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·9 de septiembre de 2026
La historia detrás de la llegada del piloto argentino Sacha Fenestraz a Ferrari y cuándo probará un Fórmula 1: “Es como una película todo esto”

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Sacha Fenestraz está cada vez más cerca de cumplir su sueño de subirse de forma a oficial a un auto de Fórmula 1. Lo hizo en una exhibición cuando integró el programa de desarrollo de pilotos de Renault F1. Dejó Mercedes para sumarse a Ferrari donde trabaja en su simulador, un rol clave para preparar los fines de semana de carrera y también durante la actividad. Infobae habló con el cordobés de 27 años, quien reveló los entretelones de su llegada a Maranello.
“La historia empieza en 2022, cuando había firmado mi primer año de Fórmula E y estaba terminando mi año en Japón. Lo contactan a mi mánager los de Mercedes y empecé a trabajar con ellos en el simulador. Lo hicimos hasta fines del año pasado y se me acercó esta oportunidad con Ferrari. Es un sueño poder trabajar en un equipo que significa tanto en el deporte”, explica. Su paso en la Fórmula E fue clave debido a la tecnología híbrida que tiene la F1: “La experiencia que agarré en la Fórmula E, con hoy en día todo lo que es el power unit (Unidad de Potencia), la batería, el deployment (N. de la R: liberación de la energía eléctrica almacenada en la batería) y todas esas cosas, a ellos les interesa mucho”, subraya.
“Cuando cambias de un equipo al otro en la Fórmula 1 tenés seis meses donde no podés trabajar para otro equipo”, aclara Fenestraz, quien recién pudo iniciar sus tareas con la estructura de la Máxima de Ferrari en julio de este año.
Ese desfase temporal explicó por qué su primera temporada con la escudería italiana arrancó a mitad de año. “Por contrato tengo muchos días, pero este año obviamente que empecé tarde e hice unos 15 o 30 días”, indicó. “El año que viene, seguramente alrededor de unos 50 días, por ahí”, proyecta.
La rutina de trabajo de Fenestraz en el simulador de Ferrari varía según el tipo de tarea asignada. En los días de desarrollo, la jornada tiene un horario relativamente estable: “Si es un día de desarrollo normal, se hace de nueve o nueve y media a cuatro o cinco de la tarde”, detalla.
Distinto es el esquema durante los fines de semana de carrera, cuando el simulador se utiliza en paralelo a la actividad en pista, una función conocida como race support (soporte de carrera) que el piloto desempeñó en su etapa en Mercedes, pero que todavía no ejerció con Ferrari. “Sería estar ahí en el simulador mientras ellos (Lewis Hamilton y Charles Leclerc) manejan en pista, que terminen la práctica y nosotros probamos las cosas que quieren probar para poner el auto”, explica sobre la dinámica de ese rol. Ese tipo de jornadas se extiende de manera considerable y depende directamente de la diferencia horaria del país donde se dispute el Gran Premio. “Si es en Estados Unidos, con la diferencia horaria se trabaja de noche”, ejemplifica, y recuerda un episodio concreto de su etapa anterior. “Hice el año pasado en Mercedes una carrera, creo que era Canadá, que ganaron, hicimos de diez de la noche hasta las seis, siete de la mañana por la diferencia horaria. Así que suceden ese tipo de horarios que no dormís”, relata.
En cuanto al contenido específico de su trabajo dentro del simulador, esgrime que “no puedo dar tampoco tantos detalles exactos, pero básicamente preparo lo que es un poco la gestión de las cosas, más que todo para esta temporada y la experiencia en Fórmula E para las próximas carreras”, indicó. “También hago otros roles más técnicos, preparando cosas mirando a largo plazo en temporada”, sostiene.
Uno de los elementos que más entusiasman a Fenestraz es la posibilidad concreta de probar el monoplaza en pista, algo que en su etapa en Mercedes no llegó a concretarse. “Hay grandes chances, más de lo que fue Mercedes, que me suban a un día de prueba”, asegura. “Ya lo hacen con los pilotos del simulador de hoy en día, con todos los que están, ya le dan esos días de prueba como prometen”.
“Seguramente a principio del año que viene, si todo se da, debería estar probando el auto, que obviamente es un sueño, porque al final del día es ahí donde se puede llegar a demostrar algo”, subraya el piloto que compite en Japón bajo el ala de Toyota en las categorías Super Fórmula (categoría antesala a la F1) y Super GT.
