Un 10 Puro
·16 de julio de 2026
¿Suspensiones para la final? Argentina se enfrenta a un posible castigo de la FIFA

In partnership with
Yahoo sportsUn 10 Puro
·16 de julio de 2026

Como ya se podía intuir en la previa, el de argentinos e ingleses fue mucho más que un partido de fútbol. La carga emocional de esta rivalidad que traspasa lo deportivo hizo de las semifinales uno de los mejores duelos de la Copa del Mundo, pero también dejó un claro mensaje político. Y eso puede llegar a tener graves consecuencias para la Albiceleste de cara a la final contra España.
Como todos los encuentros entre Argentina e Inglaterra desde el de 1986, este estuvo marcado por la herida aún abierta de la Guerra de las Malvinas. Aquella derrota bélica forma parte importante de la identidad argentina y el odio hacia lo anglo por las muertes de sus combatientes sigue muy latente. Ya no solo en los aficionados, sino también en los jugadores que, pese a que en la previa rebajaron la importancia de la rivalidad, en el post demostraron que sí tenía una trascendencia mayor.
Tras conseguir una remontada inolvidable, la fiesta en Atlanta era enorme. Pocas cosas más emocionantes para los argentinos que remontar unas semifinales de un Mundial contra los ingleses. La comunión entre los jugadores y las gradas hacía temblar el estadio, y de repente apareció el cartel de la polémica. Varios futbolistas expusieron un mensaje claro: "Las Malvinas son argentinas".
El gesto de los jugadores argentinos pone en alerta a la FIFA, que ha abierto un expediente para analizar los hechos. El reglamento prohíbe que se promuevan mensajes políticos por parte de los protagonistas, y esto claramente va contra las normas. El Comité de Disciplina tendrá que tomar una decisión en breves y el castigo podría ser la suspensión de los jugadores implicados o una multa económica a la AFA.
La propia Selección española ha sido víctima de esta regla contra los pronunciamientos políticos. En las celebraciones tras ganar la Eurocopa de 2024, Rodri y Morata cantaron en Cibeles "Gibraltar es español". Aquel cántico hizo entrar a la FIFA de oficio y la resolución llevó a la suspensión de ambos por un partido, lo que los hizo perderse el debut en la Nations League.
En este mismo Mundial se han censurado mensajes políticos. La selección de Haití había incluido en su camiseta para la Copa una pintura en honor a su proceso de independencia, pero la FIFA los obligó a borrar esa parte del diseño.
Algo similar sucedió en las Olimpiadas de 2012. En aquellos Juegos, un jugador surcoreano se pronunció sobre las protestas territoriales con Japón, lo que llevó a que éste sufriera dos partidos de suspensión.
La batalla entre argentino e ingleses no ha quedado solo en el césped, sino que ha involucrado a actores políticos de ambas naciones. El primer ministro inglés, Keir Starmer, dijo en un comunicado: "Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sin duda lo son". Desde el gobierno de la isla han pedido a la FIFA que sancione a la Albiceleste.
Desde el gobierno argentino, aunque el presidente Javier Milei no se pronunció sobre esta disputa, sí lo hizo su vicepresidente, Victoria Villarruel. "Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores", dijo antes de la semifinal. Tras el pitido final y ver el cartel de los jugadores, celebró: "¡Las Malvinas son Argentinas! Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón".







































