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·4 de enero de 2026
Ni Rodri ni Vitinha, el Real Madrid pagará 10 millones por su nuevo pivote defensivo

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·4 de enero de 2026

El Real Madrid ha detectado una necesidad clara en su estructura futbolística actual: falta control del ritmo en determinados tramos decisivos. Los partidos se rompen con facilidad cuando no hay una figura que ordene y pause. Esa carencia ha sido analizada con detalle por la dirección deportiva durante meses recientes.
La búsqueda no es sencilla, porque el perfil requerido combina lectura táctica, despliegue físico y personalidad competitiva. Arda Güler no responde a ese rol específico, ya que su talento se orienta a zonas más creativas. Por ello, el debate interno se centra en encontrar una solución distinta y estructural.
En el mercado aparecen nombres de primer nivel, pero la mayoría resultan prácticamente inaccesibles actualmente. Vitinha es intocable en París y su salida se considera muy improbable a corto plazo. Rodri, por su parte, es una pieza nuclear en Manchester y no contempla un cambio inmediato.
Vitinha ha sido determinante en el PSG | Getty Images
Ante ese escenario, el Real Madrid ha optado por mirar hacia soluciones propias y bien conocidas. El análisis interno ha puesto en valor perfiles formados bajo su metodología. Esa reflexión abre una vía inesperada, pero coherente con la política reciente del club.
El nombre que gana fuerza es el de Chema Andrés, mediocentro de 20 años que salió hace unos meses rumbo al Stuttgart. En Valdebebas siguen muy de cerca su evolución competitiva en Alemania. Su rendimiento ha reforzado la convicción de que encaja en el rol que se busca.
El movimiento tiene una ventaja clave: existe una opción de recompra cercana a los 10 millones de euros. Esa cifra se considera asumible para un perfil joven, formado en casa y con margen de crecimiento. Además, evita competir en subastas inflacionadas por nombres mediáticos.
Chema Andrés destaca por su capacidad para ordenar, posicionarse correctamente y ofrecer continuidad en la circulación. No necesita grandes focos para influir en el juego. Su estilo se ajusta a la idea de controlar partidos desde la inteligencia táctica y la constancia.
El cuerpo técnico valora especialmente su disciplina, su lectura defensiva y su capacidad para sostener al bloque. No se trata de un fichaje de impacto inmediato mediático. Es una apuesta pensada para consolidar una estructura sólida a medio plazo.
El mensaje interno es claro: el gran objetivo del próximo verano es el mediocampo. Todas las decisiones giran alrededor de ese eje estratégico. El Real Madrid quiere evitar repetir escenarios de descontrol en partidos grandes.
Si no hay cambios inesperados, la recompra se activará cuando termine la temporada actual. El Stuttgart ya asume ese escenario como probable. En Madrid confían en que Chema Andrés esté preparado para dar el siguiente paso en su carrera.









































