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·4 de febrero de 2026

La caída de “Lea” Fernández en la U: incomodidad, suplencias y una salida que nadie quería admitir

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La salida de Leandro “Lea” Fernández de Universidad de Chile ya no es solo un movimiento de mercado: es la radiografía de un caso donde el ego, el carácter y el manejo interno del plantel terminaron por romper una historia que pudo haber sido de gloria y que, en cambio, quedó marcada por la incomodidad y la frustración.

El histórico delantero argentino, ícono del ataque azul en temporadas recientes, fue dejar de ser figura a convertirse en un estorbo en el camarín —según voces que ahora salen de los pasillos del Centro Deportivo Azul (CDA)— y su partida confirmó lo que muchos susurraban desde 2025.


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La llegada del técnico Francisco “Paqui” Meneghini a la U trajo cambios drásticos desde el primer día: alineamientos renovados, prioridades tácticas diferentes y, sobre todo, una decisión tajante: Lea Fernández no sería parte del plantel 2026.

El delantero, que llegó a disputar más de cien partidos con la camiseta azul —con 33 goles y 23 asistencias, además de títulos como la Copa Chile 2024 y la Supercopa 2025— fue notificado de la decisión técnica y, desde entonces, relegado a trabajos físicos fuera de las prácticas colectivas, cumpliendo así el mensaje crudo del entrenador: “no cuenta.

La caída de “Lea” Fernández en la U

Lo que La Cuarta no contó explícitamente —pero que hoy confirma una fuente interna y un histórico del club como Waldo Ponce— es el trasfondo que desgastó la relación entre Fernández y la institución. Ponce aseguró en Futuro Fútbol Club que no se trató únicamente de un tema futbolístico, sino de la forma en que el delantero enfrentó su suplencia prolongada, especialmente tras la explosión de jóvenes como Lucas Assadi en la U.

Según el exdefensor, Fernández “nunca estuvo cómodo por no jugar”, una sensación que terminó percibiéndose en el vestuario como un malestar constante y como una piedra en el zapato para el grupo.

Con contrato en vigencia hasta diciembre de 2026, el panorama para Fernández quedó en un limbo que muchos definen ya como “fin de ciclo”. El argentino mismo reconoció en enero que entiende la decisión técnica y que, si no surgía una salida, permanecería en La U por obligación contractual —un escenario extraño para un jugador que en otros tiempos fue sinónimo de gol y liderazgo ofensivo.

Su nuevo destino, hoy, parece estar lejos del CDA: informes recientes señalan que ya existe un acuerdo para su retorno a Argentinos Juniors en Argentina, club donde se reencontrará con un ambiente más cómodo para su carrera. Este desenlace expone un problema mayor en la U: ¿qué tan preparado está el club para manejar egos, frustraciones y jerarquías cuando la pelota deja de entrar? Fernández no solo se va por razones técnicas; se va porque la casa se le hizo ajena, y ese es un diagnóstico que ninguna estadística puede ocultar.

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