Balonazos
·13 de julio de 2026
Semifinales: La marea vuelve a su nivel con 4 gigantes

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·13 de julio de 2026


Pido disculpas a mis fieles lectores y a mi gente de “Balonazos” por mi prolongado silencio durante el desarrollo de las fases previas de este Mundial de la FIFA 2026. La verdad sea dicha: la inspiración, la musa, las mismísimas ganas se nos perdieron por completo luego del tremendo susto y el impacto emocional provocado por el doble terremoto que sacudió a nuestra Venezuela el pasado 24 de junio.
Hoy volvemos a la máquina de escribir con el corazón un tanto contrito, pero con las ganas intactas de reencontrarnos, como siempre, con la pasión que nos genera el fútbol. Y qué mejor momento para retomar la palabra que las semifinales de una Copa del Mundo histórica, una instancia donde se acabó el juego para los combinados emergentes y la jerarquía de los de “pantalones largos” ha impuesto su ley de manera inapelable.
Esta penúltima etapa del torneo congrega a una auténtica constelación de estrellas: cuatro campeones mundiales que reclaman su derecho al trono en las canchas norteamericanas; por un lado, tenemos la frescura de tres monarcas recientes: España, Francia y el actual defensor de la corona, Argentina. Por el otro, emerge la mística de un viejo conocido que busca romper una larguísima sequía, la siempre imponente selección de Inglaterra.
Superadas ya las sorpresas que nos regalaron escuadras batalladoras como Marruecos, Suiza o el sorprendente Cabo Verde —que miren, a todos nos hicieron vibrar y poner los ojos como pepas de guama—, y tras el tremendo batacazo que significó ver fuera de carrera a potencias de la talla de Brasil y Alemania, la marea futbolística ha vuelto finalmente a su nivel natural. Los experimentos y los milagros se terminaron en los cuartos de final; al final de la jornada, la alcurnia y el peso de la camiseta terminaron valiendo su precio en oro.

A nuestro juicio, las posibilidades en ambos emparejamientos están completamente parejas, de lado y lado. No hay un favorito claro ni un equipo que uno pueda decir que la tiene «papaya», pues seguros estamos que Francia y España revivirán un clásico europeo de máxima tensión táctica, mientras que Argentina e Inglaterra pondrán sobre la mesa una rivalidad histórica cargada de un picante único (ya sin manito de Maradona mediante). Es un escenario ideal para el fanático de a pie: noventa minutos —o quizás más— donde cualquiera puede levantar los brazos.
Lo verdaderamente importante es que el fútbol, así como no deja de dar sorpresas y ponernos con la boca abierta en las primeras de cambio, siempre termina tomando su curso natural con los grandes del negocio; es decir, están los que son: los propios “amos del biyuyo”. Las cenicientas cumplieron su cometido y animaron la fiesta, pero la mesa principal del banquete está reservada exclusivamente para los dueños de los títulos, aquellos que saben perfectamente cómo se maneja la presión en este tipo de escenarios de vida o muerte.
Un dato no menor que debemos poner bajo la lupa es la tendencia estadística que domina la era contemporánea de los mundiales. Desde que la selección de España rompió de forma categórica la cábala de los campeones repetidos en el torneo de Sudáfrica 2010, el balompié de máximo nivel ha mantenido una tónica muy clara que se va a extender en esta edición del 2026: ganan siempre los grandes para que la gloria quede en manos de uno de los que ya saben lo que es saborear las mieles del éxito.
La moneda está en el aire en las canchas de Estados Unidos y la mesa está servida para un espectáculo inolvidable. Alistémonos, mis panas, acomodémonos en los asientos y, señoras y señores, preparemos el café o la “birrita”, porque lo que viene en estas semifinales será pura candela de la buena. ¡Que ruede el balón! ¡Veremos!







































