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·8 de abril de 2026

Los galones se quedan en el banquillo del Levante UD

Imagen del artículo:Los galones se quedan en el banquillo del Levante UD

Uno de los grandes méritos de Luís Castro es, sin duda alguna, haber creado una plantilla mucho más larga de lo que gran parte de los aficionados se pensaban. El cambio de sistema y de mentalidad ha hecho que jugadores con lo que no se contaba, hayan dado un paso al frente con la llegada del técnico luso.

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- Carlos Álvarez y Etta Eyong celebrando un gol ante el Girona FC (@A.Benetó | LUD) -


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Desde un primer momento,nombres como Olasagasti, Oriol Rey, Carlo Espí o incluso Alan Matturro han dado un golpe sobre la mesa y se han convertido en piezas muy importantes dentro del esquema. No obstante, esto ha provocado un efecto rebote un tanto preocupante. Los llamados pesos pesados del vestuario, o al menos los que eran durante la etapa de Calero, se han ido empequeñeciendo con el paso de las jornadas.

Esto es uno de los mayores debes de Luís Castro: jugadores que, en teoría, debían ayudar a conseguir la salvación de una forma más holgada se han ido diluyendo hasta que prácticamente no ha quedado nada de lo que eran a principio de temporada. Con Calero en el banquillo, en muchos tramos se podía ver a un equipo mucho más desordenado sobre el césped, pero los destellos individuales hacían que ese caos se camuflase y que, en alguna que otra ocasión, diera resultados positivos. Sin embargo, cuando el entrenador portugués les ha exigido un punto más, han ido quedando relegados a un segundo plano.

Uno de los casos más notorios ha sido el de Etta Eyong. El delantero camerunés lleva sin ver portería con el Levante UD desde el 26 de octubre, ante el RCD Mallorca. Por aquel entonces, Calero seguía al frente del equipo y tanto la ilusión como las expectativas sobre el ariete estaban intactas. A partir de ese día, el conjunto valenciano entró en un momento delicado que acabó con la destitución del técnico madrileño.

Etta Eyong, semanas más tarde, se fue a la Copa África y nada volvió a ser lo mismo para él. Luís Castro aterrizó en València y su protagonismo se redujo considerablemente.Empezó teniendo minutos residuales con la excusa de que se tenía que adaptar a lo que pedía el nuevo entrenador, pero nada cambiaba. Su rendimiento iba cuesta abajo y su entrada no aportaba nada positivo al juego del equipo hasta que finalmente tocó fondo contra el Real Oviedo donde ni siquiera entró desde el banquillo, acto que se vio repetido ante la Real Sociedad en la última jornada.

Otro de los nombres más resonantes es el deCarlos Álvarez. El sevillano no está teniendo su mejor temporada y ya con Calero se le exigían más de lo que estaba ofreciendo. A pesar de ello, el '24' era un fijo es sus onces y prácticamente era inamovible. Muchos apuntaban que su mejor versión llegaría cuando dejara la banda derecha para actuar detrás del delantero. Con la llegada de Luís Castro este cambio se produjo, pero se está viendo que esa adaptación está siendo más difícil de lo esperado. En la gran mayoría de los partidos siempre acaba siendo sustituido a la hora de juego, con poca influencia en los ataques del equipo, pese a que su garra y competitividad siguen intactas.

En un escalón más abajo se encuentran los nombres deUnai Vencedor y Kervin Arriaga. El jugador vasco, con Calero, era una pieza fundamental que representaba esa fuerza en el centro del campo que siempre demandaba el técnico. Sin embargo, con la propuesta más ordenada de Luís Castro, se ha quedado sin hueco y ha sido superado por todos los centrocampistas.

Por otra parte,Kervin Arriaga ha vivido una situación parecida. El hondureño era habitual en el once titular y, cuando no estaba, se notaba que faltaba esa llama y pasión que transmitía el '16' granota. No obstante, tras un mercado invernal algo agitado y el cambio de entrenador, ha supuesto un bajón de rendimiento considerable. Toda esa llama que prendía los corazones del Ciutat de València parece que se ha ido apagando con el tiempo y, aunque el jugador lo intenta, parece ser que es un quiero y no puedo.

En definitiva,el gran reto de Luís Castro no solo pasa por seguir potenciando a los jugadores que han emergido, sino por recuperar a aquellos que están llamados a marcar las diferencias. Porque en una lucha tan exigente como la de la permanencia, no basta con descubrir nuevas piezas sino que las que ya mostraron su nivel que vuelvan a aparecer. Solo así, con todo al 100% el Levante UD podrá lograr el objetivo de la salvación.

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