Un 10 Puro
·19 de julio de 2026
Nuevo goleador histórico: Mbappé anima el partido que nadie quería jugar

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·19 de julio de 2026

Dicen que la vida es más sana con equilibrios. Por eso es que, en la víspera del partido más emocionante de todos, se juega el más intrascendente. Aunque con excepciones como la enorme celebración de Croacia en 2022, el duelo por el tercer puesto del Mundial genera poquísimos intereses en todas las partes involucradas.
El aún latente despecho por la derrota en semifinales convierte este partido en anticlimático, anticompetitivo. Sobre todo cuando se trata de dos selecciones grandes, como es el caso de Francia e Inglaterra, cuyas aspiraciones no están en alcanzar el bronce. Al final, entre el tercer y cuatro lugar no es un drama perder, ni tampoco ganar despierta una enorme alegría, pues la cabeza todavía piensa en el encuentro anterior.
Los protagonistas fueron muy sinceros al respecto en la previa. Especialmente los franceses dejaron claro que jugar por el tercer puesto era el último de sus deseos. "Hay un tercer puesto en juego, así que vamos a hacer todo lo posible por conseguirlo", dijo Deschamps, que afronta su última cita al mano de Les Bleus, pero Konaté dio pistas del sentir en el vestuario: "Por supuesto que nadie quiere jugar el partido".
El entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, también fue muy honesto: "Ninguno de nuestros jugadores ni ninguno de los jugadores franceses desea disputar este partido. Quieren jugar la final. Hemos dado todo para lograrlo".
Sin embargo, pasado pisado, y ambas selecciones debían sacar ánimos de donde no tenían para mejorar ligeramente su registro histórico. En el caso de Francia, se trataba de asegurarse un puesto en el podio por tercer Mundial consecutivo; en el de Inglaterra, realizar la segunda mejor participación en su historia en los Mundiales, solo superada por la estrella obtenida en 1966.
Por primera vez en su carrera, Kylian Mbappé se ha perdido una final del Mundial. Aun así, fue titular en el cuadro de Deschamps y todavía le quedaba un logro por decidir. La lucha con Lionel Messi por la Bota de Oro seguía latente y el delantero del Real Madrid ha dado un paso importante para decantarla a su favor.
Inglaterra, pese a alinear a los suplentes, empezó con el pie derecho ante una Francia dormida, sin demasiadas ganas de competir. Tan bien empezaron que se fueron al descanso con una goleada escandalosa. Un 0-4 que se antojaba irremontable viendo el nivel de compromiso de los galos.
Y fue entonces cuando apareció Kylian Mbappé. Descontó poco después de volver del vestuario y recortó la distancia al mínimo pasada la hora de partido. Empezó el duelo con ocho goles, los mismos que Messi, y ahora obliga al argentino a un nuevo doblete en la final, como lo hizo en Doha. Con esos dos tantos no solo supera a Messi como goleador en esta edición, sino en toda la historia de los Mundiales, con un total de 22.
El logro histórico no fue suficiente para que Francia se colgará el bronce. Cuando Inglaterra se vio más amenazada, un penalti cobrado por Saka y un último gol de Bellingham -que llega a 7 en el torneo- les aseguraron el triunfo. Aunque ahora sabe a poco, quedan en los libros como la segunda mejor generación inglesa en los Mundiales.







































