Major League Soccer
·28 de julio de 2026
Son Heung-min, el jugador que todos quieren como compañero en el MLS All-Star Game

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·28 de julio de 2026

By Ariel Judas
En un vestuario lleno de estrellas, hay nombres que pesan más que otros. No necesariamente por los títulos que ganaron, los goles que marcaron o los estadios que llenaron. A veces, la respuesta está en algo más difícil de medir: cómo son recibidos por quienes comparten la cancha con ellos.
Y en el MLS All-Star Game 2026 hubo una respuesta que se repitió una y otra vez: Son Heung-min.
Cuando los jugadores del Equipo de Estrellas de MLS fueron consultados sobre qué rival ahora convertido en compañero esperaban con más ganas, el nombre del delantero de LAFC apareció constantemente. Para muchos, entrenar y jugar junto a Son era una oportunidad especial.
“Él y Thomas Müller serían mis dos primeras elecciones”, explicó Evander, mediocampista de FC Cincinnati y tres veces integrante de un All-Star Game.
Pero la razón no era solamente su trayectoria.
No era solo el jugador que pasó por Tottenham Hotspur y que brilló en Europa. Era también la persona que llegó a MLS y rápidamente se ganó el respeto del grupo.
“No tengo palabras para describir lo humilde que es Son, lo increíble que es y lo bien que nos recibió a todos”, agregó Evander. “Es una experiencia increíble tenerlo aquí con nosotros”.
Desde su llegada a Los Ángeles en agosto de 2025, Son cambió la percepción sobre lo que puede significar una transferencia histórica a MLS.
Su llegada fue récord, pero su impacto no se limitó al marketing.
En 2026, el surcoreano lidera la liga en asistencias con 10 servicios y atraviesa una adaptación deportiva que sorprendió incluso a quienes esperaban un gran nombre, pero quizás no una influencia tan inmediata.
Después de abrir su cuenta goleadora en MLS en el triunfo 3-0 de LAFC ante LA Galaxy en El Tráfico, Son habló de una experiencia que todavía disfruta.
“Ha sido un gran año. Un año fantástico”, explicó. “Unirme a MLS casi un año atrás fue una experiencia increíble. Hubo momentos difíciles, pero la mayoría fueron muy buenos. Estoy disfrutando cada momento e intentando hacer esta liga lo más grande posible”.
La frase explica mucho más que su rendimiento.
Son no llegó a MLS como una celebridad buscando una última etapa. Llegó como un futbolista competitivo que todavía quiere dejar una huella.

El All-Star Game 2026 permitió ver una imagen que pocos imaginarían años atrás: Son Heung-min y Thomas Müller, dos figuras históricas del fútbol europeo, compartiendo bromas y entrenamiento como compañeros.
Pero MLS no tardará en recordarles que la competencia sigue siendo parte de la historia.
Porque apenas termine la celebración del All-Star, ambos volverán a ponerse en lados opuestos.
LAFC visitará a Vancouver Whitecaps en un duelo por la cima de la Conferencia Oeste, con Son enfrentando a Müller en un partido que mezcla presente, pasado y una nueva rivalidad dentro de MLS.
El encuentro (el sábado 1 de agosto, en el Pacífico Canadiense - 7:30 pm ET | Apple TV).tendrá además memoria reciente: será la revancha de una de las series más emocionantes de los últimos playoffs, cuando Vancouver eliminó a Los Ángeles en semifinales del Oeste después de un empate 2-2 en más de 120 minutos y una dramática definición por penales.
Ahora, el escenario cambia.
Son llega como una de las grandes figuras de la liga, liderando MLS en asistencias y con LAFC atravesando una racha de cuatro victorias consecutivas. Müller, por su parte, continúa aportando la experiencia y la mentalidad ganadora que lo convirtió en una leyenda del fútbol alemán.
Pero antes de volver a ser rivales, todavía quedaba espacio para el humor.
“Vamos a jugar la próxima semana contra Thomas”, dijo Son entre risas. “Así que quizás simplemente lo patee en el entrenamiento”.
La frase resume algo que la MLS quiere mostrar en esta nueva etapa: las grandes estrellas pueden competir ferozmente y, al mismo tiempo, disfrutar de compartir el escenario.
La parte más interesante de la historia no está en sus estadísticas. Sino que está en la reacción de sus compañeros.
En un deporte donde las grandes figuras suelen generar distancia, Son hizo lo contrario. Su personalidad abrió puertas rápidamente dentro del grupo.
Durante la concentración del All-Star convivió con Thomas Müller hablando en alemán, recordó su pasado europeo y bromeó con los jugadores brasileños durante los entrenamientos.
“Es un gran tipo”, dijo Son sobre Müller.
Esa capacidad de conectar con diferentes culturas explica por qué su llegada tiene un valor especial para una liga como MLS.
Son representa una nueva generación de estrellas internacionales que no solamente aportan goles y camisetas vendidas: aportan experiencias, idiomas, historias y una identidad global.
Aunque Son nació en Corea del Sur y construyó su carrera en Europa, su impacto también se entiende desde una perspectiva profundamente latinoamericana.
Porque MLS no es solamente una liga de nacionalidades: es una liga de encuentros.
En un mismo vestuario conviven culturas, idiomas y formas distintas de entender el fútbol. Son puede hablar alemán con Müller, bromear con brasileños, competir junto a latinoamericanos y convertirse en referente para una comunidad asiática que históricamente buscó espacios dentro del fútbol estadounidense.
Su popularidad también refleja una realidad de la MLS moderna: el vestuario es uno de los lugares donde la identidad global de la liga se construye todos los días. El idilio de México con 'Sonny' ya es palpable en otros puntos del continente, comenzando por Centroamérica, donde Los Angeles Football Club jugó meses atrás por la Copa de Campeones de Concacaf.
No se trata solamente de traer figuras del mundo. Se trata de ver cómo esas figuras se mezclan con quienes ya forman parte de la historia de MLS.
Quizás la conversación más grande que deja la presencia de Son en el All-Star Game es esta:
¿La MLS está dejando de ser una liga donde llegan estrellas para convertirse en una liga donde las estrellas quieren pertenecer?
Hace algunos años, una figura internacional era evaluada principalmente por su nombre.
Hoy también importa su capacidad de adaptarse, conectar y elevar a quienes tiene alrededor.
El mejor ejemplo llegó cuando Son habló de Denis Bouanga, su compañero en LAFC y ausente del All-Star Game pese a sus números.
“Él merece estar aquí. Imaginen a los dos jugando este partido. Sería una gran experiencia”, dijo Son.
“Denis es un jugador fantástico. Desde el primer día tuvimos una química increíble y nos entendimos muy bien”.
Ese detalle resume su impacto.
Son no llegó solamente para ser protagonista.
Llegó para reconocer protagonistas.
Y en una MLS que busca consolidarse como una de las ligas más importantes del mundo antes del Mundial 2026, esa puede ser la diferencia entre tener estrellas y construir una cultura de estrellas.
Esta historia tomó declaraciones publicadas originalmente aquí por MLSsoccer.com.
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