al equipo. El equipo quizás no estaba preparado para dar ese salto, pero si no lo pruebas, no lo sabrás«. Además, destacó su profundo conocimiento de la cantera y de los errores cometidos en esta campaña.
Ese paso hacia adelante es, para el exfutbolista, una obligación histórica para el club tras encadenar los objetivos mínimos de los últimos tres años (el ascenso y dos permanencias). «Esta institución, que lleva 90 años en Primera División, merece un salto de calidad. Más allá de salvarnos, hay que dar un paso adelante, volver a viajar por Europa de vez en cuando… Ser un Espanyol más grande a nivel deportivo y competitivo«.
Al analizar los nombres propios de la temporada, Golobart destacó la enorme evolución que ha experimentado el centrocampista Urko González, comparando su perfil de brega y colocación con las funciones que él mismo desempeñaba en su etapa en activo. «El que ha evolucionado de forma brutal es Urko«, señaló, comentando entre risas la devoción que su hijo Álex procesa por el jugador y bromeando con su cotización en el mercado: «Le encanta, y yo le digo que piense que cualquier día nos lo quitarán por 25 o 30 millones. Como lo querrá el Athletic, tendrán que pagar un precio alto». Para él, ha firmado «una temporada magnífica» yendo de menos a más.
Por último, quiso poner en valor el mérito colectivo del grupo y del propio Manolo González, recordando las dificultades con las que se ha competido este año tras las importantes bajas sufridas en el pasado mercado: «Hemos hecho una buena temporada con una plantilla que era más o menos la base del año pasado, pero sin los dos mejores jugadores: Joan García en la portería (en referencia a la anterior etapa de Joan) y Puado haciendo goles. Hasta eso tiene el mérito de lo que ha trabajado Manolo», concluyó, destacando también las notables actuaciones de hombres como Leandro Cabrera o el guardameta Marko Dmitrović.







































