FCBinside.de
·22 de enero de 2026
Tres conclusiones del Bayern: La decisión más importante de Kompany

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·22 de enero de 2026

El FC Bayern celebra un trabajado triunfo en la Champions League ante el Royale Saint-Gilloise. FCBinside ofrece tres conclusiones del partido.
En la penúltima jornada de la fase de liga, el Bayern venció a los belgas por 2:0 y certificó así su pase a los octavos de final. El partido dejó las siguientes conclusiones:
Con la victoria ante los belgas, el Bayern ya no puede salir del Top 8, por lo que tiene asegurado el pase directo a octavos. El campeón de récord alemán evita así los playoffs, que el año pasado exigieron tanta energía.
En la última jornada, en el campo del PSV Eindhoven, el equipo de Vincent Kompany incluso puede acabar primero o segundo. Eso significaría que, hasta unas hipotéticas semifinales, siempre disputaría el partido de vuelta en casa, lo que, dada la fortaleza del Bayern como local, sería una gran ventaja adicional.
En general, la imagen en la Champions es completamente diferente a la de hace un año. La tabla de la fase de liga en la máxima competición demuestra el enorme salto que ha dado el equipo con Kompany.
El año pasado lograron arrebatarle la hegemonía nacional al Leverkusen, pero el entonces nuevo formato de liga en la Champions dejó claro que el Bayern corría el riesgo de deslizarse hacia la mediocridad en Europa. Ahora los muniqueses muestran otra cara y figuran entre los claros favoritos al título. Derrotas como las de la fase de liga del curso pasado ante Barcelona, Aston Villa y Feyenoord serían difíciles de imaginar en el estado actual.
El partido ante el Saint-Gilloise fue, sin duda, un triunfo trabajado y bastante sin brillo. Pero otros equipos punteros también se permiten tropiezos ante “underdogs” como los belgas; el Bayern, en cambio, aseguró aquí otros tres puntos. Eso también evidencia una evolución positiva bajo Kompany.
El Bayern decidió el partido recién en la segunda mitad; al descanso el marcador seguía 0:0. Es una tendencia que se vislumbra desde el parón invernal: el FCB gana sus partidos tarde.
Ante el Wolfsburgo, el Bayern se fue al descanso con un ajustado 2:1 y en la segunda parte le endosó seis goles más a los “lobos”. En Colonia, los muniqueses incluso empezaron por detrás, empataron justo antes del descanso y acabaron imponiéndose 3:1. En Leipzig, incluso perdían 0:1 al descanso y terminaron ganando con claridad 5:1.
Tras el partido contra el Saint-Gilloise, muchas preguntas a los protagonistas fueron en la dirección de por qué el Bayern ya no es tan dominante como al inicio de la temporada o por qué decide los partidos tan tarde. Joshua Kimmich señaló con claridad la floja primera parte ante los belgas, pero también advirtió contra “buscar el pelo en la sopa”.
Y tiene razón. El Bayern ha encadenado una gran racha desde el parón invernal, aunque por momentos le falte soltura en el juego. Lo que cuenta, sin embargo, son los resultados. Y el hecho de que el Bayern logre una y otra vez esperar sus oportunidades y golpear de vuelta es señal de paciencia. Esa paciencia es actualmente una gran fortaleza del Bayern.
En comparación con el partido en Leipzig, Kompany introdujo un cambio clave en el once inicial: Tom Bischof pasó del lateral derecho al izquierdo, y Raphael Guerreiro jugó por derecha ante el Saint-Gilloise. Joshua Kimmich inició directamente en el centro del campo, aunque podría haber ayudado también como lateral derecho, posición en la que el Bayern sufre una aguda falta de personal tras las lesiones de Konrad Laimer y Josip Stanisic.
Bischof, especialmente en la primera parte en Leipzig, no dejó buenas sensaciones en esa posición. Los de Leipzig detectaron el costado derecho como punto débil y presionaron una y otra vez a Bischof. Además, por delante de Bischof en Leipzig jugó Lennart Karl por la banda derecha y descuidó en parte de forma flagrante sus tareas defensivas.
Ante el Saint-Gilloise, Kompany colocó a Bischof en la izquierda, donde, a diferencia de la derecha, ya había echado una mano varias veces esta temporada. Allí Bischof ofreció una impresión mucho más segura. Una gran ventaja: por delante trabajó a destajo Luis Díaz, que nunca rehúye las tareas defensivas. Así, Bischof contó con mucha más ayuda atrás.

Foto: Getty Images
En esencia, el joven tiene una historia similar a la de Konrad Laimer. El austríaco también llegó como mediocampista central y tuvo que ayudar a menudo como lateral derecho, hasta convertirse en un hombre top absoluto en esa posición. Lo que a Bischof aún le falta en comparación con Laimer en labores defensivas es la agresividad en los duelos. El ex del Hoffenheim tiene sin duda sus puntos fuertes con el balón, aunque a veces está todavía demasiado lejos del rival y no entra en los duelos defensivos.
El partido contra el Saint-Gilloise fue, no obstante, un claro paso adelante para Bischof. En el costado derecho, Guerreiro cumplió con su habitual sobriedad. Con su calidad con el balón, el internacional portugués es una opción fiable, siempre que no se le someta a demasiada presión.
El Bayern necesita a Kimmich en el centro del campo; allí es mucho más importante como metrónomo que como lateral derecho circunstancial. Con Bischof por la izquierda, Guerreiro por la derecha y Kimmich en el medio, el Bayern estuvo seguro atrás. Con este once, Kompany tomó la decisión más importante del partido.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.







































