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·6 de septiembre de 2026
Palacios y Alarcón ingresaron en el empate 2-2 de Boca Juniors en Mendoza (Video)

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Boca Juniors dejó escapar una victoria que parecía tener encaminada y terminó igualando 2-2 ante Gimnasia de Mendoza, en el Estadio Víctor Legrotaglie, por la octava fecha del Torneo Clausura 2026. El resultado terminó premiando la insistencia del conjunto mendocino, que fue superior durante largos pasajes y encontró en el tiempo de descuento el gol que le permitió rescatar un punto.
El encuentro tuvo como uno de sus principales antecedentes la decisión del conjunto xeneize de presentar una formación con mayoría de suplentes, una circunstancia que Gimnasia intentó aprovechar desde el primer minuto. El Lobo, además, llegaba como líder de la Zona A, por lo que asumió el compromiso con la convicción de que tenía una oportunidad concreta de medirse ante un Boca menos habitual y sacar ventaja de esa situación.
La propuesta del conjunto mendocino fue clara desde el comienzo: presión, intensidad y búsqueda constante del arco rival. Gimnasia no esperó a Boca y rápidamente comenzó a generar peligro. Una de las primeras oportunidades fue protagonizada por Facundo Lencioni, cuyo remate terminó estrellándose en el palo.
Era el primer aviso de un equipo que estaba haciendo méritos para ponerse en ventaja.
Boca, en cambio, tuvo dificultades para controlar el partido y durante varios minutos debió resistir los embates del local. Sin embargo, justamente cuando más sufría, apareció una de las principales virtudes de los equipos con mayor jerarquía: la capacidad para aprovechar una ocasión aislada.
El Xeneize encontró una contra y Alan Velasco resolvió la jugada con gran categoría para establecer el 1-0, adelantando a un equipo que hasta ese momento había tenido dificultades para imponer condiciones.
El gol no modificó demasiado la dinámica del encuentro. Gimnasia continuó buscando y Boca siguió teniendo problemas para contener la iniciativa del conjunto cuyano. La insistencia local finalmente encontró recompensa y Ignacio Sabatini apareció para marcar el 1-1, devolviendo la igualdad al marcador.
El partido volvía a reflejar con mayor justicia lo que estaba sucediendo en Mendoza: Gimnasia proponía, Boca resistía y aprovechaba cada espacio que encontraba.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse al empate, Boca volvió a demostrar su capacidad individual para inclinar el marcador.
En una de las últimas acciones de la primera mitad, Alan Velasco cedió de taco, Dylan Gorosito avanzó y sacó el centro que encontró a Kevin Zenón, quien apareció para establecer el 2-1.
El Xeneize se iba al descanso nuevamente en ventaja, pese a que Gimnasia había sido protagonista durante buena parte del período inicial.
La diferencia, sin embargo, no parecía reflejar completamente lo sucedido sobre el terreno de juego. Boca había sido eficaz en los momentos decisivos, pero había sufrido demasiado para sostener su estructura ante un rival que estaba encontrando espacios y que había demostrado suficiente capacidad ofensiva como para complicarlo.
El segundo tiempo terminaría confirmando esa sensación.
Durante la segunda mitad, Boca fue perdiendo progresivamente el control del partido. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena comenzó a replegarse cada vez más cerca de su propia área y cedió la iniciativa casi por completo a Gimnasia.
La estrategia podía parecer razonable mientras el marcador permaneciera 2-1, pero implicaba un riesgo evidente: entregarle demasiado terreno a un equipo que había demostrado desde el inicio que tenía argumentos para atacar.
En ese contexto llegaron los ingresos de los chilenos Carlos Palacios y Tomás Alarcón, quienes tuvieron participación durante el complemento en un escenario donde Boca necesitaba recuperar equilibrio y evitar que el conjunto mendocino terminara arrinconándolo.
Sin embargo, el retroceso xeneize terminó siendo demasiado pronunciado.
Gimnasia siguió insistiendo y llegó a encontrar nuevamente el empate por intermedio de Ignacio Sabatini, aunque la jugada fue revisada por el VAR y finalmente el tanto fue invalidado por posición de adelanto.
Boca respiraba.
El equipo argentino parecía encaminado a conseguir una victoria que, considerando el desarrollo del encuentro y la cantidad de ocasiones que había concedido, tenía un importante componente de supervivencia. Gimnasia había generado peligro, había estrellado un balón en el palo y había obligado al Xeneize a defender durante largos pasajes.
Pero la historia todavía no estaba terminada.
En el tiempo de descuento llegó finalmente la recompensa para el conjunto local.
Un mal rechazo de Facundo Herrera dejó la pelota servida para Esteban Fernández, quien aprovechó la oportunidad y consiguió marcar el 2-2 definitivo.
El gol desató la celebración en Mendoza y terminó colocando un manto de justicia sobre un partido que Gimnasia había buscado durante prácticamente toda la jornada.
Boca, en cambio, terminó pagando las consecuencias de haber cedido demasiado terreno durante el complemento. La jerarquía individual le había permitido ponerse dos veces por delante, pero la propuesta conservadora del segundo tiempo terminó dejándolo expuesto a una presión constante.
El empate, por lo tanto, puede analizarse desde dos perspectivas. Para Gimnasia de Mendoza, el punto representa la recompensa a una actuación en la que nunca dejó de buscar y en la que incluso después de quedar dos veces en desventaja mantuvo su vocación ofensiva.
Para Boca Juniors, en cambio, el resultado deja una sensación mucho más amarga. El Xeneize estuvo a pocos minutos de llevarse los tres puntos pese a haber presentado un equipo alternativo, pero no consiguió administrar la ventaja ni contener el último esfuerzo del líder de la Zona A.
El 2-2 también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de encontrar un equilibrio entre rotación y competitividad. Presentar mayoría de suplentes puede ser una decisión necesaria dentro de una temporada exigente, pero cuando el rival consigue imponer intensidad y someter al equipo durante largos períodos, la capacidad para sostener el resultado se vuelve fundamental.
En Mendoza, Boca tuvo eficacia para marcar, pero no encontró la solidez suficiente para defender su ventaja.
Los ingresos de Carlos Palacios y Tomás Alarcón forman parte ahora de un partido en el que el conjunto xeneize estuvo cerca de conseguir un triunfo trabajado, pero terminó dejando escapar dos puntos en el último suspiro.
Gimnasia de Mendoza lo buscó hasta el final y tuvo su premio. Boca, que había conseguido sobrevivir durante buena parte del encuentro gracias a su jerarquía ofensiva, terminó pagando caro su excesivo repliegue y debió conformarse con un empate 2-2 en un partidazo disputado en Mendoza.
/Julián Lautaro Luque, corresponsal de todo futbol en Argentina. Fotos y Videos: ESPN
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