Santa Fe Deportivo
·22 de abril de 2026
Repasa algunas de las declaraciones de Gianinna Maradona en el inicio de la segunda semana del juicio por la muerte de su padre.

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·22 de abril de 2026

Desde las 10 de la mañana se inició la segunda semana del nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Gianinna Maradona declaró por más de cinco horas y fue la única testigo del día. Respondió preguntas de Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque, y entre lágrimas, dijo que se sintió “hostigada”.
Las primeras dos audiencias de la semana pasada podrían resumirse con que Luque se fue “muy conforme”. El neurocirujano, que siempre fue el más señalado por los acusadores, cambió su estrategia para este 2026: decidió que asistirá a todas las jornadas, que declarará las veces que sean necesarias y que responderá a cada afirmación sobre él que considere falsa.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal comenzaron la jornada mencionando una contradicción en la última declaración de Leopoldo Luque. Se trata del rol que tenía el neurocirujano imputado en la internación domiciliaria de Maradona: aseguran que él dijo que no era el médico de cabecera, pero que hay audios y documentos que así lo afirman.
En este contexto, pidieron mostrar el material que contradice la indagatoria del acusado y, con el aval de los jueces, expusieron chats y prueba.
La Fiscalía exhibió un mensaje de voz del neurocirujano imputado donde se lo escucha pedir armar una “historia clínica” de Maradona para estar cubierto en caso de que muera.
“Él en algún momento la puede quedar; potencialidad inminente no tiene. O sea, responsabilidad no me cabe. Pero, si se llega a tirar la familia en mi contra, los papeles tienen que estar bien ordenados”, se escuchó en el audio expuesto en la audiencia.
Y siguió: “Si se llega a tirar alguien en mi contra, los papeles tienen que estar bien ordenados. Lo que vamos a hacer si muere Diego es un consentimiento explicando el tratamiento, los pros, los contras y que firme de que es consciente de todo”.
El acusado solicitó responder al mensaje de voz que se reprodujo para contextualizarlo. Los jueces, si bien lo autorizaron porque es un derecho, le pidieron que sus declaraciones no sean sistemáticas para no obstaculizar la fluidez del debate.
“Yo aclaré que era amigo y que se me puede llamar médico de confianza y de cabecera también. Parece que la fiscalía no escuchó que eso cambió y lo dije. Lo dije porque cuando yo escribía esos documentos, que son del 1 de septiembre de 2020, es correcto que yo lo escribí en pos del beneficio del paciente. Lo sacó de contexto”, comenzó diciendo.
Y agregó: “Pero la realidad es que el paciente, como verán, pasaba por períodos buenos y malos, típico de un paciente con problemas de consumo. Ante esa circunstancia, y yo estando solo, el paciente no paraba de tomar alcohol y estaba consciente. Usaba su derecho de principio de autonomía y, aunque no nos guste, teníamos que respetarlo”.
El neurocirujano dijo que su vínculo con el paciente “cambió muchísimo el día de la cirugía”. Se trata de la operación por el hematoma subdural a la que se sometió el Diez semanas antes de su muerte. “Ahí aparecieron abogados, médicos y la familia con un rol que yo deseaba hace mucho tiempo: que se responsabilicen del paciente. A partir de ahí cambió la relación”, dijo.
Y aclaró: “El paciente sale de la Clínica Olivos con criterio para continuar con sus cuidados por adicción. Nunca por el corazón. Quería remarcar el error que comete la Fiscalía al poner en otro contexto un audio. Y pido disculpas, yo no quiero entorpecer el debate, solo contar la verdad”.
Fue el defensor Rodríguez Jordan, uno de los abogados que representan a la psiquiatra Agustina Cosachov. Y quien señaló que los herederos mayores de edad fueron responsables de la salud de Diego y que no pueden declarar bajo juramento de decir la verdad porque podrían “autoincriminarse”. Es por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar.
“Nunca se mencionó algo tan agresivo para la dignidad de una persona ni para con una víctima. Jamás”, consideró el abogado Fernando Burlando, que representa a Dalma y Gianinna.
Los magistrados se opusieron al pedido del defensor. “El argumento es materia de otra investigación, no de este juicio y resulta extemporáneo. Corresponde mantener a Gianinna Maradona y al resto de los hijos en calidad de testigos. Sí voy a dejar constancias de que en el contrainterrogatorio de la defensa no voy a permitir preguntas imputativas que busquen probar su responsabilidad penal”, resolvió el juez Alberto Gaig.
