Luis de la Fuente, "director deportivo del Barcelona": la acusación que pone el dedo en la llaga | OneFootball

Luis de la Fuente, "director deportivo del Barcelona": la acusación que pone el dedo en la llaga | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Un 10 Puro

Un 10 Puro

·24 de agosto de 2026

Luis de la Fuente, "director deportivo del Barcelona": la acusación que pone el dedo en la llaga

Imagen del artículo:Luis de la Fuente, "director deportivo del Barcelona": la acusación que pone el dedo en la llaga

La frase de Juan Carlos Rivero no era un simple desliz en una tertulia de Twitch. El narrador de TVE, junto a Siro López y Nacho Palencia, lo dejó negro sobre blanco: “El director deportivo del Barça, sin quererlo ni ejercer, es Luis de la Fuente porque lo que el seleccionador hace con España, el Barça va detrás y trata de ficharlo”. Y añadió la coletilla que más ha dolido: “Tengo ocho internacionales… Pero si vais cogiendo todos los jugadores que Luis de la Fuente mejora en la Selección”.

El comentario ha reabierto una herida que llevaba meses supurando: la sobrerrepresentación azulgrana en la Roja (ocho jugadores en el Mundial, frente a la casi nula presencia blanca hasta la llegada de Marc Cucurella) y la sospecha de que las decisiones de La Rozas no son neutrales.


OneFootball Videos


Paul Tenorio, periodista habitual en Real Madrid TV, Radio MARCA y otros medios, ha sido de los que ha puesto el dedo en la llaga con más contundencia. En su reflexión de este lunes resume el concepto con precisión quirúrgica: “‘Luis de la Fuente, Director Deportivo del Barça’. Un concepto potente y con sustancia: decisiones que se toman en la RFEF –convocar apresuradamente a jóvenes culés sin méritos o retrasar la llamada a sus futuros fichajes– revalorizan al club azulgrana. Pero viene de mucho antes”.

Y no se quedó ahí. Cuando le respondieron desde el antimadridismo habitual (“solo hablas de Negreira”, “payasos llorones merengones”), Tenorio amplió el foco a las categorías inferiores y a los casos que más duelen en Valdebebas: “Abarca también categorías inferiores. Nico Paz jamás habría elegido Argentina de haber sentido el interés de La Rozas”.

El ejemplo de Nico Paz es demoledor. Nacido en Tenerife, formado en La Fábrica y uno de los mejores centrocampistas de la Serie A con el Como, el hijo de Pablo Paz acabó debutando con Argentina y disputando el Mundial con la albiceleste. Su padre lo explicó sin rodeos: nunca hubo un contacto firme desde la Selección Española. Tenorio lo había denunciado meses antes con crudeza: “Nico Paz, el mejor centrocampista de la Serie A esta temporada, habría entrado en esta lista de De la Fuente si se hubiera llamado Niki Pau y la RFEF no se hubiera dormido con él”.

Brahim Díaz sigue el mismo patrón. Tras años en las inferiores españolas y un debut absoluto con gol, el malagueño del Real Madrid se cansó de esperar garantías de Luis de la Fuente y aceptó la llamada de Marruecos en 2024. Hoy es titular indiscutible de los Leones del Atlas. Thiago completa un trío que ilustra la tesis: cuando el talento sale de Valdebebas, la RFEF parece mirar hacia otro lado; cuando emerge en la Masia, la convocatoria llega casi por inercia.

Las respuestas a Tenorio no se hicieron esperar. Unos le acusan de victimismo madridista y le recuerdan que Cubarsí, Lamine o Fermín “sí han demostrado méritos”. Otros, más serenos, reconocen que “es una pieza más dentro del puzzle”. El debate está servido y no es nuevo. Ya durante el Mundial la ausencia de jugadores del Real Madrid y la presencia masiva de azulgranas generó polémica. De la Fuente se defendió entonces con la frase de siempre: “No miro de dónde viene cada futbolista”.

Pero Rivero y Tenorio no hablan de alineaciones. Hablan de revalorización. De cómo una convocatoria temprana a un canterano del Barça le sube el precio de mercado y facilita operaciones futuras. De cómo retrasar la llamada a un talento blanco empuja a ese jugador a buscar otra selección y, de paso, abona el terreno para que el club rival se fortalezca. No es una teoría conspiranoica: es un patrón que se repite y que pone el dedo en una llaga que la RFEF prefiera ignorar.

Ver detalles de la publicación