Sobre el formato que podría tener esa prueba, Fenestraz menciona tres alternativas posibles dentro del calendario de pruebas de Fórmula 1: “Un TPC (Testing of Previous Cars, por sus siglas en inglés), una práctica libre para pilotos jóvenes los viernes de Gran Premio o un rookie test que suelen ser a fin de año”.
Fenestraz reveló que recibió garantías directas sobre la concreción de esa prueba en el corto plazo, aunque prefirió reservar su identidad. “Confío en la palabra de esta persona, que no puedo nombrar, pero de esta persona que voy a estar arriba haciendo una prueba en algún momento en el corto plazo”, sostuvo.
La llegada a la fábrica de Maranello dejó una marca particular en el relato de Fenestraz, quien describió el ingreso a las instalaciones como una experiencia cercana a la ficción. “Estoy en Disney. Es como una película todo esto”, definió. “Ya poner el pie ahí adentro, tener tu pase con tu cara entrando a la fábrica es una locura”, describe entusiasmado. “Enorme todo lo que es Ferrari. Es pasar de calle, todo el día haciendo pruebas. Tenés la pista de Fiorano atrás del sector de los simulares”, apunta: “Es todo un sueño”.
Más allá del aspecto técnico y competitivo, Fenestraz describió su llegada a Maranello desde una perspectiva personal, casi de admirador de la marca. “El primer día era como un fan más, era una locura lo que mueve Ferrari”, contó sobre su primera experiencia frente a las instalaciones. El piloto describió la afluencia constante de seguidores frente al ingreso destinado al área de Fórmula 1. “Al frente de la entrada todo el día hay fanáticos sacando fotos o esperando que salga alguien. Es una locura. Es todo un pueblo solamente basado en Ferrari”, relató.
También una anécdota vinculada a su primera visita. “Está el museo ahí al lado. El primer día fui y me compré todas las cosas de Ferrari que había. Era un fan más”, admitió entre risas. Fenestraz remarcó la diferencia que percibe entre esa experiencia y la que vivió en su etapa anterior con Mercedes, donde el ingreso a la fábrica se había convertido en una rutina más. “Cuando entraba a Mercedes ya se me había hecho normal, era como ‘vamos al trabajo’. Ahora te digo, te soy honesto, fui muchas veces desde julio y es como que cada vez estoy con la sonrisa de oreja a oreja, y entro como si fuese la primera vez”, describió.
El programa de simulador de Ferrari está integrado por un grupo acotado de pilotos, según detalló Sacha. “Somos unos cinco, seis pilotos. Creo que somos seis, si no me equivoco, que corremos en otras categorías”, indicó, aunque evitó dar nombres de sus compañeros de tareas.
“Yo hago un campeonato también un poco diferente con lo de Japón, y eso es lo que le da la oportunidad a ellos de meterme en fin de semana, que los otros pilotos participan en otro campeonato como WEC, que no están disponibles”, señaló, en referencia al Campeonato Mundial de Resistencia, donde compiten varios de sus colegas de simulador. “Nos vamos turnando un poco entre esos pilotos”, añade. “Los otros pilotos generalmente están en el WEC, en el Hypercar o LMP2 o GTE y son buenos en el simulador, en feedback y todas esas cosas, pero no en el manejo puro de manejar auto con gran carga aerodinámica, como por ejemplo el piloto de Fórmula 2 o yo con esto de la Super Fórmula”, asevera.
Más allá de la prueba en una Ferrari de F1, no claudica en su sueño por correr en la Máxima. “Soñar es gratis, por suerte, porque tengo una cantidad de sueños vigentes que hacer. Así que sigo soñando con eso”, expresó. “Tengo 27 años, me estoy poniendo un poco más viejito, pero el sueño está, y las posibilidades siguen estando”, asevera. Además, recurre a la enseñanza de su ex cuñado José María López. “Es algo que siempre Pechito me enseña, es siempre estar listo por si se da una situación como esa, algo que no se te dan diez veces al año”, remarca. “Es estar listo para si se da un momento de esa prueba, por ejemplo, de hacer el mejor trabajo posible y después con esa data ellos hacen lo que quieran, pero hacer ese trabajo”, concluye.
Sacha Fenestraz nació en Francia, pero pasó más de la mitad de su vida en la localidad cordobesa de Santa Catalina, cerca de Colonia Caroya, donde se instaló con su familia. A los 12 años se fue a correr a Europa. Luego de correr unos años con licencia francesa, logró tener la argentina y su acento cordobés es una marca registrada. Ahora va por su máximo sueño que poder subirse a un auto de Fórmula 1 en una prueba oficial. Está cada vez más cerca de lograrlo.







































