Madrid-Barcelona.com
·26 de septiembre de 2026
Mónica Marchante pone a Mourinho frente a su hemeroteca: también veía conspiraciones arbitrales contra sus equipos

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Mourinho ha vuelto a encontrar en los árbitros una explicación después de una derrota del Real Madrid. Esta vez, sin embargo, hay un detalle que convierte su discurso en especialmente llamativo: hace apenas unos meses defendía exactamente lo contrario cuando estaba sentado en el banquillo del Benfica.
Los árbitros hace medio año no perjudicaban al Real Madrid, le beneficiaban, pero él entonces dirigía al Benfica.
Mónica Marchante se lo ha recordado públicamente. Y lo ha hecho recurriendo a una frase que Mourinho pronunció en febrero, después de enfrentarse al Real Madrid en la Champions.
Mourinho dirigía entonces al Benfica y acababa de perder 0-1 ante el Real Madrid. Tras ser expulsado, lanzó, en rueda de prensa, una acusación que dio la vuelta al mundo:
“El árbitro tenía un papel que decía ‘Tchouameni, Carreras y Huijsen no podían ver amarilla’...”
El portugués sostenía que el colegiado sabía perfectamente qué jugadores del Madrid podían ser amonestados y cuáles no.
“Tengo 1.400 partidos con el culito en un banquillo y él sabía perfectamente a quién podía amonestar y quién no. Sabemos cómo funciona la cosa”, añadió entonces.
Ahora Mourinho está en el otro lado. Y sus quejas después del derbi ante el Atlético volvieron a colocar al arbitraje en el centro del discurso madridista.Ahí apareció Mónica Marchante.
La periodista recordó precisamente aquel episodio para cuestionar el discurso actual del entrenador del Real Madrid.
“Están intentando convencer de que lo de Negreira sigue vigente, y eso no es verdad. Se cambió todo el Comité Técnico de Árbitros de arriba abajo”, explicó Marchante antes de recuperar las palabras del Mourinho del Benfica.

Mourinho afirmaba que los árbitros ayudaban al Madrid cuando estaba en el Benfica
“En el Benfica dijo que todos sabíamos que había jugadores del Real Madrid a los que no se les podía expulsar porque el árbitro venía con una carta. Por eso, no me creo ni al Mourinho del Benfica ni al de ahora”, afirmó.
Y remató con una frase que resume su interpretación de lo que está ocurriendo actualmente en el Real Madrid: “Es el mismo Real Madrid que el de hace un año”.
La hemeroteca permite añadir una perspectiva todavía más interesante. Las discusiones de Mourinho con los árbitros no comenzaron en el Real Madrid ni terminan ahora.
Durante su carrera ha protagonizado numerosos enfrentamientos con el estamento arbitral en Portugal, Inglaterra, Italia, España, Turquía. En 2009, como entrenador del Inter, llegó a acusar al árbitro del partido ante el Manchester United de favorecer al conjunto inglés y aseguró que “todo” había estado en contra de su equipo.
En la Roma fue sancionado después de sus enfrentamientos con Anthony Taylor tras la final de la Europa League de 2023. Y durante su etapa en el Fenerbahçe volvió a protagonizar episodios similares, incluido un enfrentamiento con el árbitro Clément Turpin que acabó con su expulsión.
La constante, por tanto, no es difícil de encontrar: Mourinho lleva años convirtiendo sus discrepancias con el arbitraje en parte de su discurso futbolístico. O incluso para justificar sus fracasos.
La diferencia es que ahora dirige al Real Madrid.
Y ahí es donde adquiere sentido la comparación de Marchante.
Cuando Mourinho estaba en el Benfica, veía sospechas en el trato arbitral recibido por el Real Madrid. Ahora, sentado en el banquillo blanco, denuncia que su equipo está siendo perjudicado.
No hace falta decidir quién tiene razón para entender la dimensión de la contradicción. Basta con volver a escuchar aquella frase de febrero.
El papel que Mourinho decía entonces que llevaba el árbitro en el bolsillo se ha convertido ahora en parte de su propia hemeroteca.







































