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·31 de agosto de 2026

Nacional ganó el Clásico de taquito

Imagen del artículo:Nacional ganó el Clásico de taquito

Nacional ganó el Clásico de taquito. Nacional pegó donde más duele: ganó el clásico en el Campeón del Siglo y volvió a meterse en carrera

Con un golazo de taco de Francisco Calvo a los 24 minutos, Nacional derrotó 1-0 a Peñarol por la cuarta fecha del Torneo Clausura. El equipo de Daniel Carreño ganó la batalla táctica, resistió el empuje aurinegro del segundo tiempo y redujo a seis puntos la distancia en la Tabla Anual. Para Peñarol fue una derrota dolorosa: perdió el invicto y dejó pasar la posibilidad de sacar una ventaja que podía empezar a ser determinante.


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Los clásicos suelen desentenderse de antecedentes, favoritismos y momentos. Este domingo volvió a pasar.

Peñarol llegó al Campeón del Siglo como líder de la Tabla Anual, invicto en el Clausura y con la posibilidad de alejar a Nacional a 12 puntos en la acumulada. El tricolor, golpeado durante buena parte del año y recién comenzando el ciclo de Daniel Carreño, apareció en el escenario de su tradicional rival y consiguió el triunfo que necesitaba para cambiar el clima.

Fue 1-0 para Nacional, pero el significado del resultado va bastante más allá del marcador: el tricolor consiguió su primer triunfo clásico por el Campeonato Uruguayo en el Campeón del Siglo y cortó una racha de ocho partidos sin derrotas de Peñarol.

Nacional entendió antes cómo había que jugarlo

Carreño tomó una decisión que terminó siendo fundamental. Nacional se ordenó sin pelota en un 4-1-4-1, pobló el mediocampo y le quitó a Peñarol aquello que necesitaba para desarrollar su juego.

Leonel Jaime prácticamente nunca encontró espacios cómodos. Matías Arezo y Abel Hernández quedaron demasiado aislados y el conjunto aurinegro tuvo dificultades para acelerar por las bandas.

Cuando recuperaba, Nacional buscaba ensanchar rápidamente la cancha, principalmente con Gastón Martirena, ubicado como volante por derecha. El ex Racing fue una de las grandes novedades tácticas del encuentro y terminó siendo uno de los protagonistas.

El clásico, además, le presentó temprano un problema grande al Bolso.

A los 12 minutos, Maximiliano Gómez sintió una molestia en su rodilla izquierda después de una pelota dividida con Mauricio Lemos y tuvo que abandonar el campo. A los 14′ ingresó Maximiliano Silvera, recibido con hostilidad por el público aurinegro debido a su pasado en Peñarol.

Lejos de esconderse, Silvera se metió rápidamente en el partido, luchó con los zagueros y fue importante como referencia para que Nacional pudiera salir de la presión.

Minuto 24: un taco para la historia

Hasta ese momento el encuentro tenía mucha pierna fuerte, disputas y pocas situaciones realmente claras.

Entonces apareció la jugada que decidió el clásico.

A los 24 minutos, Martirena ejecutó un córner desde la izquierda. La pelota viajó hacia el segundo palo, Luciano Boggio ganó la posición y la bajó de cabeza hacia el centro del área.

Francisco Calvo estaba de espaldas al arco.

El costarricense controló y, prácticamente sin ángulo para una definición convencional, inventó un taco de pierna izquierda que sorprendió a Washington Aguerre.

Golazo.

Nacional 1, Peñarol 0.

Calvo no solamente convirtió el único tanto del partido: lo hizo en su primer clásico con la camiseta tricolor y en el estadio del tradicional rival.

Peñarol tuvo la del empate, pero no la aprovechó

El aurinegro reaccionó más desde la necesidad que desde el funcionamiento.

Su oportunidad más clara del primer tiempo apareció sobre los 35-36 minutos, cuando Abel Hernández ganó dentro del área y cabeceó en posición favorable. El remate se fue afuera cuando el Campeón del Siglo ya esperaba el empate.

Fue una ocasión enorme.

Matías Arezo también intentó con un tiro libre sobre el cierre, pero su ejecución se fue alta.

A los 38 minutos, Lucas Ferreira fue amonestado por una fuerte falta sobre Silvera y quedó condicionado para el resto del encuentro. Aguirre terminó sustituyéndolo en el entretiempo por Brian Barboza.

Peñarol adelantó líneas, pero Nacional supo sufrir

El segundo tiempo tuvo una lógica diferente.

Diego Aguirre adelantó al equipo, modificó piezas y buscó mayor profundidad. Peñarol empujó a Nacional algunos metros hacia atrás, aunque siguió teniendo serios problemas para transformar ese dominio territorial en situaciones.

Aproximadamente a los 59-60 minutos apareció su mejor oportunidad del complemento.

Leonel Jaime consiguió finalmente soltarse de la marca y dejó a Javier Cabrera mano a mano con Luis Mejía. El arquero panameño achicó rápido y evitó el empate con una intervención decisiva.

Fue una de esas atajadas que, en un clásico cerrado, valen prácticamente lo mismo que un gol.

Más adelante, Maximiliano Olivera ganó de cabeza en el primer palo tras un córner ejecutado por Lucas Hernández, pero la pelota pasó muy cerca del arco visitante.

Peñarol atacaba. Nacional resistía.

