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·14 de febrero de 2026
Un «Clásico» del pádel mundial para empezar la temporada

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·14 de febrero de 2026

Si la final femenina del Riyadh Season P1 será inédita, la final masculina continúa con su guion habitual. Nuevas parejas, sorpresas a lo largo del torneo… pero los domingos (esta vez sábado) siempre juegan ellos. Agustín Tapia y Arturo Coello, los número 1 del mundo, volverán a verse las caras con Alejandro Galán y Fede Chingotto, la pareja 2 de Premier Padel.
Es el gran «Clásico» del pádel y, tras un 2025 emocionante, no había mejor manera de empezar la temporada. Tal es la magnitud de la rivalidad que une a ambas duplas que el de este sábado será el duelo número 30 que vivan. Hasta ahora el balance es ampliamente favorable a los «Golden Boys» (20-9), pero la igualdad entre los cuatro podría alterar esa superioridad.

Fuente: Premier Padel
Ya el año pasado se pudo ver a Galán y a Chingotto recortando la distancia que les separaba de los número 1. No solamente en términos de ranking. Las sensaciones en pista y los títulos ganados ante Tapia-Coello evidenciaron un crecimiento notable. Y, visto lo visto en el primer torneo de la temporada, son serios candidatos al título.
El paso de «ChinGalán» por el Riyadh P1 ha sido, hasta ahora, perfecto. Una exhibición de ritmo, juego y superioridad que ha quedado patente en los resultados de cada ronda superada. ¿La gran muestra? La máquina que ha arrollado a Paquito Navarro y a Fran Guerrero en las semifinales. Un 6-1 y 6-2 en menos de una hora de juego para quitarse la espinita de la temporada pasada y plantarse en la final.
En la élite del pádel sería atrevido decir eso de «coser y cantar», pero desde luego no han sufrido lo mismo que sus archienemigos. A Agustín Tapia y a Arturo Coello les ha tocado bailar en semifinales con un binomio que quiere romper el orden del circuito: Juan Lebrón y Leo Augsburger. Y aunque han conseguido ganar, ya saben de lo que es capaz la pareja 4 del ranking.
Igualdad máxima, dos tie-breaks y un set final agónico en las más de dos horas de partido que han dado para mucho. Eso sí, como acostumbran, los «Golden Boys» afilan el cuchillo y lo clavan cuando huelen sangre. En el momento crítico aparecen y, ante la mínima duda, castigan. Suya es la corona del pádel mundial, suya es la tarea de defenderla y en Riad están a un paso de cumplir con su objetivo.









































