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·1 de abril de 2026
Lamine Yamal condena cánticos "antimusulmanes" en España-Egipto

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·1 de abril de 2026

El futbolista español Lamine Yamal, musulmán, tildó este miércoles de "intolerable" la "burla" de los cánticos islamófobos de parte de la afición durante el partido amistoso contra Egipto de la víspera disputado en Barcelona.
Es "algo intolerable", escribió en Instagram el atacante del Barça. "Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas", añadió, dirigiéndose a quienes cantaron "el que no bote es musulmán" en el partido disputado en el estadio del Espanyol de Barcelona y que acabó 0-0.
El jugador fue el único que no dio la vuelta para saludar a los aficionados al término del encuentro.
El ministro español de Justicia, Félix Bolaños, aseguró que "los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad".
"Investigamos los cánticos islamófobos y xenófobos de ayer en el RCDE Stadium", la cancha del Espanyol, indicó al mismo tiempo en la red X la policía regional catalana, los Mossos d'Esquadra.
En cambio, el líder del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, se limitó a retuitear un mensaje del campeón olímpico de piragüismo Cristian Toro con el mensaje "orgullo de afición, orgullo de país".
"Cuando España juega, sobran complejos y sobra división", añadía Toro.
La Federación Egipcia de Fútbol expresó este miércoles en su cuenta X su "condena total de este vil incidente racista" y denunció que "el comportamiento de algunos espectadores presentes en las gradas sobrepasaron los límites".
El partido quedó manchado por los pitos al himno egipcio en los prolegómenos, algo "inaceptable" y una "falta de respeto", según la Federación Egipcia, y los cánticos de "Musulmán el que no bote" durante la primera mitad por una parte de los 35.000 aficionados que acudieron al estadio del Espanyol.
Por la megafonía y los videomarcadores del estadio se pidió precisamente evitar los "cánticos ofensivos" al descanso y en la segunda parte.
"Vergüenza mundial" tituló su portada el diario deportivo AS, con una foto del mensaje que se transmitió a través de los videomarcadores.
"La extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio y quienes hoy callan, serán cómplices. Seguimos trabajando por un país tolerante y respetuoso con todos", agregó el ministro de Justicia.
"Los violentos aprovechan el fútbol para tener su espacio. Hay que apartarlos de la sociedad, identificarlos y cuanto más lejos mejor", había dicho el seleccionador español, Luis de la Fuente, al llegar a la sala de prensa tras el encuentro. "Es intolerable", insistió.
"La gente violenta utiliza el fútbol para hacerse un hueco. Hay que sacarla de la sociedad, identificarla y mantenerla lo más lejos posible", insistió el técnico, de 64 años.
El presidente de la Federación Española, Rafael Louzán, lo calificó de "accidente aislado que no debe volver a producirse".
El problema es que éste es el último de una serie de incidentes similares que han empañado el fútbol español en los últimos años, con el atacante brasileño del Real Madrid Vinicius Junior, en particular, quien ha denunciado repetidamente ser víctima de insultos racistas, en un contexto más amplio de discriminación contra las personas negras.
En enero de 2023, los aficionados del Atlético colgaron un muñeco con la efigie de Vinicius de un puente cercano a la ciudad deportiva del Real Madrid.
En 2025, cinco aficionados del Real Valladolid que insultaron racialmente a Vinicius en un partido de 2022 fueron declarados culpables por un tribunal de cometer un delito de odio, en lo que fue el primer fallo de este tipo en España en relación con insultos en un estadio de fútbol.
Ha habido numerosos otros incidentes, el más reciente cuando aficionados del Albacete entonaron un cántico racista sobre el delantero brasileño fuera de su estadio antes de eliminar al Real Madrid de la Copa del Rey en enero.
Pero Vinicius tampoco ha sido el único que ha sufrido estos ataques en los estadios españoles y otros futbolistas, como el propio Lamine Yamal y los hermanos Iñaki y Nico Williams han recibido insultos racistas en varios campos de fútbol.
Además, España debe organizar el Mundial 2030 con Portugal y Marruecos, un torneo que también incluirá partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay.
Medios españoles aseguran que este tipo de incidentes podría impactar en la organización del torneo y que la FIFA acaba dando la final a Marruecos, pese a que en principio está previsto que se dispute en Madrid.
Madrid, España. AFP.
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