La Galerna
·12 de mayo de 2026
No hay quien entienda a Mbappé (ni a nadie)

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·12 de mayo de 2026

Hola a todos. ¿Cómo lo lleváis? Nosotros mal, y no sabemos cuándo vamos a volver a ilusionarnos, si es que tal cosa ocurre. No es que La Galerna se haya autoimpuesto nunca la obligación de ilusionar, sino que tal cosa ocurría de manera orgánica, natural. Tan natural como el estado plomizo que nos inunda ahora, al término de una temporada desquiciante.
Porque lo peor no es que haya sido mala, sino que ha sido eso, desquiciante (además de mala). Hubo momentos ilusionantes que al final, sin embargo, quedaron anegados en una corriente insufrible de mal juego y sometimiento ¿inevitable? al apestoso sistema arbitral. Ha sido una montaña rusa emocional que, encima, ha acabado mal, con su mezcla de responsabilidades propias e injusticias exógenas, lo que nos ha dejado a todos tan extenuados como apesadumbrados, cuando no iracundos.
Continuar en este valle de lágrimas se hace duro, pero en él seguiremos. La Galerna nació un 21 de mayo de 2015, al día siguiente de ser el Madrid eliminado por la Juve en semifinales de Champions y pocas semanas antes de que el equipo cliente de Negreira firmase un triplete. Queremos decir que, si no desfallecimos entonces para echar a andar, mucho menos lo haremos ahora para proseguir caminando.

Marca nos trae a Mbappé, de quien se nos dice que “no se esconde”. No tenemos la menor idea de qué se nos pretende decir con eso, aunque inaginamos que es un tributo de gratitud a Mbappé o su propio entorno por haber concedido a alguien de Marca dos minutos al teléfono. Si por “no se esconde” se nos quiere indicar que, al revés de lo sucedido ante el club cliente de Negreira, Kylian pretende estar disponible ante el Oviedo, con la liga ya sentenciada, se entenderá que seamos capaces de controlar, sin gran esfuerzo, la euforia que nos produce el titular.
La verdad es que no entendemos nada de lo que ha hecho Mbappé en los últimos días/semanas, pero ¿a quién entendemos? Presidentes que no nos explican nada. Jugadores que se enzarzan en discusiones violentas o semiviolentas con conmociones cerebrales. Youtubers presuntamente madridistas que se prestan a reírse del Madrid en canales propiedad de dementes que se ríen de Juanito. Sí uno lo mira desde la perspectiva de lo incalificable que es todo lo que estamos viviendo, el que la máxima estrella del equipo se dedique a recuperarse en alta mar y mejor compañía de su lesión, se niegue (presuntamente) a viajar a Barcelona ante la perspectiva del banquillo y se mofe (también presuntamente) del resultado del partido en su ausencia, casi nos parece medio normal.

Mentimos. No, no nos parece medio normal. No sabemos si se está riendo de nosotros, no sabemos si busca un traspaso e incluso, caso de ser cierto esto último, no sabemos si lo querríamos. Hasta ese punto estamos desconcertados, amigos. Esta inaguantable combinación de silencio, rumor, declive y sensación de “sálvese quien pueda” va mucho más allá de lo que podemos soportar.

As dice que nos encaminamos hacia “un nuevo Madrid”. ¿No podría ser hacia uno viejo? Concretamente, al de la temporada 16/17, por ejemplo. O a la de la 23/24, no hace falta irse tan lejos, si bien remontarse a los valores que llenaban el pecho de aquellos héroes primigenios (D. Alfredo, D. Paco, Puskas, Santamaría, Rial…) de los 50 nos vendría también de perlas. Lo de “nuevo Madrid” nos da algo de vértigo, la verdad, teniendo como tenemos el corazón madridista aterido por la pena y el miedo, que son dos sentimientos mucho más cercanos entre sí de lo que a veces estamos dispuestos a reconocer.
La prensa cataculé está de celebración. No es para menos. Lo vienen haciendo todo muy bien. Tienen controlado al estamento arbitral (literalmente comprado durante al menos 17 años), a las instituciones (RFEF y Liga, valga la redundancia) y por supuesto a los medios. Ayer circuló este magnífico resumen de quién es quién en los medios audiovisuales españoles. Sobran los comentarios.

En fin, amigos. Que paséis un buen día, dentro de lo posible.
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