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·22 de enero de 2026
Trent Alexander-Arnold se lo comunica a Florentino Pérez: no hay marcha atrás

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La llegada de Trent Alexander-Arnold al Real Madrid estuvo rodeada de expectativas altas, no era un fichaje cualquiera. El club veía en él a un lateral moderno, influyente y con capacidad para marcar diferencias desde el primer día. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta a lo imaginado por ambas partes.
Con el paso de los meses, el futbolista ha ido acumulando frustración. Problemas físicos, falta de continuidad y un rol menos relevante del prometido han erosionado su confianza. Lo que debía ser un paso adelante se ha convertido en una etapa incómoda, sin encajar en el proyecto.
En el entorno del jugador se transmite una idea clara: Alexander-Arnold esperaba sentirse importante. No solo jugar, sino ser una pieza reconocible del equipo. Liderar desde el lateral, tener peso en el juego y ser parte activa de las decisiones sobre el césped.
La situación de Arnold en el Madrid | Getty Images
Nada de eso ha terminado de consolidarse. Lejos de ser indiscutible, ha vivido fases en las que su presencia en las rotaciones ha sido secundaria. Para un futbolista acostumbrado a tener balón, influencia y responsabilidad, la situación ha resultado difícil de digerir, el desencanto ha ido creciendo hasta hacerse evidente.
Ante este escenario, el mercado no ha tardado en reaccionar. Desde Alemania, el Bayern Múnich sigue muy de cerca la situación. El conjunto bávaro busca un lateral derecho de jerarquía y considera que el perfil del inglés encaja perfectamente en su idea de juego.
En la Bundesliga, los laterales tienen un papel ofensivo clave, algo que podría potenciar las virtudes de Alexander-Arnold. En Múnich creen que pueden ofrecerle protagonismo real, continuidad y un contexto menos asfixiante desde el punto de vista mediático.
En el Real Madrid son conscientes del malestar del jugador. Aunque no se esperaba un escenario tan tenso en tan poco tiempo, el club entiende que forzar situaciones raramente trae soluciones positivas. Retener a un futbolista descontento no suele ser una apuesta segura.
Alexander-Arnold ya ha trasladado su postura a Florentino Pérez, no es una amenaza ni un pulso público, sino una decisión meditada. Si no se produce un cambio profundo, su etapa en el Bernabéu podría llegar a su fin. El verano marcará el desenlace, pero el mensaje ya está encima de la mesa y, esta vez, no hay marcha atrás.







































