Un 10 Puro
·12 de mayo de 2026
LeBron James y su futuro: ni sí ni no tras caer ante los Thunder

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·12 de mayo de 2026

Los Oklahoma City Thunder completaron la barrida. 110-115 en el Staples Center y 4-0 en la serie. Los Lakers quedan eliminados en semifinales de conferencia y, con ellos, se apaga —al menos por ahora— la última llama de la temporada número 23 de LeBron James en la NBA. Una cifra que nadie más en la historia de la liga ha alcanzado, y que no garantiza que vaya a haber una 24.
El futuro de The King es, a día de hoy, una incógnita real. No hay teatro ni estrategia de marketing detrás: James tiene 41 años, acaba contrato en junio con los angelinos y no existe ningún acuerdo sobre la mesa. Libre de ataduras contractuales por primera vez en mucho tiempo, el máximo anotador de todos los tiempos tendrá que decidir si sigue compitiendo o cuelga las zapatillas.
Cuando sonó la bocina final en Los Ángeles, no hubo ceremonias. No hubo minuto de homenaje ni pasillo de honor. LeBron felicitó a sus rivales, caminó con calma hacia los vestuarios y, en la zona mixta, afrontó las preguntas con la misma ecuanimidad de siempre.
"Obviamente, no sé lo que me depara el futuro", reconoció el '23'. "Tengo mucho tiempo para reflexionar. Volveré, lo valoraré con mi familia, hablaré con ellos. Cuando llegue el momento, sabréis lo que decida hacer."
Palabras casi calcadas a las que pronunció el pasado año tras caer ante Minnesota. La diferencia esta vez es que, entonces, tenía una opción de jugador pendiente de ejercer. Ahora no tiene nada. En verano, decida lo que decida, será agente libre.
La franquicia angelina tampoco está esperando. La dirección deportiva tiene claro que el proyecto pasa por Luka Doncic, que llegó desde Dallas y se convirtió en el líder indiscutible del equipo antes de romperse muscularmente en los isquiotibiales a principios de abril. Sin el esloveno, los Lakers sobrevivieron a la primera ronda —eliminando a unos Rockets sin Kevin Durant— pero se estrellaron contra los Thunder.
Con o sin LeBron, el espacio salarial que se libera este verano obliga a tomar decisiones. Nueve jugadores acaban contrato, entre ellos Rui Hachimura, Deandre Ayton, Marcus Smart y Austin Reaves, autor de 27 puntos en el partido de anoche y otro nombre caliente de mercado. Si LeBron y Reaves no renuevan, Los Ángeles podría disponer de hasta 67 millones de dólares para construir alrededor del esloveno sin las limitaciones de los últimos años.
Lo que James dejó esta temporada no es la estadística de un jugador que busca la puerta de salida. 21 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias de media, con un 51,5% en tiros de campo y 33 minutos en 60 partidos. Sus cifras anotadoras más bajas desde el rookie year, sí, pero en un rol distinto al de toda su carrera.
"Nunca antes había sido la tercera opción y poder brillar en ese rol fue muy bueno para mí", admitió el propio James, consciente de que la llegada de Doncic lo desplazó del centro de gravedad del equipo. En el último partido de la temporada anotó 24 puntos y capturó 12 rebotes, pero falló un tiro en movimiento desde el costado derecho a veinte segundos del final que habría puesto a los Lakers por delante.
El mercado no está quieto mientras LeBron reflexiona. Golden State Warriors le abriría las puertas para un último intento junto a Stephen Curry en busca del quinto anillo de esa dinastía. Cleveland Cavaliers, donde todo empezó, también recibirían al rey con los brazos abiertos si elige retirarse en casa. Y los Lakers, si James rebaja considerablemente sus pretensiones salariales —el año pasado firmó por 52,6 millones al ejercer su opción de jugador, decisión muy criticada entonces—, no descartarían ningún escenario.
Hay un factor sentimental sobre la mesa: Bryce James, su segundo hijo, podría llegar a la NBA en 2027 tras un año de redshirt con los Arizona Wildcats en la NCAA. Ya compartió pista con su hermano Bronny en los Lakers. La posibilidad de jugar junto a un segundo hijo podría inclinar la balanza.
Mientras el futuro de LeBron queda en suspenso, los Thunder siguen rodando. Ocho victorias, cero derrotas en estos playoffs. El mejor inicio de un campeón defensor en la historia de la NBA. Shai Gilgeous-Alexander firmó 35 puntos y 8 asistencias; Ajay Mitchell sumó 28, con 10 en el último cuarto; y Chet Holmgren remató con un mate a 35 segundos del final que certificó la eliminación. Oklahoma City espera ahora al ganador de la serie entre San Antonio Spurs y Minnesota Timberwolves (2-2) para disputar la Final de Conferencia Oeste.
El amor por el juego, dijo LeBron anoche, "nunca se va". Lo que sí podría irse es su versión NBA. Y eso, esta vez, se siente más real que nunca.
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