Pericos Marca
·9 de marzo de 2026
Los lunes al fútbol, por Fran Sánchez Alaminos

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·9 de marzo de 2026

MAILS QUE NUNCA ENVIÉ
De: Fran Sánchez Alaminos
Para: Javier Bardem, Luis Tosar, José Angel Egido y Celso Bugallo
CC: LFP
Asunto: “Los lunes al fútbol”
Fecha: 9 de marzo de 2026
Los lunes al fútbol
Queridos Javier Bardem, Luis Tosar, José Angel y Celso,
Si alguien quisiera explicar qué es ser del Espanyol esta temporada bastaría con proyectar Los lunes al sol… y cambiar el título por Los lunes al fútbol.
La escena es fácil de imaginar.
En el banco del puerto estais Santa (Javier Bardem), José (Luis Tosar), Lino (José Ángel Egido) y Amador (Celso Bugallo) mirando hacia los astilleros cerrados. En la película simbolizan una época que se fue. Un lugar donde antes había trabajo, ruido, vida… y ahora solo queda silencio y horizonte.
En la versión perica de la escena, Santa señala al frente.
—Antes ahí estaban los astilleros.
José asiente.
—Sí. Y ahora ahí ponen los partidos del Espanyol.
Silencio largo. De los que pesan.
Porque si algo ha descubierto el espanyolismo esta temporada es que el lunes ya no es el día en que empieza la semana. No. El lunes es el día en que LaLiga decide si tu semana merece la pena o no.

El resto del país se levanta los lunes pensando en el café, el tráfico o en sobrevivir hasta el viernes.
El perico, no.
El perico mira el calendario y piensa: “¿Otra vez lunes… y otra vez nosotros?”
Y efectivamente: otra vez nosotros.
Uno imagina a Lino (José Ángel Egido) revisando el calendario con la misma angustia con la que en la película revisaba ofertas de empleo.
—Mira, Santa… otra vez lunes.
Santa se encoge de hombros.
—Bueno… al menos esta vez es contra el Oviedo.
Y ahí ya nadie se ríe.
Porque el Oviedo no es cualquier cosa. El Oviedo es esa carpeta emocional que el espanyolismo guarda en el cajón de la vuelta del play-off de ascenso. Aquella noche en Cornellà en la que el estadio dejó de ser estadio y pasó a ser una mezcla de volcán, terapia colectiva y cardio extremo.Aquello fue fútbol en estado puro.
Pero hoy toca lunes, otra vez lunes.
Ese momento extraño en el que uno intenta arrancar la semana con dignidad… mientras sabe que a última hora de la noche un balón puede decidir si el martes será un día normal o un pequeño drama existencial.
En la película, los personajes pasan el lunes mirando el mar porque no tienen trabajo y el perico pasa el lunes mirando el reloj porque tiene partido.
Y eso, en ciertos momentos, también es una forma muy peculiar de precariedad emocional.
Santa lo resumiría perfectamente.
—¿Sabes qué pasa, José?
—¿Qué?
—Que antes nos quitaban el trabajo.
—¿Y ahora?
—Ahora nos ponen al Espanyol en lunes.
Silencio.
Y sin embargo ahí estaremos. Como siempre.
Porque si algo ha demostrado el espanyolismo es que puede con todo: descensos, ascensos, infartos deportivos… y sobre todo los lunes.
Especialmente los lunes al fútbol.
Atentamente,
En X @SanchezAlaminos









































