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·26 de enero de 2026
Un transatlántico a la deriva

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En Almería no se explican el tan bajo rendimiento de su equipo. Tan solo dos victorias en los últimos nueve encuentros, algo que habla muy mal del equipo, del juego y de los planteamientos de los encuentros. La más clara demostración ha sido en la vigesimotercera jornada de LaLiga Hypermotion. Donde escaseó, una vez más, la contundencia en cada duelo y lo más preocupante, la identidad.
El técnico catalán no es capaz de recuperar ni una cuarta parte de aquella velocidad de crucero que llegó a alcanzar en octubre-noviembre. Si es cierto que el equipo se plagó de bajas, tanto en defensa como en ataque. Pero la cosa va más allá, el cuadro indálico ha perdido su esencia. Su alma.

Rubi en la derrota ante el Eibar / LaLiga Hypermotion
Pese a los refuerzos invernales (fichajes y recuperación de lesionados), el Almería no es capaz de competir. Lo que hace que la afición se haya hartado de Rubi y pida su cese del cuadro indálico. Algo complicado por el salario que se le debería abonar al técnico y que por ahora se confía en él. Aunque de no revertir la situación, no sorprendería de que se tomara dicha decisión.
No puedes esperar que la pegada de Sergio Arribas o Adrián Embarba te resuelvan todos los partidos. De ahí que la dependencia de ellos ha llevado a los rojiblancos a complicarse más de lo habitual en anotar. Y que si ellos no anotan, parecen necesitar un milagro para hacerlo. Pero la «ausencia» de ellos, es más que notable en el equipo.
Después del fantástico inicio de temporada, parece que al ’23’ rojiblanco se le ha olvidado lo que es anotar. Desde el 26 de noviembre no ve puerta el capitán indálico, algo que ha notado y mucho su equipo. Ya que después de aquel encuentro, tan solo ha repartido tres asistencias.

Mientras que por otro lado, el mago de La Fabrica en un año sensacional demuestra la importancia que tiene en el juego del Almería. Ya que dirige el centro de mandos, supervisando cada jugada y siendo el cerebro del equipo. Siempre y cuando se encuentre en el centro, ya que al caer a banda, su aportación al juego disminuye considerablemente. Algo que debería de reajustar Rubi, por el bien del juego de su equipo.









































