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·16 de septiembre de 2026
Messi cambió al soccer en Estados Unidos: el impacto que construyó en apenas tres años

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·16 de septiembre de 2026

Lionel Messi llegó a Estados Unidos en 2023, pero su impacto en el país comenzó mucho antes. El argentino ya tenía una presencia especial en Miami desde años atrás, cuando un restaurante de la ciudad decidió plasmar su rostro en una de sus paredes, mucho antes de que el futbolista conquistara el Mundial y se convirtiera en la gran figura de la MLS.
Hoy, aquel mural es uno de los tantos símbolos que existen alrededor de Messi en Miami. Lo que comenzó como una imagen de una estrella del Barcelona terminó convirtiéndose en una atracción para aficionados de todo Estados Unidos.
Y, en apenas tres años desde su llegada a la MLS, los números y el alcance comercial muestran hasta qué punto su presencia ha cambiado la conversación alrededor del soccer.
En 2018, los propietarios de Fiorito, un restaurante argentino ubicado cerca de Little Haiti, decidieron colocar un mural de Messi en la fachada del establecimiento.
La reacción inicial no fue unánime. Aunque Miami cuenta con una importante comunidad argentina, en aquel momento Messi todavía no había conseguido los títulos que posteriormente marcarían su carrera internacional.
Incluso hubo aficionados que consideraban que el homenaje debía ser para Diego Maradona.
“Nos decían que mejor pusiéramos un mural de Diego”.
Todo cambió después de Qatar 2022. Cuando Messi llegó al Inter Miami en el verano de 2023, ya había conquistado el Mundial con Argentina y también la Copa América.
El mural adquirió entonces una nueva dimensión.
“Empezaron a llegar más los (estadounidenses). Otro público que antes no teníamos”.
La imagen de Messi dejó de ser únicamente un punto de encuentro para argentinos. Aficionados estadounidenses comenzaron a visitar el restaurante para fotografiarse frente al mural.
El impacto de Messi no se limitó a Miami.
Desde su llegada al Inter Miami, la MLS experimentó un crecimiento considerable en interés y demanda. De acuerdo con los datos citados en el reportaje, la afición de la liga aumentó hasta un 37%, el registro más alto de su historia.
La demanda por ver al argentino también llevó a precios extraordinarios.
En 2024, para un partido del Inter Miami frente al New York City FC, el boleto más caro llegó a ofrecerse en 9 mil 395 dólares, incluso antes de considerar el mercado de reventa.
El impacto también alcanzó el terreno comercial. En 2025 se vendieron 1.28 millones de jerseys, una cifra que colocó a Messi únicamente por detrás de Lamine Yamal entre los futbolistas con mayor venta de camisetas.
Pero hubo un indicador todavía más llamativo.
En una encuesta realizada hacia finales de 2023, Messi apareció por primera vez como el atleta más popular en Estados Unidos, por encima de figuras como LeBron James y Tom Brady. Era la primera ocasión, en los 30 años de existencia de esa medición, en que un futbolista ocupaba el primer lugar.
La llegada de Messi tampoco fue producto de la casualidad.
David Beckham, quien se convirtió en una de las primeras grandes estrellas internacionales de la MLS durante su etapa con Los Angeles Galaxy, fue una pieza fundamental para construir el proyecto del Inter Miami.
Después de retirarse en 2013, Beckham ejerció una opción para convertirse en propietario de una nueva franquicia por 25 millones de dólares.
El resultado fue el nacimiento del Inter Miami en 2020 junto a Jorge y Jose Mas.
Desde el comienzo, el proyecto tenía un objetivo ambicioso: conseguir que Messi algún día vistiera de rosa.
“Este no fue un fichaje, fue una relación y tomó tiempo cultivarla”.
La estrategia utilizada con Messi tenía similitudes con la que la MLS había empleado años atrás con Beckham. La diferencia es que el argentino llegó después de convertirse en campeón del mundo.
Además de su etapa como futbolista, Messi tendrá la posibilidad de convertirse en propietario de una franquicia cuando termine su carrera como jugador, lo que podría mantener su relación empresarial con el futbol estadounidense durante muchos años.
El proyecto de Messi en Estados Unidos no se limita a su presente como futbolista.
Sus hijos Thiago, Mateo y Ciro forman parte de las fuerzas básicas del Inter Miami, por lo que la relación de la familia con el club podría prolongarse incluso después del retiro del argentino.
Messi también ha tenido contacto directo con los jóvenes de la institución.
En 2023, después de conquistar su octavo Balón de Oro, visitó a los jugadores de las categorías inferiores del Inter Miami y llevó consigo el trofeo para convivir y tomarse fotografías con ellos.
Actualmente, los equipos juveniles del club utilizan indumentaria de la línea personal de Messi con Adidas.
La influencia, por tanto, también se encuentra en la formación de las próximas generaciones de futbolistas.
Estados Unidos ya había recibido anteriormente a algunas de las mayores figuras de la historia del futbol.
Pelé, Franz Beckenbauer y Johan Cruyff, entre otros, terminaron parte de sus carreras en territorio estadounidense. Sin embargo, sus estancias fueron relativamente breves y no consiguieron transformar de manera permanente el lugar del soccer dentro de la cultura deportiva estadounidense.
Messi llegó en un momento diferente.
La MLS ya tenía más de dos décadas de existencia, el futbol estadounidense había construido una estructura profesional y el país se preparaba para recibir el Mundial de 2026.
El argentino terminó convirtiéndose en el vínculo entre varias generaciones y públicos distintos.
El impacto también puede observarse fuera de los estadios.
En enero de 2026, una encuesta de The Economist preguntó a los estadounidenses cuál era su deporte favorito.
El soccer apareció en el tercer lugar, solamente detrás del futbol americano y el básquetbol.
Por primera vez, el futbol había dejado atrás al béisbol, uno de los deportes históricamente más arraigados en la identidad deportiva de Estados Unidos.
No todo ese crecimiento puede atribuirse exclusivamente a Messi. La expansión de la MLS, la organización del Mundial de 2026, la inversión en infraestructura y el crecimiento de las nuevas generaciones también forman parte de ese proceso.
Pero la llegada del argentino aceleró la conversación y llevó al soccer a públicos que anteriormente no seguían la liga.
En Fiorito, la transformación puede observarse literalmente en una pared.
Los propietarios del restaurante también colocaron posteriormente un mural de Maradona en el patio interior. Pero cuando se pregunta cuál de los dos atrae más fotografías, la respuesta no deja demasiado espacio para la duda.
“El de Leo. Sin duda, el de Leo”.
Años después de que aquel mural provocara críticas entre algunos aficionados, la imagen de Messi se convirtió en uno de los símbolos del nuevo Miami futbolero.
Messi no inventó el soccer en Estados Unidos ni fue el primer gran futbolista en intentar conquistar al público estadounidense. Pero su llegada coincidió con un momento histórico y convirtió su figura en uno de los principales motores de atención para la MLS y el futbol en el país.







