Pero el equipo de Aguirre nunca llegó a instalar una sensación sostenida de asedio.

Carreño administró el partido con cambios, reforzó la zona media con Bruno Zuculini y apostó a defender cada vez más cerca de Mejía durante el tramo final. El tricolor perdió ambición ofensiva, pero conservó algo fundamental: orden.

Y Peñarol, incluso teniendo la pelota, terminó quedándose sin ideas.

Gustavo Tejera marcó el final a los 95 minutos y Nacional desató un festejo enorme. No hubo expulsados; fueron amonestados Lucas Ferreira, Eduardo Darias y Leonel Jaime en Peñarol, y Lucas Rodríguez, Francisco Calvo y Luis Mejía en Nacional.

Postales del Clásico by Gaston Andrada (Fotógrafo)

Las figuras de Nacional

Francisco Calvo fue inevitablemente uno de los nombres del clásico. No solamente por el golazo: mostró personalidad, experiencia y firmeza en una defensa que redujo muchísimo a Arezo y Abel Hernández.

Gastón Martirena tuvo un debut clásico de enorme impacto. Jugando varios metros más adelante de su posición habitual, fue profundo, ganó duelos sobre la banda derecha y ejecutó el córner que terminó en el gol.

Luciano Boggio hizo uno de sus mejores partidos desde que está en Nacional. Dinámica, claridad, presión y participación directa en el 1-0 con la asistencia de cabeza para Calvo. Fue una de las grandes explicaciones del dominio tricolor en el mediocampo.

También merece una mención Luis Mejía, fundamental cuando Peñarol tuvo su oportunidad más clara del segundo tiempo, y Maximiliano Silvera, que entró inesperadamente por la lesión de Maxi Gómez y sostuvo una batalla permanente con los defensores aurinegros.

¿Y en Peñarol?

Fue mucho más difícil encontrar rendimientos individuales altos.

Mauricio Lemos tuvo momentos aceptables en la primera mitad y se mostró firme en buena parte de sus intervenciones defensivas.

Maximiliano Olivera intentó asumir responsabilidades, empujó desde atrás y estuvo cerca del empate con un cabezazo.

Y el ingreso de Eric Remedi le agregó algo de pausa y circulación a un mediocampo que durante demasiados minutos había jugado a una velocidad incómoda.

Pero fueron apariciones aisladas dentro de un rendimiento colectivo bajo. Las evaluaciones posteriores al partido coincidieron en señalar a Lemos y al ingreso de Remedi entre lo poco destacable del equipo aurinegro.

Así quedaron en el Clausura

El triunfo cambia sensiblemente la situación de Nacional en el torneo corto.

Al terminar el clásico, y de manera provisional porque todavía restaban Cerro Largo-Liverpool y Racing-Albion para completar la fecha, Nacional llegó a 6 puntos en cuatro partidos y se ubicó en la zona media-alta, detrás del grupo que comenzó mejor el campeonato.

Peñarol quedó con 4 puntos en tres encuentros, ya que todavía tiene pendiente su partido frente a Montevideo City Torque correspondiente a la primera fecha.

Los aurinegros, que llegaban invictos al clásico, sufrieron así su primera derrota en el Clausura. Nacional, en cambio, pasó de comenzar el torneo con dos derrotas consecutivas a ganar sus dos partidos desde la llegada de Daniel Carreño: 1-0 ante Progreso y 1-0 frente a Peñarol.

La Anual: Nacional recortó tres puntos que valen mucho

El resultado adquiere todavía mayor importancia cuando se mira la Tabla Anual.

Peñarol continúa primero con 47 puntos. Nacional llegó a 41 y redujo la distancia entre ambos de nueve a seis unidades.

Al terminar el clásico, la parte alta de la acumulada quedaba provisionalmente así:

  • Peñarol — 47 puntos
  • Deportivo Maldonado — 46
  • Racing — 46
  • Montevideo City Torque — 44
  • Wanderers — 42
  • Nacional — 41

El dato no es menor: Racing todavía debe disputar su partido de la fecha ante Albion y, con 46 unidades antes de jugar, tiene la posibilidad de superar a Peñarol.

El aurinegro, a su vez, conserva pendiente su encuentro frente a City Torque.

Un clásico que puede cambiar mucho más que tres puntos

Nacional necesitaba un partido que modificara el estado de ánimo de un semestre turbulento. Lo encontró en el lugar más difícil.

Daniel Carreño lleva pocos días en el cargo, pero consiguió algo que en el fútbol uruguayo tiene un valor imposible de medir exclusivamente con estadísticas: ganar un clásico.

Lo hizo con un equipo ordenado, comprometido y con una lectura táctica muy superior durante buena parte del encuentro.

Para Peñarol queda el otro lado.

El equipo de Diego Aguirre sigue encabezando la Tabla Anual, tiene un encuentro pendiente y conserva herramientas suficientes para pelear todo. Pero el clásico dejó una señal de alerta: cuando Nacional le cerró espacios, le quitó ritmo y obligó a elaborar, el aurinegro tuvo muy pocas respuestas.

En el Campeonato Uruguayo las distancias pueden parecer grandes hasta que aparece un clásico.

Peñarol pudo quedar doce puntos arriba de su tradicional rival.

Terminó solamente seis por delante.

Y Nacional, que llegó al Campeón del Siglo buscando aire, salió convencido de que todavía hay campeonato.

Nacional ganó el Clásico de taquito.

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