Un 10 Puro
·30 de junio de 2026
Mbappé es inevitable, pero Olise es el que abre todas las puertas

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·30 de junio de 2026


Olise celebra junto a Mbappé el festival ofensivo de Francia ante Suecia . (Photo by Buda Mendes/Getty Images)Getty Images
Cuando Olise toca el balón, algo pasa. No siempre es un gol, a veces es un palo, a veces es un pase que nadie esperaba, a veces es una tijera desde la frontal que solo el larguero detiene. Pero siempre pasa algo. Francia goleó 3-0 a Suecia en Nueva Jersey y Mbappé firmó un doblete que lo deja con seis goles en el torneo, pero la pregunta que dejó el partido no es cuánto marcó el capitán sino cuánto aguantará el resto del Mundial sin entender que el jugador más peligroso de esta Francia no lleva el brazalete.
Olise tocó dos postes, repartió tres asistencias y estuvo en el origen de cada jugada peligrosa que generó Francia en los 85 minutos que permaneció sobre el césped. Barcola anotó el 2-0 en el 53' tras un pase suyo de quirófano. Mbappé cerró el 3-0 en el 74' después de otra asistencia del de Bayern. Todo pasó por él. Y cuando no fue un gol fue el palo, o fue el portero sueco Zetterström sacando manos que no tenía para que el marcador no se fuera antes de tiempo.
Suecia plantó cara durante un rato con Isak y Gyökeres intentando vivir de los contragolpes, pero Potter no encontró la fórmula para frenar a un equipo que no necesita espacios porque se los fabrica solo. El gol de Mbappé al filo del descanso, tras un córner en corto y una bicicleta al sueco que le dejó solo para cruzarla, fue el resumen del partido: clase individual resolviendo lo que el juego colectivo no terminaba de abrir.
Mbappé y Olise se fueron en el 85' entre aplausos. Deschamps los protegió para lo que viene. Y eso también dice algo de esta Francia: que puede permitirse retirar a sus dos mejores jugadores con minutos por delante, y que los que entran —Cherki, Mateta, Doué— seguirían siendo titulares en la mitad de las selecciones que quedan en el torneo.
Paraguay espera en octavos. Y ya puede ir rezando. Porque Olise tiene cuatro asistencias en el torneo, récord de un jugador francés en una sola edición desde 1966, y Mbappé lleva seis goles en cinco partidos con la sensación de que es imperable de verdad. Cuando acelera, alguien va a llevarse una goleada. La pregunta no es si va a pasar. Es cuándo.







