La hija de Diego comenzó su testimonio situándose en octubre de 2020. “Mi papá estaba perdido en tiempo y espacio, no sabía dónde estaba. Mi papá no estaba bien para nada; ya no me podían seguir diciendo que sí. En su cumpleaños de 60 se dejó en evidencia. Ya no podían decir que Dalma y yo estábamos locas y que solo queríamos ensuciar a su entorno”, recordó.
Y agregó: “En octubre de 2020 estaba muy mal mi papá, la verdad. Le costaba caminar, interactuar, conectarse. Cuando yo preguntaba, me decían que era por las pastillas o el alcohol y no me sabían decir específicamente qué pasaba porque ellos me decían que tenía períodos, pero no, la salud de mi papá estaba cada vez peor”.
«El día de su cumpleaños, 30 de octubre de 2020, llegué a la casa de mi papá con mi mejor amigo y mi hijo. Afuera estaban sus fans. Entramos y él estaba afuera en el parque con un fogonero, vestido con un conjunto deportivo. Hacía mucho calor. Él estaba con la mirada perdida, mirando el fuego”, comenzó relatando Gianinna.
Y siguió: “Mi hijo le muestra su remera que tenía una foto de él y mi papá no se reconocía. Le pregunté si estaba bien, le dije que se alejara del fuego. La gente que estaba ahí me dijo que tenía que ir a la cancha; yo le dije que no. Él me dijo que se quería ir conmigo. No me dejaron; a nosotros nos sacó la policía y a mi papá se lo llevaron en una camioneta”.
La hija del Diez recordó los primeros contactos con los tres principales acusados por la muerte de Diego. “Con Luque venía hablando de la salud de mi papá. Con él empecé a hablar unos meses antes, bastante, de la muerte de mi papá. Él era su médico, la persona responsable. Él era el encargado de decirme a mí el parte médico cuando mi papá estuvo ingresado en Ipensa”, señaló
Sobre la psiquiatra imputada, dijo: “Con Gorbachev, lamentablemente, me comunico recién el 2 de noviembre, después del episodio de su cumpleaños. El 30 de octubre, cuando todos vimos lo que vimos en la tele, me comunico con Jana y Diego Jr. y les pregunté si ellos lo veían normal o si veían que esto se iba poniendo peor. Me dijeron que todo, dije que hablemos con los médicos porque estaba todo mal y cada vez iba peor”.
Y agregó: “Quería saber qué medicación estaba tomando porque mi papá no era mi papá, lo habían cambiado, estaba dormido, lento, irreconocible. Era la persona más rápida del planeta y estaba cada vez peor. Le mandó un mensaje a Cosachov, me presentó, hicimos un meet. Quería que fuera con todos mis hermanos juntos porque a cada uno le decía una cosa distinta, si no. Personalmente, recién la conocí en la Clínica Olivos”.
Sobre el psicólogo Carlos Díaz, relató: “Agustina nos dice que había un psicólogo que estaba atendiendo a mi papá. Estábamos en la Clínica Olivos, en una reunión; Díaz llegó tarde, se presentó y dijo que era quien lo ayudaba a mi papá en su tratamiento con alcohol y que era especialista en adicciones”.
Gianinna Maradona recordó que Maradona se sometió a una serie de estudios médicos en el hospital Ipensa de La Plata, después del cumpleaños que festejó en la cancha de Gimnasia. En ese contexto, le diagnosticaron un hematoma subdural de cabeza, que dijeron que no era necesario operar. Sin embargo, recordó que su entorno decidió operarlo igualmente por precaución y para eso lo trasladaron a la Clínica Olivos.
“Yo lo acompañé en la ambulancia, él entró en silla de ruedas y no lo vi más. Lo operaron esa tarde. Me habían dicho que me quede tranquila, que Luque no lo iba a operar. Sé que él estuvo ahí, pero no lo tocó. La operación salió bien, él respondió bien y ahí charlamos nosotros a ver qué iba a pasar cuando le dieran el alta porque no podía volver a Brandsen, a la vida que estaban teniendo”, relató Gianinna.
En su relato continuó: “Nos pusimos de acuerdo con Jana, Dalma y Diego; nos convocan a una reunión de la prepaga para decirnos que mi papá iba a tener el alta en unos días y que nos recomendaban tres opciones. A esa reunión también vino Luque, Cosachov y alguna de mis tías”.
