De La Cuna Al Infierno
·8 de septiembre de 2026
Un mercado de pases que dejó dudas en Independiente

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·8 de septiembre de 2026

Con el mercado de pases cerrado, sin dudas este dejó muchos huecos por tapar. Independiente vendió piezas claves a último momento y dio la sensación de que no pudo reemplazar todo lo que perdió. Si bien en los últimos días se averiguó por diferentes futbolistas, lo cierto es que logró cerrar a un solo futbolista del montón que se analizaba y terminó con un plantel que genera varios interrogantes. En De La Cuna Al Infierno, repasamos un mercado que dejó más dudas que certezas.
La mala planificación del mercado de transferencias dejó al "Rojo" sin su principal presencia en el área: Gabriel Ávalos. El paraguayo, goleador del club y pieza clave en la ofensiva, fue vendido a mitad de campeonato y sobre el final del período de transferencias. Y, lo peor de todo, es que aquella venta terminó sirviendo simplemente para cubrir una de las cuotas que Independiente debía pagarle a Olimpia por Facundo Zabala. Una salida importante que no tuvo un reemplazo a la altura.
Es decir, de acá a fin de año, se jugará con Iván Morales, reciente incorporación a préstamo sobre el cierre del mercado que no genera muchas ilusiones, y con la competencia de Felipe Tempone. El chico viene rindiendo en Reserva, pero en este momento tan crítico del conjunto de Avellaneda tiene apenas 20 años y poco rodaje en Primera. Incluso en el banco, como otra alternativa natural para ese puesto, aparece otro juvenil: Nahuel Junco. Un futbolista de 21 años que también viene teniendo buenas actuaciones en Reserva, pero que todavía ni siquiera debutó en Primera.
Claramente, faltó concretar la llegada de un centrodelantero de nivel hasta último momento. Los números de Morales no ilusionan demasiado, pero llega, aunque sea, para competir por el puesto con los juveniles y aportar algo de experiencia en el área. Durante el mercado se habló de Juan Martín Lucero, Álvaro López, Agustín Auzmendi, Leandro Díaz, entre otros. Por un motivo u otro, ninguno de estos nombres llegó a Avellaneda y el puesto terminó siendo ocupado sobre el final.
Continuando con el punto de las bajas, se fueron Maximiliano Gutiérrez y Kevin Lomónaco como dos de las principales ventas del mercado. Ambos sirvieron para que los ingresos generados permitieran cubrir deudas que el club arrastra y que también fueron provocadas por decisiones de esta misma gestión dirigencial. Así, predominó la desorganización sobre el cierre, dejando ir futbolistas importantes a último momento y quedándose con las manos casi vacías a la hora de reemplazarlos.

En el puesto de extremo, Independiente tiene más variantes y la venta de Gutiérrez por 7.000.000 de euros (de los cuales ingresa la mitad por tener el 50% del pase) no está tan mal vista, teniendo en cuenta lo poco que jugó en el club. Facundo Valdez era una alternativa en ese sector, ya que contaba con más rodaje, pero finalmente fue cedido a Boston River sin cargo. A esto se suma la aparición de Josias Palais, quien también le dio una nueva variante al equipo en esa posición.
La salida de Kevin Lomónaco también se concretó sobre el final y era casi inminente que el defensor se marchara en este mercado. Nuevamente, la operación sirvió para cubrir deudas que el club mantenía con Bragantino por el mismo pase del zaguero y también por Iván Marcone, cuya transferencia en la gestión anterior dejó una deuda importante con el Elche.
Lo cierto es que Independiente tampoco cuenta con demasiados zagueros centrales y durante el mercado se habló de diferentes nombres para intentar reforzar esa zona. El único que llegó fue Franco Calderón, quien pudo sumar sus primeros minutos recién en el partido pasado ante Central Córdoba. Mientras tanto, Juan Miguel Arrayago, de apenas 17 años, se está haciendo cargo de la zaga central junto a Juan Manuel Fedorco, mientras Sebastián Valdéz continúa recuperándose de su lesión. Una situación que demuestra la poca cantidad de variantes que tiene el plantel en un puesto tan importante.
Por el rubro de las altas, el "Rey de Copas" prácticamente no gastó dinero. Sin embargo, hay algunas cuestiones que llaman la atención. La primera es la de Santiago Mele. El arquero fue incorporado a préstamo sin cargo, con una opción de compra de 3.000.000 de dólares por el 80% del pase, en una decisión impulsada por Gustavo Quinteros para reforzar el arco. El técnico pudo utilizarlo una sola vez: fue goleada 4-0 ante Atlético Tucumán, eliminación de la Copa Argentina y, posteriormente, su salida del cargo. Poco planificado, teniendo en cuenta que hoy Mele no es titular y Rodrigo Rey continúa ocupando el arco como lo hizo durante los últimos años.
La otra incorporación que llama muchísimo la atención es la de Imanol Machuca. Independiente adquirió al extremo que llegó desde Fortaleza bajo una serie de pagos por objetivos que generaron algunos interrogantes. Además, por una sanción, no podrá ser utilizado hasta el próximo año. Incluso sabiendo que esta misma gestión dirigencial no continuará el año próximo debido a las elecciones de diciembre, decidió incorporarlo igualmente. Un negocio que, cuanto menos, resulta llamativo.
También llegó Ezequiel “Chimy” Ávila en condición de libre, quien claramente necesita una pretemporada para ponerse a ritmo. Volvió David Martínez, también pegó la vuelta Maximiliano Meza en libertad de acción y se compró a Matías Abaldo, aunque lamentablemente el uruguayo bajó su nivel luego de concretarse su compra.
Y así termina un mercado de pases que deja demasiadas preguntas en Avellaneda. Independiente perdió futbolistas importantes, consiguió poco a la hora de reemplazarlos y volvió a utilizar gran parte de sus ingresos para cubrir deudas. Ahora, con el plantel ya definido, Jadson Viera deberá trabajar con las herramientas que tiene y encontrar respuestas dentro de un equipo que necesita competir por objetivos importantes. Porque el mercado ya terminó, pero los problemas que dejó siguen estando.







































