Sitio Boca
·18 de enero de 2026
Parte médico crítico en Boca y una delantera diezmada

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·18 de enero de 2026

El estado físico del plantel de Boca Juniors atraviesa un momento delicado y genera una creciente preocupación de cara al comienzo de la competencia oficial. Cuatro futbolistas presentan lesiones de distinta gravedad, con un foco especialmente sensible en la situación de Edinson Cavani, cuyo presente físico plantea interrogantes tanto deportivos como médicos.
El delantero uruguayo arrastra una lumbalgia crónica originada en un golpe severo sufrido tiempo atrás ante Huracán. Lo que en su momento fue comunicado como una molestia menor, habría derivado en una afección vertebral que hoy limita de manera significativa su movilidad y capacidad de juego.
La lesión le impide disputar pelotas aéreas con normalidad, chocar en el cuerpo a cuerpo y sostener la intensidad que exige el alto rendimiento. Para poder estar en cancha, el atacante se encuentra recurriendo a tratamientos paliativos, como infiltraciones, que reducen el dolor pero no resuelven el problema de fondo y podrían agravar el cuadro a largo plazo.
Según los tiempos estimados para este tipo de lesiones, una recuperación real demandaría un período de inactividad de entre tres y cinco meses, una decisión compleja tanto desde lo deportivo como desde lo institucional, por el peso específico del jugador dentro del plantel.
El panorama médico se completa con otros tres jugadores que también se encuentran fuera de condiciones ideales:
La consecuencia directa de este escenario es una delantera seriamente diezmada. Con Cavani y Giménez sin poder competir con normalidad, Miguel Merentiel aparece como el único centrodelantero disponible para el inicio del torneo, una situación que expone la fragilidad del plantel en un sector clave.
El estado físico de varios referentes se convierte así en un desafío urgente para el cuerpo técnico y la dirigencia, que deberán encontrar soluciones rápidas para evitar que este panorama médico condicione el rendimiento deportivo. Más allá de los resultados, la situación reabre el debate sobre el manejo de las cargas, la comunicación institucional y el cuidado de la salud de los futbolistas como prioridad.









