Gianinna recordó las opciones de rehabilitación que les dieron los médicos a los familiares de Diego tras la operación de cabeza realizada en Clínica Olivos. “Me manipularon”, recordó entre lágrimas.
“Una opción era internarlo sin su consentimiento y judicializarlo, otra en una clínica con su consentimiento y la tercera una internación domiciliaria. Con Dalma, tras haber pasado por un neuropsiquiátrico por su adicción a la cocaína, nos parecía lo mejor porque era realmente lo mejor que le había pasado. No sé si porque lo trataron como a uno más o si él era consciente de lo que estaba pasando. O sí, como nos dijo después, nuestro amor lo había ayudado”, recordó sobre las posibilidades de externación.
Y continuó: “Luque nos dice que lo mejor era probar internación domiciliaria. Lo charlamos. Yo no me podía imaginar que había un trasfondo o que estaba tramando otra cosa. Creímos realmente que la opción de Luque y Cosahov era la correcta y la mejor para él. Nosotras íbamos a acompañar porque queríamos que él viviera de la mejor manera posible. Confiamos, nos manipularon y aceptamos. Nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria seria con aparatología”.
“Me da mucha bronca escucharlo. Escuché en la tele que él dijo que no era su médico. Y en este audio él no solo se hace cargo, sino que dice que se hacía responsable”, dijo tras un mensaje donde el neurocirujano imputado les comentaba a la familia sobre montar una ‘internación domiciliaria seria’ para Diego.
“Tengo una vida al lado de mi papá. Sé de los manejos, de la gente, sé que eso le cagó la vida”, subrayó.
A lo largo de su declaración, Gianinna resaltó que Luque, Cosachov y Díaz eran los responsables de la salud de Maradona y de la internación domiciliaria.
“Yo no tenía que conseguir el médico clínico, pero quieren ponerme esa responsabilidad. De ningún punto de vista me voy a hacer cargo; yo confié, lamentablemente, en estos tres seres que lo que hicieron fue manipularnos y dejarnos a mi hijo sin abuelo, al igual que a mis tres sobrinos. Luque podría haber dado un paso al costado si lo sobrepasaba; hoy ya es tarde”, declaró.
“Yo me enojé cuando vi la casa de la internación domiciliaria. No era la casa que mi papá merecía y no por los lujos. No tenía una habitación en planta baja, ni en suite, ni baños cerca. El cuarto que le armaron era al lado de la cocina; la puerta no cerraba. Me dijeron que lo iban a solucionar”, describió Gianinna. Y agregó: “No estaba cerca de la entrada, era un camino recto y era la última en una esquina”.
Sobre los elementos médicos que había para atender a Maradona, recordó: “Nos habían prometido que mi papá iba a tener la aparatología necesaria para estar controlado. Sí estaban los enfermeros y los primeros días el acompañante terapéutico. Nosotros creíamos que iba a estar monitoreado, que le iban a tomar el pulso, a dormir con el cosito del dedo. Lo único que vi en la casa era el saturador. No vi monitor, ni desfibrilador, ni la ambulancia en la puerta que nos prometieron que iba a estar. Luque y Cosachov me dijeron que iba a haber una ambulancia de alta complejidad cerquita. Nunca la vi”.
Gianinna Maradona contó que la primera semana de la internación domiciliaria de Maradona, él estaba bien. Pero que a partir de la segunda empezó a ver su desmejoría. Puntualmente recordó dos fechas.
“El 17 de noviembre de 2020 fui a verlo con mi hijo. Él no quería salir de su habitación y nos retiramos. Yo le dije a todos que no lo había visto bien a mi papá, que estaba muy hinchado. Incluso tenía la voz rara, como robótica. Se lo dijo a Luque, se lo escribo a Díaz y me fui. El 18 volví y tampoco quiso salir de la habitación. Fueron médicos y tampoco lo quisieron recibir”, recordó sobre los últimos días del Diez.
“El 18 mi papá nos pidió que nos retiremos todos. Nadie me dijo nada de su salud. Ese día nos dicen que era importante que le dejemos su espacio y que él pueda decidir si quería ver a alguien. Carlos Díaz nos explicaba que eran procesos”.
Fuente :Infobae









































