Coluna do Fla
·23 de agosto de 2026
¿Por qué se borra Flamengo en el 2º tiempo? Respuesta peor que derrota

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·23 de agosto de 2026

¿Por qué el Flamengo desaparece en el segundo tiempo? La remontada sufrida ante Cruzeiro en la última jugada no fue mala suerte: fue la repetición de un patrón que el equipo arrastra desde hace meses y que amenaza su pelea por el título del Brasileirão.
El hincha rubro-negro ya se sabe el guion de memoria. El equipo sale a la cancha intenso, presiona la salida rival, genera volumen de juego y construye ventaja. Después del descanso, se convierte en otro: lento, partido, incapaz de sostener lo que hizo. La pregunta que resuena en cada jornada es la misma: ¿por qué el Flamengo desaparece en el segundo tiempo?
El sábado, en el Mineirão, el guion lamentablemente se repitió, y esta vez la factura llegó. Derrota por 2 a 1, de remontada, con gol a los 49 del segundo tiempo.
El primer tiempo fue de dominio rubro-negro. Presión alta ahogando al Cruzeiro, ocasiones acumuladas y el gol de Pedro coronando la superioridad. Lo que vino después del descanso, sin embargo, fue un colapso.
Un dato lo resume todo: el Cruzeiro remató 7 veces en el primer tiempo y 17 en el segundo. Diez disparos más ante un Flamengo que simplemente dejó de existir como equipo dominante. Arroyo empató en una jugada individual y Matheus Pereira remontó en la última acción, con un balón colgado al área.
Y no fue un caso aislado. Días antes, en la Libertadores, contra el mismo Cruzeiro, el comportamiento fue idéntico: primer tiempo de alta intensidad, caída vertiginosa en la etapa final. En el Maracaná, el Flamengo se salvó. En el Mineirão, lo pagó con intereses.
Cuando un equipo crea, domina y se pone en ventaja, el repertorio existe. Lo que no existe es la capacidad de mantenerlo durante 90 minutos. Por lo tanto, eso empuja la discusión hacia dos terrenos incómodos.
Lo físico. La alerta no es nueva. Ya a comienzos de año, Filipe Luís reconocía públicamente que el equipo llegaba “un metro tarde” a las presiones y que el cansancio contaminaba las decisiones. Se cambió de entrenador, llegó Leonardo Jardim, y la queja cambió de acento, pero no de contenido: en julio, el propio Jardim admitió que los resultados preocupaban y prometió recuperar el “ADN” del equipo. Estamos a finales de agosto y el ADN sigue apareciendo en dosis de 45 minutos.
Lo mental. Un equipo maduro administra las ventajas, enfría el partido, lo liquida cuando puede. Este Flamengo hace lo contrario: desperdicia el período en que es superior y después se encoge, como si la ventaja mínima fuera a defenderse sola. Sufrir la remontada a los 49, con un balón al área, no es mala suerte, es la consecuencia natural de 45 minutos invitando al rival a creer.
Sí, el Flamengo sigue como vice líder, con 45 puntos. Sí, la clasificación sobre Cruzeiro en la Libertadores demuestra que, cuando sostiene la intensidad, este equipo pasa por encima de cualquiera en el continente.
Pero los títulos no se ganan con promedios de primer tiempo. El Brasileirão castiga la irregularidad como ninguna otra competición, y cada punto entregado después del descanso es un punto que Palmeiras agradece.
La semana libre antes del clásico del domingo es, al mismo tiempo, oportunidad y ultimátum. Oportunidad porque Jardim tendrá, por fin, tiempo de trabajo en el campo para atacar el problema que él mismo diagnosticó hace un mes. Ultimátum porque, si el patrón se repite, la conversación deja de ser sobre ajustes y pasa a ser sobre limitaciones: del trabajo, de la preparación o del propio modelo.
La plantilla es la más cara del país. Las piezas existen, las ideas aparecen, el primer tiempo lo demuestra partido tras partido. Falta lo más básico y lo más difícil: ser el mismo equipo después de que el árbitro pita la reanudación.
Mientras el club no responda en la cancha por qué el Flamengo desaparece en el segundo tiempo, seguirá siendo lo que fue en el Mineirão: un gigante de un solo tiempo, rehén del reloj y generoso con rivales que aprendieron a esperar el descanso para jugar.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇧🇷 en este enlace.







































