La Galerna
·29 de noviembre de 2025
La situación del Madrid: 1. Xabi

In partnership with
Yahoo sportsLa Galerna
·29 de noviembre de 2025

Empieza a ser muy preocupante el juego de nuestro querido Real Madrid a estas alturas de la temporada. Me gustaría hablar de qué está pasando, qué puede esperarse del equipo y qué acciones deberían llevarse a cabo en mi modesta opinión.
Sería demasiado extenso plasmar todo en un único artículo, así que lo haremos por capítulos. Hoy hablaré de Xabi Alonso, que siendo el entrenador es el responsable máximo de lo bueno y lo malo.
Hemos oído o leído infinidad de historias tanto en redes como en prensa. Se ha hablado de problemas en el vestuario; concretamente, y sobre todo, de los existentes entre determinados jugadores y el entrenador. Hay que aclarar que, por más información que tenga quien da estas informaciones, estas suelen estar interesadas, proviniendo como provienen de entornos de jugadores o de componentes de la planta noble del club. Estoy convencido, aunque no tengo pruebas, de que Xabi Alonso no alimenta estas habladurías.

Independientemente de la estridencia y veracidad de lo que se cuenta, hay algo que está claro: no parece haber existido una buena conexión entre Xabi Alonso y la plantilla. ¿En qué me baso? En observar lo que vi en el Mundial de Clubes, recién llegado al banquillo, y lo que veo ahora. Hemos pasado de la meritocracia a la hora de jugar, moviendo el banquillo entre partidos (y durante el transcurso de los mismos) para tener a todos frescos y enchufados, a verificar todo lo contrario, es decir, a atestiguar que Alonso cuenta con 14 jugadores, y alguna rotación más en función de lesionados, llegando a tener en el ostracismo completo a más de un jugador. No parece la filosofía con la que venía Xabi, y no le noto la misma alegría que destilaba antes a la hora de hablar en rueda de prensa.
¿Qué está pasando? Hay algo que no sabemos. No conocemos el mapa completo para opinar, pero hay algo raro que ha desencadenado el que cesen las sinergias.
Se empezó ya en el Mundial, con las fuerzas muy justas entonces pero, sobre todo en agosto, cuando vimos un equipo que presionaba muy alto con un esfuerzo brutal, ahogando la salida de balón rival, con implicación de todos, aunque de unos más que de otros. Era tal el esfuerzo, y tan poca la pretemporada del equipo, que terminaban todos los partidos con la lengua fuera, a pesar de agotar los cambios. Eso cambió. Eso lleva sin verse desde el partido en el Metropolitano, porque en el del Barça había una extramotivación para jugar con el colmillo desde el primer minuto. Por cierto, el hecho de que se jugara así no quiere decir que se ejecutara a la perfección. Hablo de lo que buscaba el equipo, no que funcionara de forma instintiva.

Hay decisiones de Xabi tremendamente difíciles de explicar: alinear en ese citado partido contra el Atleti a Jude sin estar fino, a pesar de ser el pedazo de jugador que es; no dar oportunidad alguna a Endrick desde que se ha recuperado, salvo unos minutos contra el Valencia en los que encima vimos un cohete a propulsión sobre el terreno de juego; dar un poco más de opciones, pero poco más, a Gonzalo, quien fue el máximo goleador del Mundial de clubes; dar lecciones de implicación defensiva sólo a Vinícius Jr y a nadie más; la cantidad de oportunidades que brinda a Rodrygo, que lleva 29 partidos consecutivos sin marcar un solo gol con el Real Madrid, siendo delantero, amén de que su final de temporada pasada pareció claramente que se borraba del equipo. Tampoco entendí la segunda parte en Grecia, por ir a lo más reciente: me parece que fue Xabi quien metió desconcierto al equipo, con cambios mal hechos.
A Mbappé no le da un solo descanso, y creo que contra el Liverpool y el Rayo se le vio un poco cansado, e incapaz de resolver por culpa de ese desgaste. Debería rotarlo. Me apresuro a admitir la inmediata réplica: a ver cómo lo quitas si luego llega y te mete cuatro goles en un partido.
Con esta nueva situación, tenemos base para construir la idea que tiene en mente Alonso, y margen siendo primeros en LaLiga y quintos en la Champions para que sea una buena temporada
He de decir que, hasta el partido del Barça, estábamos viendo una versión excelente de cada jugador, salvo el día del Metropolitano, y eso también es mérito del entrenador: el mejor Mbappé en años, Vinícius volvía a entonarse, Tchouaméni a gran nivel, Arda jugando donde debe, Jude brillante tras el debut en falso contra el Atleti, Militao y Asencio con buen nivel, y hasta Camavinga sin desentonar, como Ceballos. Esto también es mérito del entrenador y así hay que juzgarlo, como lo es también el que los fichajes, salvo Trent, se implicaran y fueran resolutivos desde el comienzo.
Todo eso se desvaneció definitivamente antes del último parón de selecciones, como si no hubiera existido ningún trabajo.
Creo, sinceramente, que después del parón ha habido charla en el vestuario y parece ser que desde las alturas también. En el partido en El Pireo vi un cambio de actitud entre plantilla y entrenador, independientemente del resultado y los altibajos de montaña rusa que tuvo el partido y que ya hemos comentado, y es aquí donde veo brotes verdes. Estoy convencido de que se ha hablado en el vestuario, y cuentan que Xabi ha comentado la situación a solas con varios y en grupo con todos. Da la sensación de que han dejado de lado los problemas para sumar todos juntos.

El principal problema que estaba viendo yo con Xabi era que los jugadores no conectaban con él, y eso podía llevar todo al desastre y terminar con su puesto de entrenador. Parece que ese problema tiene pinta de estar solucionándose internamente, entre otras cosas porque Xabi los ha defendido a todos en rueda de prensa. La implicación de los jugadores, incluidos los supuestos díscolos, en Grecia fue digna de elogio. El partido de Vinícius fue sensacional, mostrando un compromiso increíble, y Valverde, al que se le vio completamente apático y con gestos impropios en Vallecas y Elche, volvió a ser ese jugador de garra que se deja la piel. También es significativa la imagen que hemos visto gracias a algún seguidor, en la que Vinícius y Xabi Alonso se funden en un abrazo al término del partido.
Con esta nueva situación, tenemos base para construir la idea que tiene en mente Alonso, y margen siendo primeros en LaLiga y quintos en la Champions para que sea una buena temporada.
Muchos madridistas, algunos de nuestros queridos galernautas también, dicen que los jugadores del Real Madrid no saben a qué quiere jugar Xabi, y que éste no ha dicho públicamente cuál es su idea de juego. Empiezo por esto último: el tolosarra no tiene ningún tipo de obligación de comunicar a nadie públicamente cuál es su intención de juego, y segundo: los jugadores tienen bastante claro a qué quiere jugar su técnico. De verdad, creo que El Pireo puede suponer el punto de inflexión en esa guerra interna de egos, y que podemos crecer.
Abordaré si la plantilla del Madrid es la necesaria, en líneas generales, en un próximo artículo.
Getty Images









































