Afición Central
·12 de enero de 2026
La revolución del EC Vitória: Un patrocinador del sector adulto, logística de primera y fuerte mensaje social

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·12 de enero de 2026

En el fútbol como en la vida, casi siempre las jugadas más arriesgadas se dan afuera de la cancha. La bomba del mercado cayó esta semana en Salvador de Bahía (Brasil). El Esporte Clube Vitória, un gigante del nordeste que milita en la Serie A, presentó a su nuevo sponsor oficial: Skokka, líder absoluto de clasificados adultos en Europa y Latinoamérica.
El movimiento es audaz. Pero confirma que el torneo Brasileirão es una industria que no le tiene miedo a la billetera cuando los papeles están en regla. El Vitória rompió el protocolo y le abrió la puerta grande a un sector que, hasta ayer, miraba el partido desde la tribuna.
Vamos a lo que le importa al hincha: el rendimiento deportivo. La firma con Skokka no es solo un ingreso comercial, es un salto de calidad en la estructura del club. El acuerdo le permite al Vitória activar una logística de "equipo grande": siete vuelos chárter exclusivos para los partidos decisivos de la temporada 2026.
En un torneo continental como el Brasileirão, viajar desde Bahía al sur sin escalas no es un lujo, es una herramienta de trabajo que iguala la cancha contra potencias como Gremio o Inter. El club buscaba un socio que entendiera la necesidad de modernizarse para competir. Fabio Mota, presidente de la institución, defendió esta visión de progreso integral entre lo deportivo y lo social con una frase contundente: "Somos la región con más misoginia del país y en este club eso no se admite".
Esa frase de Mota no fue para la tribuna. Fue el pie para explicar la otra mitad del acuerdo, la que realmente convenció a la directiva. Skokka presentó credenciales que van más allá de lo económico: un plan de responsabilidad social que contrasta con los prejuicios habituales del sector.
El punto fuerte es la alianza con la ONG Fala Mulher. No se trata de un simple canje publicitario, sino de financiación directa para sostener estructuras críticas: desde casas de acogida bajo reserva para mujeres en situación de riesgo, hasta equipos de psicólogos y abogados que asisten gratuitamente a las víctimas.
A esto sumaron acciones como el "Voto Solidário", un mecanismo que convierte la reputación digital de la plataforma en donaciones monetarias. Para el club, la ecuación cerró por todos lados: el patrocinio asegura logística de primera para el plantel y, al mismo tiempo, inyecta recursos reales para combatir la violencia de género. Ese fue el "blindaje" ético que validó el contrato.

Para ingresar a la élite del fútbol, la validación institucional es innegociable. Skokka asumió el desafío operando con estándares corporativos exigentes. No solo logró cumplir con las normas, sino que fue miembro fundador de ABIPEA, colaborando directamente con el Ministerio de Justicia y la Policía Federal de Brasil para definir las normativas de ética y seguridad del sector.
Los indicadores respaldan esta gestión. La firma ostenta el sello RA 1000 de Reclame Aqui, un reconocimiento a la excelencia en atención al cliente difícil de obtener incluso para la banca tradicional, con una calificación de 9.4 y un 100% de tasa de respuesta. Esta transparencia operativa fue un factor determinante para cerrar el acuerdo sin fricciones.
A esto se suma una infraestructura tecnológica de vanguardia. Utilizan Thorn Safer (IA para bloquear abuso infantil) y biometría de Incode. Son los mismos protocolos de seguridad que ya rigen su operación en Argentina, México y Colombia.
El "caso Vitória" abre un interrogante inevitable para el mercado futbolístico. Con economías golpeadas y la necesidad urgente de dólares frescos para ser competitivos, ¿están listos otros clubes para escuchar este tipo de ofertas?
El modelo brasileño deja una enseñanza clara: cuando la industria sexual llega acompañada de validación tecnológica, auditoría externa y un compromiso social real (como el financiamiento de ONGs), las barreras morales aflojan ante el pragmatismo. Brasil ya dio el primer paso y rompió el tabú; ahora resta saber qué club será el siguiente en levantar el guante.









































