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·13 de agosto de 2026

Reijnders, un año después: aquellas críticas al Milan eran injustas

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La posible cesión de Reijnders del Manchester City al Al Qadsiah reabre un capítulo que merece ser releído

A un año de distancia, la posible salida de Tijjani Reijnders del Manchester City hacia el Al Qadsiah permite observar con una perspectiva distinta una de las operaciones más discutidas de la anterior gestión del Milan. Y, sobre todo, poner en duda las feroces críticas dirigidas al club rossonero en el momento de la venta del centrocampista neerlandés.


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En aquel momento, una parte de la afición consideró la venta al City como un error estratégico, casi una renuncia a uno de los pocos jugadores realmente capaces de marcar la diferencia. Hoy, sin embargo, las cifras cuentan una historia bastante más compleja.

El Milan no simplemente ingresó 54,9 millones

Reijnders fue traspasado al Manchester City por una base fija de 54,9 millones de euros, generando una plusvalía de 41,9 millones en el ejercicio 2024/25. Una operación que, desde el punto de vista económico, ya había producido un resultado extremadamente importante.

Pero el punto central es otro: el Milan no había renunciado a las posibles ganancias futuras.

La gestión de Furlani había incluido de hecho una estructura de bonus articulada, con 14 millones en total vinculados a objetivos individuales, resultados del Manchester City y permanencia del jugador en el club inglés. Un mecanismo que, a la luz de los acontecimientos posteriores, adquiere un peso aún mayor.

La cláusula que cambia por completo la lectura de la operación

En el contrato se había previsto una cláusula especialmente importante: en caso de traspaso definitivo de Reijnders por parte del City antes de 2030, al Milan le correspondería de inmediato el importe residual completo de los 14 millones en bonus, independientemente de que se alcanzaran los objetivos deportivos previstos originalmente.

Y es precisamente aquí donde las críticas de hace un año parecen todavía más difíciles de sostener.

Si el Al Qadsiah realmente llegara a fichar a Reijnders por unos 60 millones y el jugador aceptara el traspaso, el Milan podría de hecho ingresar otros 14 millones de euros, destinados al balance de 2026/27 bajo el concepto de otros ingresos por gestión de jugadores.

En otras palabras, la venta al City no habría sido simplemente una operación de 54,9 millones más eventuales bonus deportivos. El Milan había construido una protección económica que habría podido convertir una reventa posterior en una nueva fuente de ingresos.

Las críticas eran comprensibles, pero demasiado simplistas

Es legítimo debatir, en el plano técnico, la salida de Reijnders. Un jugador importante puede considerarse difícil de sustituir, sobre todo por sus características y rendimiento. Pero confundir una valoración técnica con un juicio sobre la solidez económica de la operación es un error.

El Milan había fichado a Reijnders, lo había revalorizado y posteriormente lo había vendido generando una plusvalía enorme, manteniendo al mismo tiempo la posibilidad de obtener ingresos adicionales.

Por eso, con la perspectiva que da el tiempo, definir aquella venta como una liquidación o una operación equivocada era, como mínimo, prematuro. El fútbol no es solo una cuestión de emociones y de jugadores que hay que retener a cualquier precio: también existe una dimensión financiera en la que estructurar bien un traspaso puede ser tan importante como la cifra inicial ingresada.

Si Reijnders realmente dejara el City para ir al Al Qadsiah, el Milan podría encontrarse con 14 millones adicionales sin haber tenido que ganárselos a través de los resultados deportivos del jugador. Sería la demostración más clara de que, al menos en el plano económico, aquella venta se había estructurado mucho mejor de lo que muchos sostenían hace un año.

Las críticas a la decisión de dejar salir a Reijnders podían ser comprensibles en el plano sentimental y técnico. Sin embargo, calificarla como un error económico era, a la vista de las cifras, una conclusión demasiado apresurada.

Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇮🇹 en este enlace.

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